Liberarnos del mito del amor romántico implica dejar de creer en que somos la media naranja de alguien, que los celos son prueba de amor y que amar bien es hacerlo desde la incondicionalidad.
Sin embargo, pese al despertar de la conciencia feminista y por consiguiente de la independencia femenina, la verdad es que seguimos viviendo en un contexto cultural que define el amor romántico como sinónimo de entrega, sacrificio, renuncia del propio proyecto de vida, y sufrimiento. La abnegada y sacrificada voz de “el ángel del hogar” continúa en el inconsciente de muchas feministas y no feministas. Repensar el concepto del amor de las mujeres sigue siendo necesario.
La literatura nos ha dado y nos da herramientas críticas para desarticular mitos, cuestionar prácticas y reconstruir vínculos basados en autonomía, reciprocidad y cuidado, y no en la entrega total e irracional ni en la renuncia a ser nosotras mismas.
Numerosas autoras en sus publicaciones ofrecen un itinerario de pensamiento y sanación que va desde el auto-cuestionamiento del amor tradicional, hasta la articulación de nuevos modos de relacionarnos sin sufrimiento, sin renuncia, y sin culpa; dignificando el amor a partir de la propia dignificación.
En 100 preguntas sobre el amor: la revolución amorosa para jóvenes, Coral Herrera a través de preguntas esenciales va desmontando la lógica del “amor eterno” e invita a pensar el amor desde la autenticidad personal, el respeto y la libertad. Es una invitación crítica que prepara para cuestionar las ideologías amorosas dominantes.
En Dueña de mi amor: mujeres contra la gran estafa romántica, aumenta la conciencia feminista dejando claro que el amor romántico no es solo una construcción social, sino también una estafa cultural que ha colonizado los afectos de las mujeres. Este libro desvela cómo los mitos del amor perpetúan roles, dependencias y desigualdades, y llama a las mujeres a recuperar su agencia, su autonomía emocional y sexual.
Y en Mujeres que ya no sufren por amor, esta escritora tras identificar la estafa, nos ofrece estrategias concretas para romper con patrones dañinos. Aquí ella pone mayor luz en la práctica transformadora, en cómo reconocernos merecedoras de amor sano, en cómo reconfigurar nuestras relaciones y cómo liberarnos de los vínculos afectivos que nos producen dolor.
Por su parte la antropóloga Marcela Lagarde en su libro Claves feministas para la negociación del amor, introduce la idea de que amar también es negociar y negociar es dialogar, pactar, acordar; porque el amor no puede ser unilateral ni impuesto por roles tradicionales, sino que debe ser fruto de acuerdos igualitarios, donde las necesidades, deseos y límites de cada persona se respeten. Marcela sitúa el amor en el terreno de la co-responsabilidad, partiendo de que los vínculos sanos sólo se construyen desde la libertad y la reciprocidad.
Todo sobre el amor de la autora bell hooks, es una obra que en esta secuencia de lecturas fortalece el entramado del concepto, ella nos ofrece una filosofía profunda del amor como acto de voluntad, ética y práctica. Para bell hooks amar es un arte que implica disciplina, honestidad, cuidado y compromiso con el bienestar del otro sin anularse a sí mismo.
Mujeres que aman demasiado, publicado por Robin Norwood en 1985, es el último libro de este pequeño viaje deconstructor, sin embargo, para muchas mujeres de aquella época y de épocas posteriores, este fue el primer texto en el que encontraron explicación a necesidades emocionales y comportamientos recurrentes propios y/o ajenos que antes no entendían.
La autora aporta una mirada clínica pero fácil de comprender sobre la adicción emocional, sobre mujeres que repiten patrones de entrega extrema vez tras vez, a hombres emocionalmente inaccesibles o destructivos. Aunque no es un texto feminista en el sentido académico, su valor radica en ofrecer puentes terapéuticos hacia la comprensión del apego dañino, y hacia la recuperación de una autoestima sólida.
En mi labor como facilitadora en grupos de apoyo para mujeres, la lectura conjunta de este libro fue de gran utilidad, para muchas mujeres fue un parteaguas…un antes y un después en sus vidas.
Estos seis libros son un viaje de transición que nos lleva de la reflexión a la crítica y de ahí a la sanación, fortaleciendo la autonomía emocional que tanto reclamamos desde el feminismo. Nos ayudan a reconocer las trampas culturales del amor romántico y a la construcción de afectos libres, igualitarios, conscientes y responsables.
Leer el amor nos enseña que no se trata de renunciar a él, sino de reconstruirlo desde nosotras mismas, desde el respeto a nuestros cuerpos, deseos, historias y límites.
Que este febrero, el llamado “mes del amor” siga abriendo en nosotras preguntas tan difíciles como necesarias. Mantengámonos alejadas del mito del amor perfecto, pero cercanas al amor sano, ese que no duele, no anula, no domina, ese amor propio que nos invita a reconocernos completas antes de ser compartidas, si, compartidas pero en el sentido más positivo y sano de la palabra!.
Galilea Libertad Fausto.
Créditos de la ilustración a quien corresponda.
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