Acerca de nosotras ·

miércoles, 13 de septiembre de 2017

CRITERIOS BÁSICOS A INCORPORAR EN EL DISEÑO DE LAS ACCIONES DE FORMACIÓN EN VIOLENCIA DE GÉNERO EN PAREJA 13/13



1 : La inclusión de la perspectiva de género  Implica contemplar en las acciones formativas los condicionantes de género y utilizar metodologías que propicien el auto análisis sobre sus efectos en el personal sanitario, a fin de acceder a la comprensión del fenómeno de la violencia hacia las mujeres, tanto en lo que respecta a su origen como a las razones que explican su mantenimiento.

2: La visibilización y desnaturalización de la violencia que padecen las  mujeres: La acción formativa deberá contemplar el trabajo teórico y actitudinal del concepto de umbral de percepción de la violencia para contribuir a la visibilización de la violencia que sufren las mujeres, y que sabemos que permanece oculta por considerarse en ocasiones normal.

3 : La presencia de un enfoque interdisciplinario y especializado: Dada la complejidad del fenómeno de la violencia hacia las mujeres, y las características tan particulares que presentan estas mujeres, el equipo que desarrolla las acciones formativas deberá estar compuesto por profesionales que abarquen todas las disciplinas concernidas, y que cuenten con una experiencia probada en la intervención en estas situaciones.

4 : El posicionamiento contra la violencia: A lo largo de toda la acción formativa debe quedar explicitada la política activa y comprometida de las instituciones y de los colectivos profesionales en la lucha contra la violencia hacia las mujeres.

5: La consideración de los hijos e hijas como víctimas y testigos de la situación de violencia: En el diseño de las acciones formativas debe considerarse el daño que padecen los niños y niñas expuestos a la violencia hacia las mujeres como otra de las secuelas que produce la violencia, y tenerles en cuenta como otras víctimas invisibles.

6: El trabajo sobre las actitudes: La metodología empleada en las acciones formativas debe facilitar el trabajo de identificación de las necesidades, obstáculos y dificultades personales y profesionales que este trabajo pueda suscitar.

 7: El soporte instrumental para la intervención: La acción formativa debe dotar al personal de salud de instrumentos técnicos y estrategias de afrontamiento para hacer frente con seguridad y eficacia a esta tarea de ayuda a las mujeres.





Leer más...

martes, 12 de septiembre de 2017

#Ecuador: #NiñasNoMadres #CRCEcuador la niñez no es edad para embarazos forzados #EcuadorEsDDHH


Leer más...

lunes, 11 de septiembre de 2017

Herramientas para la intervención 12/13


Las acciones formativas que se diseñen deben ofrecer al personal sanitario instrumentos útiles para la intervención en violencia hacia las mujeres.
Para enfrentarse a esta tarea profesional se debe contar con un soporte instrumental que proporcione seguridad y evite la revictimización de las mujeres. En este sentido estrategias de afrontamiento como la contención, la escucha activa, el manejo de la subjetividad con relación a la víctima o el aprendizaje de la intervención en crisis son algunas de las habilidades que deben estar previstas en el diseño de la formación.


Leer más...

domingo, 10 de septiembre de 2017

El trabajo sobre las actitudes 11/13

La formación exige un método de trabajo que facilite procesos personales orientados al análisis de las propias actitudes permitiendo una mayor comprensión del problema y así contribuir a una más efectiva intervención. El método elegido debe facilitar el trabajo de identificación de las necesidades y las barreras que las y los profesionales de la salud tienen para afrontar el problema de la violencia desde su práctica clínica habitual.
Para trabajar en violencia hay que vencer determinadas dificultades personales y profesionales derivadas de la resistencia al cambio, al tratarse de casos que implican una importante revisión de ciertas actitudes, y donde están comprometidos valores, creencias o prejuicios muy arraigados.
En todos estos aspectos, se puede comprobar que, ante un problema de tanta complejidad, no parece conveniente un planteamiento rígido en cuanto a la formación. Se hace necesario el acercamiento entre distintas disciplinas y el aprovechamiento de cuantos aportes teóricos y técnicos nos brinden las distintas modalidades de intervención.

http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=PTSA_Multimedia_FA&cid=1142445522535&pagename=PortalSalud%2FPTSA_Multimedia_FA%2FPTSA_documentoWebeditpro
Leer más...

sábado, 9 de septiembre de 2017

Toma en consideración de los hijos e hijas como víctimas testigos de la situación de violencia 10/13


Partimos del supuesto de que la exposición reiterada en la infancia a un ambiente de abuso y violencia hacia su madre constituye una forma grave de maltrato psicológico.
En el diseño de las acciones formativas debe considerarse el daño que padecen los niños y niñas testigos por el hecho de vivir en un entorno con modelos inadecuados de identificación parental, y el efecto que sin duda esto tiene en etapas posteriores de su desarrollo. En la infancia se necesita la protección de personas adultas para un buen desarrollo, ya que se trata de una etapa muy vulnerable a las situaciones de violencia y al miedo que se apodera del hogar.

Leer más...

viernes, 8 de septiembre de 2017

Argentina hacia el 28 de septiembre: #UnGritoGlobal por el #AbortoLegal


Desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, articulación integrada por activistas y organizaciones de mujeres, lgttbiq, feministas, movimientos sociales y partidos políticos, queremos convocar y coordinar acciones para concretar una manifestación global por el reconocimiento de nuestro derecho.

Porque queremos:

- exigir nuestro derecho a la despenalización y legalización del derecho al aborto en Argentina y los Estados de América Latina y el Caribe;

- dar a conocer a la sociedad las diferentes situaciones de vulneraciones del derecho a la salud y a la educación a las que nos vemos sometidas las mujeres y personas gestantes; 

- visibilizar la demanda política de reconocimiento a la soberanía sobre nuestros cuerpos;

Queremos realizar el viernes 29 de septiembre a las 17hs una Marcha federal de Plaza de Mayo al Congreso.

Educación sexual para decidir
Anticonceptivos para no abortar
Aborto legal para no morir
#NiMuertasNiPresas, ¡vivas y libres nos queremos! 
#AbortoLegal una deuda de la democracia


www.abortolegal.com.ar
www.facebook.com/campabortolegal
www.twitter.com/campabortolegal

Leer más...

jueves, 7 de septiembre de 2017

Paraguay busca superar la inequidad con las mujeres



   
Paraguay busca superar la enorme inequidad existente en cuanto a los espacios de poder ocupados por mujeres.

Hoy en día, el 80 % de los cargos electivos son ocupados por hombres, igual ante un 50 % de población femenina en edad de votar.

Esta es la campaña impulsada por la ONU Mujeres y el Ministerio de la Mujer buscando una igualdad de género para cargos electivos. El 50,5 % de la población está compuesta por mujeres, por lo que se busca hacer conocer esta desigualdad a nivel nacional.



Lilian Soto fue candidata a la presidencia en elecciones pasadas. Ahora, después de fundar el partido Kuña Pyrendá, busca promover a la mujer en los espacios de poder.

El Congreso está compuesto por un 17 % de mujeres parlamentarias. Legisladoras afirman que el propio sistema electoral paraguayo relega la participación de mujeres a espacios no accesibles.

Activistas también promueven actividades para generar un compromiso social para otorgar más lugares a las mujeres.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la situación debe mejorar no sólo a través de leyes. El objetivo para el año 2030 es contar con una representación de 50 % a 50 % en hombres y mujeres.

Juan Cáceres Troche,
http://www.hispantv.com/noticias/paraguay/352247/mujer-situacion-politica-elecciones-igualdad
http://www.ip.gov.py/ip/mujeres-campesinas-marchan-en-asuncion-en-el-dia-de-la-mujer-paraguaya/
Leer más...

martes, 5 de septiembre de 2017

Posicionamiento contra la violencia 9/13

Trabajar en la prevención y el tratamiento de la violencia hacia las mujeres exige tomar postura ante la injusticia esencial de la experiencia traumática y la necesidad de devolver a la víctima alguna sensación de justicia lo que implica el entendimiento de la problemática de la violencia y a esto contribuye el claro posicionamiento profesional contra la violencia (Herman, 2004; 214).
Por otro lado, desde las instituciones promotoras de las acciones formativas debe explicitarse una política activa y comprometida en la identificación, prevención y erradicación de la violencia en cualquiera de sus manifestaciones. Para lo cual es imprescindible la implicación de las instituciones.

Leer más...

lunes, 4 de septiembre de 2017

La presencia de un enfoque interdisciplinar y especializado 8/13


Entendiendo al ser humano desde una perspectiva integral como un ser bio-psico-social, y atendiendo a la gran complejidad que presenta el fenómeno de la violencia de género, así como las múltiples necesidades que pueden presentar sus víctimas, el equipo que planifica y desarrolla la acción formativa debe tener presente el amplio abanico de disciplinas concernidas.
Por otro lado, el personal de salud deberá estar debidamente formado en el campo de la violencia hacia las mujeres, dada la especificidad de esta problemática. Existe un acuerdo general en el hecho de que la formación incrementa la capacidad de detección de casos. la formación deberá abarcar varias facetas de conocimiento, como son, entre otros, los efectos del trauma en la salud, las particularidades de este tipo de violencia y personas expuestas a ella, los diagnósticos diferenciales, las condiciones sociales en las que tiene lugar la violencia, el conocimiento de los recursos destinados al apoyo de las mujeres, etc.


http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=PTSA_Multimedia_FA&cid=1142445522535&pagename=PortalSalud%2FPTSA_Multimedia_FA%2FPTSA_documentoWebeditpro
Leer más...

domingo, 3 de septiembre de 2017

La visibilización y desnaturalización de la violencia que padecen las mujeres 7/13


La sensibilidad, el grado de conciencia, la visibilidad o el umbral de percepción (o lo que es lo mismo, la detección) de la violencia hacia las mujeres es muy diverso, tanto en la sociedad como en los miembros que la componen. Esta situación se observa también en muchas de las mujeres maltratadas. Hay una perspectiva subjetiva que no siempre coincide con la evaluación objetiva del trato que reciben en sus relaciones de pareja.
Esta paradoja se pone claramente de manifiesto en las encuestas que se realizan para evaluar la prevalencia de este problema en la sociedad en las que se ha detectado un enorme porcentaje de mujeres que, siendo claramente maltratadas (diagnosticadas como maltrato técnico), aún así ellas no se percibían a sí mismas como tal. Es decir, un gran número de mujeres están padeciendo diversos tipos de violencia “sin saberlo”, considerando normales las conductas a las que están sometidas. Es a esto a lo que nos referimos cuando hablamos de visibilizar y desnaturalizar el maltrato.
Es oportuno señalar que esta labor es necesario realizarla con las propias mujeres maltratadas para ayudarlas en su recuperación, y también con el colectivo de profesionales que las atiende, ya que también la subjetividad del umbral de visibilización opera en él.


Leer más...

sábado, 2 de septiembre de 2017

Harta de ser mujer en Marruecos

Estoy harta de estar siempre por debajo del hombre ante la Ley, harta de esta gran desigualdad.

Estoy harta de no poder salir sola a la calle para dar un paseo, sin que los hombres me molesten. Harta de que, cuando nos ven solas por la calle, se comporten como lobos ante un cordero, no como verdaderos hombres.

Estoy harta de que todos me juzguen por dentro mirando solo la ropa que me pongo o no me pongo, mientras que el hombre puede vestir como quiera y nadie le critica.

Estoy harta de no poder ir a tomar un café tranquilamente a una terraza, mirando el cielo, mirando la vida pasar.

Estoy harta de que los hombres nos tapen el cuerpo, la cara, las manos, pero ellos no se tapan nada nunca o sólo si les apetece.

Estoy harta de que se nos exija llegar vírgenes al matrimonio, pero a ellos no. De que en la noche de bodas se nos compruebe la virginidad, pero a ellos ni se les pregunte si son vírgenes.

Estoy harta de que la sociedad entera y las familias me repudien si soy madre soltera, mientras que ni siquiera se busque al padre para exigirle la misma responsabilidad que se me exige a mí. El hijo es de los dos, la responsabilidad de criarlo es de los dos y si hay repudio debe de ser de los dos.

Estoy harta de no poder tener un novio o un marido no musulmán y de que el hombre, sin embargo, sí pueda tener una mujer no musulmana.

Estoy harta de que no haya en Marruecos ni un solo partido político que promueva la igualdad legal hombre-mujer.

Estoy harta de que un hombre se crea que puede hacer conmigo y con mi cuerpo lo que quiera, como quiera y cuando quiera, sin tener en cuenta lo que yo quiera.

Estoy harta de tener que vivir en países no musulmanes para poder vivir una vida normal, digna y humana.

Estoy harta de que un hombre (sea mi hermano, mi marido, etc.) que tiene el mismo nivel de incultura que yo, mande siempre sobre mí.

Estoy harta de este conformismo de la mujer que por otro lado entiendo, pues el hombre nos ha cortado la lengua y matado la voluntad.

Estoy harta de que los hombres estén ciegos y sean tan desagradecidos: ¿acaso no ven que todos nacieron de mujer?; ¿es que no saben que viven gracias a que una mujer, en su vientre, los alimentó con su propio cuerpo, con su propia sangre, con el calcio de sus huesos?

Estoy harta de todas aquellas personas que impiden que la legislación equipare al hombre y a la mujer.

Y, a pesar de estar harta, estoy orgullosa de ser mujer.


Zubaida Boughaba/29/08/2017 


http://www.correodiplomatico.com/2017/08/29/harta-de-ser-mujer-en-marruecos/
http://www.lavanguardia.com/internacional/20170805/43329777288/sondeo-marruecos-segundo-pais-peligroso-mujer.html
Leer más...

viernes, 1 de septiembre de 2017

Desde Oaxaca, México, se reconoce a las mujeres

Marta Lamas, Julieta Fierro y Josefina Vázquez las galardonadas

  


Nos sumamos a la alegría con todas las mujeres  y esperamos que desde todas las universidades se siga el ejemplo: 

Las Universidades modernas deben reconocer a las mujeres


Por primera vez en la historia de la  Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) otorga el Doctorado Honoris Causa a tres mujeres

SOLEDAD JARQUÍN
SemMéxico, Oaxaca, 30 agosto 2016.- Por primera vez en la historia de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) tres mujeres recibieron el Doctorado Honoris Causa, ellas son: la feminista y académica Marta Lamas Encabo; la historiadora e investigadora Josefina Zoraida Vázquez y Vera, y la astrónoma y divulgadora científica Julieta Norma Fierro Gossman.

En el acto, el rector Eduardo Bautista Martínez, señaló que en tanto no sea cotidiano el reconocimiento al papel fundamental de las mujeres en la vida social, las universidades no pueden sentirse satisfechas por su presencia en las sociedades modernas.

El teatro Macedonio Alcalá fue el marco que reunió a un grupo de ex rectores de la UABJO; a 94 consejeras y consejeros del Consejo Universitario, así como el actual rector y presidente de ese organismo, y la ex rectora Leticia Mendoza Toro, quien condujo la sesión solemne de entrega de los doctorados Honoris Causa, también otorgado al Premio Nobel de Química, José Mario Molina Pasquel y Henríquez, ausente –se dijo- por motivos de salud.

Emocionada hasta el sistema interestelar, la científica Julieta Norma Fierro Gossman, ocupante de la silla número duoquinta de la Academia Mexicana e integrante del Sistema Nacional de Investigadores en el máximo nivel, narró su ascendencia oaxaqueña, a través de su abuelo que nació en estas tierras, revolucionario que se unió a los hermanos Serdán y diputado federal. También recordó a su bisabuelita quien tenía una fonda frente a Santo Domingo, que entonces era un cuartel militar.

Al agradecer la distinción para la Astronomía y la divulgación de la Ciencia, recordó con un dejo de emoción que, “en uno de los momentos más difíciles de mi vida, Oaxaca me acogió y protegió”. “Llevo sangre de este gran Estado en mi cuerpo y en mi alma”.

Julieta Fierro habló “de la maravilla del universo” de la que formamos parte “una galaxia espiral, que es de los objetos más deslumbrantes del universo”. Dijo que el 70 por ciento de lo que existe en el universo es energía oscura, que mantiene a nuestro universo en expansión, que permite saber que ha vivido hasta este momento 13 mil 800 millones de años. 

La materia oscura, invisible, constituye otro 26 por ciento de lo que hay en el universo, añadió la científica más reconocida por su tarea de divulgación en México y en más de 30 países del mundo. 

El cuatro por ciento restante somos nosotros, los átomos de la vida cotidiana, los carbonos, los nitrógenos, los oxígenos y estas sustancias las fabrican las estrellas durante su vida y al final de su existencia las arrojan al espacio, así es que cada uno de nosotros venimos de las estrellas y solo el 0.005 por ciento de lo que existe en el cosmos es la luz, la radiación, las ondas de radio.

Así describió el universo a un público que escuchó atento a la maestra que dice llegar tarde a una nueva aventura: dar cursos a distancia sobre Astronomía, porque las maneras de aprender y de enseñar cambian, ese es el futuro, aunque no es fácil.

Fierro Gossman volvió a otro instante de su vida, cuando leyó lo escrito por una de sus primas, quien escribió la historia de las primeras médicas egresadas de la UABJO, “me sentí orgullosa cuando leí sus textos, ahora me siento particularmente honrada de formar parte de esas primera mujeres que reciben un Doctorado Honoris Causa de esta gran institución”.

Tocó el turno a Marta Lamas, fue un discurso que la reflejó: siempre sobria, siempre feminista, siempre académica y siempre activista. 

Confesó que, pese a su situación privilegiada, ha vivido sexismo por ser mujer, razón que la llevó a encauzar su trabajo intelectual y de activismo hacia las injusticias que produce el hecho de que la diferencia sexual se traduzca en desigualdad social, política y económica.

Se refirió al racismo, clasismo, homofobia, transfobia, intolerancia religiosa e intolerancia política y otras como formas horrendas de discriminación y opresión, pero sostuvo que todas las personas vivimos la discriminación de género donde los mandatos masculinos y femeninos se creen son naturales que están internalizadas en cada una de las personas validando relaciones de desigualdad “absolutamente funcional para la marcha de la economía capitalista”.

Llamó a restaurar el tejido social a través de hacer coincidir la vida familiar y social, desgarrado totalmente por las creencias que tenemos y que nos confrontan ante la diversidad de identidades y de opciones de vida existentes. El capitalismo produce subjetividades individualistas, consumistas y egoístas, que dificultan la solidaridad porque producen conductas de indiferencia y hasta de crueldad.

Afirmó que sin conocimiento no va a ser fácil cambiar las creencias tradicionales y transformar el esquema de género para alcanzar un ejercicio igualitario de las libertades y obligaciones humanas. En ese sentido, dijo, que las universidades, especialmente las públicas, deben promover y difundir ese conocimiento. Y planteó la educación humanista como fundamental para abordar los graves y dolorosos problemas que hoy enfrenta no solo nuestro país sino el mundo entero.

“Un desafío indudable para las y los universitarios reside en hacer comprender a nuestros conciudadanos que, no obstante la diversidad humana que vemos florecer día con día, todas las personas somos iguales en tanto seres humanos, por lo que deberíamos tener los mismos derechos, las mismas oportunidades y el mismo trato”.

Marta Lamas consideró que desde su perspectiva de casi medio siglo de activismo feminista, el cambio será posible si transformamos cómo percibimos y tratamos a las demás personas, para ello, es indispensable el conocimiento sobre los esquemas culturales arraigados en nuestras mentalidades. 

En su turno, la académica mexicana Josefina Vázquez y Vera hizo un recuento histórico de Benito Juárez, quien gobernó los 14 años más críticos en que el país se ensangrentó con una guerra civil y una intervención extranjera. Un ser humano con virtudes y pasiones, pero un estadista que respondió a los retos que el país enfrentaba en momentos cruciales por lo que sigue siendo una inspiración en la vida política mexicana.

A su vez, el rector Eduardo Bautista Martínez refirió que la UABJO patentiza con este reconocimiento su política de igualdad de género y su compromiso con el trabajo de mujeres y hombres que han aportado mucho para la transformación de la sociedad. 

Dijo que durante casi un milenio de existencia las universidades no siempre reconocieron los aportes de las mujeres en los campos científico, académico, artístico y cultural. 

http://www.semmexico.com/nota.php?idnota=2783
Leer más...

jueves, 31 de agosto de 2017

Escuchamos a nuestras hermanas de Nicaragua: Nos están matando .


Carta a la Nación: Nos están matando
Escrito por Movimiento Feminista de Nicaragua  
Jueves, 24 de Agosto de 2017 


En lo que va del mes de agosto, 7 mujeres han sido asesinadas atrozmente, con saña y crueldad, a manos de hombres y en lo que va del año, se informa de 38 femicidios ejecutados y 45 femicidios frustrados, convirtiendo la violencia en una epidemia de gravedad para las mujeres, independientemente de la edad, el área de residencia, la ocupación, el estado civil de las mismas. Muchas de éstas han sido violadas, otras dejan hijas e hijos en la orfandad; en la mayoría de los casos han puesto denuncias previas por violencia sin obtener respuesta alguna. Dos de estos femicidios fueron niñas, uno a manos de la policía.



Ante tal situación, las organizaciones de mujeres  y feministas hacemos un llamado a:

· La Policía Nacional a tomar con seriedad las denuncias que presentan las mujeres por violencia; a clasificar adecuadamente y dar el trámite correspondiente a los femicidios y los femicidios frustrados, así como a perseguir y encarcelar a los agresores y femicidas, muchos de ellos  siguen en libertad, aunque se conoce su paradero.

· Al Ministerio Público, a que cumpla con su papel de representación de las víctimas y busquen el castigo ejemplar para los femicidas, violadores y agresores.

· A juezas y jueces para que apliquen con todo el peso,  la Ley 779, protegiendo a las mujeres, a niñas, niños y familiares.

· A la población para que no se muestre indiferente a la violencia hacia las mujeres, las proteja y reaccione cuando vea que las están agrediendo. Muchos de los femicidios frustrados se deben a la intervención oportuna de vecinas y vecinos.

· A los medios de comunicación, hombres y mujeres para que respalden y traten con respeto y seriedad las noticias acerca de los femicidios y la violencia contra las mujeres.

· A las mujeres para que continúen denunciando cualquier tipo de violencia y buscando el apoyo y acompañamiento para evitar convertirse en una estadística más.

Justicia para las mujeres, cárcel para los agresores
Por una vida sin violencia, castigo a los femicidas y agresores
Ni Una Muerta Más, Ni una mujer menos
#AlertaNiUnaMenos

Organizaciones de mujeres y feministas
Colectivo de Mujeres 8 de Marzo, Managua
Colectivo de Mujeres Xochilt, Managua
Colectivo de Mujeres ISNIN, Managua
Colectiva de Mujeres de Masaya
Fundación Entre Mujeres, Estelí
Voces Caribeñas (RAAS-RAAN)
Asociación de Mujeres Profesionales por el Desarrollo Integral (AMPDI)
Programa Feminista Centroamericano La Corriente
Colectivo Feminista Panteras Rosas
Grupo Feminista de León
Asociación de Mujeres Trabajadoras del Sector Informal
Fundación Puntos de Encuentro
Fundación Grupo de Mujeres Sacuanjoche
Espacio de Mujeres Feministas de Esquipulas
Grupo de Teatro Hijas de la Luna
Grupo Lésbico Artemisa
Espacio Feminista de Mujeres Jóvenes



http://movimientofeministanicaragua.org/index.php?option=com_content&view=article&id=156:2017-08-24-21-50-10&catid=14:noticias&Itemid=27
Leer más...

miércoles, 30 de agosto de 2017

El arduo camino de las españolas hacia la justicia

No fue  hasta  1981 que  las españolas alcanzamos la patria potestad sobre nuestras  hijas e hijos.


El voto no lo conseguiríamos  hasta la Constitución del 31. 

Fue el 9 de diciembre  en una votación "sumamente reñida", como recuerda la catedrática de Filosofía Moral y Política de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) Amelia Valcárcel, en la que apunta que fue la primera Carta Magna que reconoció la igualdad de derechos políticos entre los ciudadanos.

El 1 de octubre de ese mismo año, las Cortes ya aprobaron por primera vez en la historia de España el artículo constitucional que consagró el derecho al voto femenino, por 161 votos frente a 121, y en el hemiciclo sólo había tres mujeres, dos de ellas, Clara Campoamor y Victoria Kent, defendieron posiciones muy distintas.

Valcárcel opina que entonces se dio por primera vez una situación que más tarde se ha dado con frecuencia y es que "cuando el Parlamento se quiere oponer a un avance significativo para los derechos universales de las mujeres se manda a una mujer a defender esa posición"  Añadimos desde aquí que esta situación no se da solo en el Parlamento 

En este momento el Código civil establecía «El padre y en su defecto la madre tienen potestad sobre sus hijos legítimos no emancipados»

La normativa patriarcal sobre atribución de la patria potestad producía  graves consecuencias en numerosas ocasiones.  En los supuestos de separación de los cónyuges, la mujer perdía incluso el derecho de visita respecto de sus hijas e hijos  y, por consiguiente, las y  los menores también quedaban sin poder relacionarse con su madre con las consecuencias perjudiciales para su desarrollo emocional y afectivo.

La circunstancia de que la patria potestad la ostentase el marido, producía consecuencias gravísimas no sólo para la mujer, también para los hijas e hijos menores de edad, puesto que el Código civil disponía que si la esposa enviudaba y contraía nuevo matrimonio, perdía la patria potestad sobre ellos, salvo que el difunto marido (padre de los hijos) hubiera previsto expresamente en testamento ese extremo, habiendo ordenado, en tal caso, que conservase y ejerciese la patria potestad sobre sus hijos a tenor de lo dispuesto en el artículo 168 del Código. De no ser así  sólo si volvía a enviudar de este segundo matrimonio, recuperaba la patria potestad sobre todos los hijos no emancipados según disponía el artículo 172 del mismo Texto legal.


La situación marginal de la mujer casada respecto a sus bienes privativos y matrimoniales producía también infinitas limitaciones en su autonomía persona.



Las cosas comenzaron a cambiar en julio de 1971 cuando bajo la presidencia de María Telo Núñez se creó la Asociación Española de Mujeres Juristas (AEMJ) desde la que se solicitó la incorporación de mujeres juristas Comisión General de Codificación(CGC)

En diciembre de 1972 María Telo fue nombrada junto a tres mujeres más para formar parte de  dicha comisión  cuyos  trabajos culminaron con la promulgación de la Ley 14/75 de 2 de mayo de 1975 que devolvió a la mujer su capacidad plena de obrar al eliminar la obediencia al marido, la licencia marital y todas las discriminaciones por razón de sexo excepto dos, la patria potestad conjunta y la administración conjunta de los bienes gananciales.  


La patria potestad conjunta y la administración conjunta de los bienes gananciales, fueron objeto de la ley de 13 mayo de 1981 sobre «Filiación, patria potestad, y régimen económico matrimonial», en cuyo estudio María Telo participó activamente en la CGC. 

En dicha ley de 13 de mayo de 1981  se estableció en su Artículo 154: Los hijos no emancipados están bajo la potestad del padre y de la madre.

Como mujer, cuesta a ojos de hoy, creer que esto haya pasado, pero quizá sea una clave que nos ayude a comprender realidades que nos siguen subordinando a las mujeres en la aplicación de la justicia: derechos básicos políticos y civiles fueron obtenidos hace nada.
No es raro que en nuestro sustrato cultural permanezca ese machismo de siglos integrado como una violencia simbólica más o menos sutil de la que nosotras también participemos contra las otras y contra nosotras mismas. 


La gran María Telo siguió trabajando y  tuvo una destacada participación en los estudios previos a la aprobación de la ley de 7 de julio de 1981 sobre «Clases de matrimonio, separación, nulidad y divorcio» que supuso otro avance importante en nuestros derechos. 

Sobre la situación en de la mujer en España recordamos la vida de de nuestra gran escritora Ana María Matute : ... Se casó con un poeta muy culto y muy interesante, pero también muy egoísta y muy mala persona. Se lo hizo pasar muy mal y a los tres años de casarse ella ya sabía que no le quería nada, pero aguantó siete más. Decidió separarse a los diez años de la boda. Pero en la dictadura, ya lo saben, no había mujer que se divorciara de su marido. Ella lo hizo. Y no calculó las consecuencias: divorciarse de su marido, con Franco, suponía perder a su único hijo, algo que ella comprobó con inmenso dolor cuando se lo quitaron. “Eso fue lo más terrible del mundo, me quitó a mi hijo en 1963 y no lo pude volver a tener hasta que pasaron tres años”, cuenta, “aunque tuve la suerte de que mi suegra era muy buena y me permitía verlo sin que su padre se enterara…”


http://mujerdelmediterraneo.heroinas.net/2015/03/la-experiencia-intelectual-de-las.html

Leer más...

Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones

Desaparecidas hoy en España 

En el 30 de agosto, Día  Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, instamos  a los Gobiernos a apoyar a los familiares de las personas  desaparecidas mediante la eliminación de todos los obstáculos que dificulten la búsqueda de sus seres queridos.

La violencia de género como expresión de una relación desigual da lugar a feminicidios esclarecidos y a otros aún encubiertos que mantienen a las familias de las víctimas en un sufrimiento que es preciso termine.    Al tratarse de un problema recientemente afrontado se precisa formación en género de todas las  personas involucradas en  todo el proceso de investigación para actuar con celeridad y no permitir que pruebas determinantes se pierdan o que testigos involucrados se fuguen. Igualmente la dureza de las penas de quien ponga trabas para encontrar pruebas determinantes para hallar los cuerpos de las mujeres  deben ser máximas. 

La búsqueda de personas desaparecidas y, en muchos casos, la debida identificación de restos descubiertos, es el pedido más urgente y uniforme de los familiares, quienes sobrellevan un sufrimiento tremendo en su larga espera por conocer la suerte o el paradero de sus seres queridos.

Muchos familiares se enfrentan a obstáculos injustificados en su búsqueda, debido a la falta de voluntad política, o porque las investigaciones son insuficientes e inadecuadas.


Los Estados deben garantizar que los familiares, sus representantes y todas las personas con un interés legítimo en saber lo que ocurrió, tengan total e inmediato acceso a los mecanismos nacionales, regionales e internacionales encaminados a establecer la verdad sobre las desapariciones. Esto no sólo significa la eliminación de obstáculos para el acceso a estos mecanismos, sino también promover activamente y facilitar su utilización. También es esencial expandir el uso de los avances y experiencias forenses y las pruebas de ADN, y hacer una utilización apropiada de todas las técnicas tecnológicas y científicas disponibles.

La Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas es clara: las familias y los amigos de una persona desaparecida son víctimas y tienen el derecho a conocer la verdad sobre las circunstancias de la desaparición forzada, la evolución y los resultados de la investigación, y fundamentalmente, el destino de la persona desaparecida.

Por esta razón, el Comité contra las Desapariciones Forzadas alienta a los Gobiernos, cuando corresponda, a crear organismos ad hoc y unidades especializadas para investigar los casos de desaparición forzada, y a crear bancos de ADN nacionales que contengan muestras genéticas de todos los casos reportados.

Los Estados deben abordar con urgencia la angustia de los familiares de los desaparecidos y revitalizar las investigaciones sobre casos de desapariciones. 

Se lo debemos a los desaparecidos y a sus familiares y amigos que despiertan todos los días con la esperanza de conocer la suerte y el paradero de sus seres queridos”.

Leer más...

La inclusión del concepto de violencia hacia las mujeres con perspectiva de género 6/13

La aplicación de la perspectiva de género supone interpretar la realidad con el objetivo de intervenir sobre ella para reducir las desigualdades entre hombres y mujeres, realizando un análisis que trascienda la biología como único determinante de las desigualdades entre sexos. Más específicamente, implica reconocer la categoría “género” como determinante de salud, identificar y desmontar los mandatos de género, aceptar la existencia de desigualdades de poder entre hombres y mujeres y tratar de contrarrestarlas en la actividad profesional, potenciar la autonomía y empoderamiento de las mujeres y mantener una actitud de compromiso que no dé opción a la neutralidad en la práctica diaria.
Así, en las acciones formativas deberán tenerse en cuenta los condicionantes de género para acceder a la comprensión del fenómeno de la violencia hacia las mujeres, tanto en lo que respecta a su origen como a las razones que explican el mantenimiento de estas situaciones.


http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=PTSA_Multimedia_FA&cid=1142445522535&pagename=PortalSalud%2FPTSA_Multimedia_FA%2FPTSA_documentoWebeditpro
Leer más...

lunes, 28 de agosto de 2017

La complejidad del encuentro entre profesional y paciente 5/13

“Todos los profesionales, sea cual sea su especialidad, deben reconocer que la violencia hacia las mujeres es un problema de salud que requiere una capacitación específica para su reconocimiento, para la intervención adecuada y para neutralizar los efectos subjetivos que genera la atención de víctimas de violencia” (Velázquez 2003; 222).
El encuentro entre profesionales y mujeres expuestas a la violencia es complejo y difícil ya que está atravesado por una serie de condicionamientos y obstáculos que se han de considerar en los espacios formativos.
Este impacto es lo que se denomina actitud contratransferencial, es decir lo que pasa en el mundo interno de quien realiza una intervención profesional, en su propia subjetividad en el momento del encuentro con una paciente, en este caso violentada, lo que le provoca, lo que le suscita, lo que le hace sentir.
Estas actitudes contratransferenciales son habitualmente ignoradas o rechazadas por el personal de salud, porque cuestionan aspectos de la relación profesional-paciente, sobre todo el lugar que ocupa cada persona en dicha relación.
El discurso de una víctima puede llevar a una situación de confusión y conflicto en el rol profesional. Por un lado, cuestiona el marco en el que se ha desarrollado la atención profesional tradicional, caracterizada por una relación asimétrica entre quien ejerce el rol profesional, a quien se le supone en “posesión de la verdad, del poder y del control” y la usuaria que se encuentra en una posición subordinada, vulnerable a la enfermedad, el sufrimiento, la duda, la dependencia y el miedo. Por otro lado, en relación al trabajo con personas violentadas en el ámbito de una relación íntima, quien interviene profesionalmente puede sentir, que algo de lo que observa tiene que ver con un reflejo de sus vivencias personales y que algo de lo que escucha puede haberlo sentido o vivido. Es decir, no es del todo ajeno a su experiencia.
Ante estos riesgos, el personal de salud busca inconscientemente cuál es la postura o la distancia profesional que debe adoptarse posicionándose o demasiado cerca, con el temor o el riesgo de ser atrapado por las escenas de violencia detectadas, o demasiado lejos, con una actitud indiferente (Velázquez, 2003; 221). Así, su postura puede oscilar entre estas posiciones:
Sobreidentificación, con un máximo de implicación personal que puede exceder las posibilidades concretas de abordar el caso, y con lo que se puede aumentar la angustia del otro.
Rechazo, por “miedo al contagio”. Debe entenderse como una forma de defensa ante la angustia que genera el encuentro con el problema de otra persona. Una de las formas sutiles del rechazo consiste en la falta de compromiso o, aún más, la neutralidad. De esta postura suele desprenderse la consideración de la víctima como culpable. (O lo que es muy frecuente en estas situaciones, considerar a las víctimas como rentistas, como receptoras de beneficios secundarios. Actitud que debe entenderse como contratransferencial). Es decir, “en la práctica asistencial se compromete particularmente el posicionamiento subjetivo de las y los profesionales” (Velázquez, 2003).

Para terminar, una cita de Bleger (1997) citado en Velázquez (2003)” el contacto directo con seres humanos, como tales, enfrenta al técnico con su propia vida, con su propia salud o enfermedad, sus propios conflictos o frustraciones. Si no gradúa ese impacto su tarea se hace imposible: o tiene mucha ansiedad y entonces no puede actuar, o bien bloquea la ansiedad y su tarea es estéril”.
Leer más...

sábado, 26 de agosto de 2017

El Contexto institucional en las actividades de formación sobre violencia 4/13


La violencia hacia las mujeres, no es una “patología” identificada por parte del sistema sanitario. El conocimiento acerca de su magnitud e impacto en salud es relativamente reciente, por lo que generalmente, se espera a que se manifiesten los daños para tomar la decisión de intervenir.
Así mismo, existe ausencia de un discurso institucional, situación que se suele producir ante problemáticas socio-sanitarias complejas, como la presente y que requieren un abordaje interdisciplinar, consensuado y coordinado por parte de las diversas instituciones y agentes implicados. Al no estar incorporada en las agendas y objetivos de salud, se vive como un trabajo extra con carencias importantes en el nivel profesional y en las condiciones estructurales desde las que se desarrolla la atención sanitaria (carga asistencial, falta de recursos específicos, falta de protocolos).
Si la institución no introduce explícitamente el “tratamiento” del maltrato en el ámbito de las responsabilidades de sus profesionales es imposible que se pueda avanzar al respecto. El tiempo que se invierte en la atención no es valorado como parte de la actividad asistencial, y esto lleva a afrontar el problema desde el lado personal, más que desde el profesional y este tipo de implicaciones pueden conllevar el riesgo de que termine “quemando” a quien las realiza si la institución persiste en no reconocer esa acción. El riesgo de quemarse -y la consecuente justificación para la inacción- se evidencia más cuanto mayor es el número de casos de maltrato que se identifican y conforme mayor es su gravedad, tal como ocurre en las Urgencias Hospitalarias, ya que si el personal de salud se implica personalmente en cada caso agotaría no sólo su tiempo disponible sino que se agotaría psicológicamente.
El colectivo sanitario no se siente competente ni legitimado institucionalmente sobre cómo abordar el tema de la violencia; aún así emite, en la mayoría de las ocasiones, recomendaciones a la mujer que pueden ser iatrogénicas en la medida que no vienen articuladas técnica y profesionalmente. la formación es clave al respecto ya que el riesgo de equivocarse en un caso de maltrato es elevado.
la atención a las situaciones de violencia implica el conocimiento de los circuitos y recursos existentes para la gestión de los casos. Una cuestión es cómo detectar y tratar precozmente las situaciones de maltrato que son parte del aprendizaje que se ha de incorporar, y otra, saber cuándo, cómo y dónde es recomendable o ineludible realizar la derivación para evitar que las mujeres expuestas a la violencia puedan perderse por una gestión inadecuada. El personal de salud, por tanto, necesita constatar que existe una cobertura adecuada a la naturaleza de los problemas con los que prevé que se puede encontrar.
Así mismo y para que esto sea posible, debe facilitar la competencia profesional, lo que implica asumir espacios de formación y capacitación profesional. Por último, ha de articular recursos y herramientas pertinentes para la gestión de los casos, controlando los efectos derivados de las intervenciones, la victimización secundaria y las intervenciones potencialmente iatrogénicas.

Leer más...

jueves, 24 de agosto de 2017

BUSCAMOS A JOHANA desaparecida hace un mes en La Plata ( Argentina )


Hace casi un mes que no se sabe nada de Johana, que fue vista por última vez en las calles 1 y 63 en La Plata. Entendemos que es el Estado quién debe hacerse responsable de su búsqueda e investigar su desaparición.

Nos solidarizamos con la familia y nos colocamos a su entera disposición.

Convocamos y llamamos a todas las organizaciones sociales, políticas, sindicales, organismos de derechos humanos y organizaciones feministas de mujeres y de las disidencias, a movilizar el viernes 25/8 a las 16hs desde la Fiscalía (7 y 56) hasta la Gobernación de Buenos Aires.

Al momento de su desaparición Johana llevaba un jean negro con blanco nevado, una campera marca Reebok y zapatillas blancas Nike.

APARICIÓN CON VIDA YA DE JOHANA!

EL ESTADO ES RESONSABLE.

Para aportar datos:
Línea 145
Línea 911
221-3040179
221-6188000
Facebook: Buscamos a Johana Ramallo



Enviar adhesiones abuscamosajohana@gmail.com

Leer más...

La respuesta profesional ante la violencia hacia las mujeres 3/13

El personal de salud juega un papel fundamental en la prevención, detección precoz e intervención de cada caso de violencia.

En el caso de la Atención Primaria, el conocimiento y contacto continuado del personal de salud con las personas, sus familiares y amistades les sitúa en un lugar privilegiado a la hora de detectar precozmente situaciones de violencia cuando una mujer se hace atender por alguna razón. los servicios de urgencias tanto hospitalarios como extrahospitalarios pueden ser también los primeros en examinar a una mujer víctima de la violencia. Por todo ello, es fundamental que dispongan de herramientas y capacitación para afrontar y gestionar de manera efectiva este problema de salud.
El colectivo de profesionales sanitarios, como parte de la sociedad, participa de los mismos mitos y prejuicios que favorecen la persistencia del maltrato. la investigación cualitativa sobre el discurso de profesionales sanitarios y de mujeres víctimas de violencia, llevada a cabo por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid (2004) pone de manifiesto diferentes modelos de comprensión del fenómeno en la respuesta profesional ante dicha problemática, en función del sexo y la propia conformación de la identidad de género.

Por tanto, quienes intervienen en la atención a mujeres víctimas de la violencia de género tienen, sean o no conscientes de ello, su propio posicionamiento frente a los hechos de la realidad, y esto determina su actuación. El abordaje de las situaciones cotidianas a las que se enfrentan en su práctica clínica dependerá en gran medida de la conceptualización que tengan del problema y de cuál sea su postura ante el mismo.

Este problema al que nos enfrentamos no es sólo un asunto clínico sino que primeramente es un asunto fuertemente impregnado de ideología, es decir de la particular manera que cada cual tiene de entender y conceptualizar la realidad social en la que vive y, por tanto, de actuar.

En el ejercicio profesional se implementan determinados marcos teórico-técnicos, pero también subyacen criterios valorativos respecto a la problemática. El colectivo de profesionales de la salud se enfrenta a menudo con situaciones que ponen en conflicto su pensamiento y la acción, puesto que, tal como señala Velázquez (2003; 243), “existen fenómenos residuales que remiten a creencias y mitos que ya se creen superados pero que se aferran a conservar su existencia y pugnan por manifestarse. En esta tarea concreta de la violencia de género, el efecto residual de esos mitos, creencias y prejuicios puede filtrarse en la escucha, el pensamiento y la intervención, operando como obstáculos en las formas de actuar”.

Como conclusión, esta “formación es en realidad una concienciación, porque lo que está en juego no es tanto adquirir nuevos conocimientos, cuanto desmontar una forma habitual de ver las cosas y adquirir una nueva forma de percibirlas” (Seoane y Gálvez 2004).

http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=PTSA_Multimedia_FA&cid=1142445522535&pagename=PortalSalud%2FPTSA_Multimedia_FA%2FPTSA_documentoWebeditpro
Leer más...

miércoles, 23 de agosto de 2017

Dificultad para visualizar la violencia 2 /13

La dificultad para visualizar la violencia se debe a una serie de operaciones simbólicas que se utilizan para su ocultación, de manera que pueda ser admitida. Estas operaciones son: la naturalización, la invisibilización, la legitimación, la insensibilización y la banalización. 

Todas ellas son mecanismos de protección ante la angustia que pueden provocar estas situaciones en quienes trabajan con mujeres. Estos mecanismos, efectivamente protegen a quien se enfrenta profesionalmente a estas situaciones, pero a la vez, le distancian y le dificultan la percepción y la comprensión de su tarea. De ahí la necesidad de detectarlos y desactivarlos para que no resulten un obstáculo en su quehacer profesional.
Esto se debe a que el abuso que aparece en una pareja, lo hace “de forma insidiosa, indetectable, con unos primeros incidentes de baja intensidad que no pueden calificarse como violentos por normales y por aislados. Estas primeras conductas resultan banales e inofensivas, pero poco a poco van creando un clima de coacción en el que todo adquiere otro significado, y van dando paso a manifestaciones más graves a la vez que debilitan a la mujer” (lorente Acosta, 2001).
Así mismo, el origen de la violencia hacia las mujeres, su desarrollo, su mantenimiento, las creencias y relaciones que la perpetúan tiene que ver con aspectos, mitos, creencias, prejuicios, actitudes presentes en la sociedad y en todos los sujetos que la componen.
las operaciones realizadas para invisibilizar la violencia deben ser detectadas y desarmadas, y esto requiere ejercer un juicio crítico sobre muchos e importantes mecanismos sociales y personales. Esta reflexión crítica debe ir dirigida a destacar la anormalidad de esas situaciones: “no debemos dejar que se instauren en las relaciones entre hombres y mujeres ese tipo de conductas impositivas que en un principio parecen ser totalmente inocuas, pero que por ese modelo de relación basado en un desequilibrio de fuerzas a favor del hombre, son consideradas como territorio al que nunca se renunciará” (lorente, 2001).
Múltiples dolencias y problemas psicofísicos considerados habitualmente como femeninos no son debidamente interpretados al desconocer su conexión causal con el sometimiento a relaciones de abuso, y por tanto pueden ser atribuidos, de forma estereotipada, a supuesto déficit o patologías de las mujeres. 
Como se menciona en el libro Blanco de la Salud Pública de la Comunidad de Madrid, la Salud Pública desempeña una función de mediación entre lo individual y lo colectivo debiendo ejercer como traductor entre ambos lenguajes: medicalizar lo político, lo que implica traducir el coste en salud que suponen los problemas sociales como el que estamos abordando y politizar lo sanitario, es decir, transformar el conocimiento sobre la distribución de la violencia en medidas sociales y políticas para luchar contra ellas. 
Leer más...

martes, 22 de agosto de 2017

Avanzamos con las mujeres de Chile en el disfrute de nuestros derechos


Celebramos el éxito obtenido por las mujeres chilenas en un ambiente aun difícil  preñado de neoliberalismos y fascismos, a pesar de muchos avances en el país.

En Chile, el aborto terapéutico fue legal desde 1931 hasta 1989, año en el que la dictadura de Pinochet lo prohibió.

Aunque la prohibición del aborto afectaba a todas las chilenas, de diferentes edades y sectores socioeconómicos, las pobres son las más castigadas. De acuerdo a la Defensoría Penal Pública, que tiene en sus manos la defensa de un 80% de los imputados por diversos delitos que se cometen en Chile, entre 2006 y febrero de 2015 un total de 506 personas fueron acusadas por los delitos de aborto contemplados en el Código Procesal Penal. La mayoría había sido denunciada en un hospital público, que en Chile es utilizado por los sectores con menos dinero que no tienen acceso a las clínicas privadas.




Leer más...