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lunes, 2 de febrero de 2026

Masculinidad, juventud y consentimiento (2/3): La construcción de la juventud




 Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. No se ponen en pie cuando entra una persona anciana. Responden a sus padres y son simplemente malos. Sócrates (470-399 a.C.). 


La juventud, así como hemos visto que ocurre con la masculinidad, es una convención social que de una u otra forma vamos entendiendo y reproduciendo a medida que nos vamos desarrollando como personas en este contexto sociocultural, sin embargo, para poder reconocer los elementos que están implícitos en esta idea, y decidir qué partes queremos transformar de ella, antes tenemos que sumergirnos en lo que inconscientemente hemos asumido. No olvidemos que uno de los objetivos de este artículo es analizar lo que hemos ido naturalizando, para decidir qué elementos queremos dejar de sostener de estas estructuras y qué no nos importa seguir manteniendo. Para empezar, es importante señalar que, a medida que avanzamos por el artículo, me voy a permitir ir haciendo pequeños pliegues en el discurso para evidenciar cómo las tres estructuras que se conjugan (masculinidad, juventud y consentimiento), se van entretejiendo y qué subproductos van originando. En este sentido, es necesario partir de la idea de que la juventud no se entiende como un estadio para quedarse, es más bien entendido como una “fase bisagra” de nuestro desarrollo: entre la infancia y la adultez. Esto que en principio parece obvio, veremos que poco a poco va cobrando importancia en la medida en que entendemos que el modelo sociocultural en el que se inserta es jerárquico (elemento que perfila también la idea de masculinidad), por lo que, al hablar de una fase bisagra, mirada a través de un lente jerarquizado, sin darnos cuenta, asumimos que está subordinada a la adultez y, por lo tanto, minimizamos su importancia sobredimensionando la adultez, por entenderla como el cierre evolutivo de nuestro desarrollo. Esto explica por qué la frase de Sócrates, escrita hace casi tres mil años, sigue manteniendo total vigencia a día de hoy. Evidencia que tanto la idea de juventud, como la mirada adultocéntrica que colocamos sobre ella, han variado poco. Por lo tanto, vamos a ver algunos elementos que considero importantes para identificar lo que inconscientemente ocurre en occidente al hablar de juventud. 


La irresponsabilidad 

Claramente la frase de Sócrates se apoya en esta idea, emitiendo —además— un juicio claro sobre ello sin reparar en que, como sugiere De Stéfano (De Stéfano, 2017) al formular la pregunta: “¿Cosas de niños o cosas que los niños hacen para hacerse hombres?”, probablemente evidencie que lo que estamos haciendo sea ver en la juventud el reflejo de lo que socialmente consentimos en la vida adulta pero que no queremos afrontar. Por lo tanto, la juventud no hace más que advertirnos, haciendo un claro reflejo de nuestra sociedad, sobre lo antiguos que son los problemas que continuamos sosteniendo hoy. Este tipo de irresponsabilidad que podríamos asociar más al respeto y a una cultura de civismo, que tiene que ver con modales o pautas de comportamiento, no es la única crítica que enfrenta la juventud, sino también la falta de consciencia social y ambiental. Este quizá sea el punto que mayor temor genera en el resto de la población. Al menos en España en los últimos 20 años, los botellones, al no responsabilizarse de los espacios públicos; la reducción de la natalidad, vista como una postura egocéntrica de una juventud centrada en el bienestar personal,  irresponsabilizándose del bienestar futuro y de las pensiones o la última, con el COVID, presentando a la juventud como irresponsable por mantener encuentros con amistades y no llevar la mascarilla, son solo algunos ejemplos donde se aprecia cómo, al menos en las últimas 2 décadas, se han construido discursos de este tipo en los que la irresponsabilidad, ligada a la falta de previsión de un daño generalizado mayor, suelen desestabilizar la confianza en esta etapa vital. La crítica está sostenida por la idea que se trata de personas que solo miran por sí mismas, que no empatizan con el resto de la población, que no les importa lo que piensen de ellas o el futuro... Siempre que no interfieran con su presente. 

La belleza 

Por otra parte, existe claramente un discurso que idealiza la juventud. Es evidente que en nuestra sociedad la belleza y la juventud están íntimamente relacionadas, no hay más que ver la mayoría de anuncios cosméticos que aparecen en los medios a diario, para darnos cuenta de esta relación y cómo se traduce a parámetros físicos y mesurables. La idea de belleza está comúnmente asociada a la idea de juventud, presuponiendo que será la etapa en la que mejor aspecto físico tendremos, sin embargo, este mensaje está fundamentalmente dirigido a personas que ya no se consideran jóvenes en nuestro contexto sociocultural. Es decir, desde un análisis hermenéutico de los discursos con los que somos bombardeados, vemos cómo aflora una gran contradicción: mientras por una parte se valora la adultez por encima de otras etapas de nuestra vida, es tan valorada la belleza física, implícitamente asociada a la juventud, que vemos cómo muchas personas dedican gran parte de su tiempo y dinero a cambiar su apariencia física de adultas, deseando tácitamente volver a ser jóvenes. 

Esta contradicción no es nueva, gran parte de nuestra mitología está asociada a la búsqueda de la eterna juventud y, por lo tanto, existe una extensa bibliografía en torno al tema y no quiero simplificar el trabajo de otras personas que han nutrido este análisis; sin embargo, para los intereses de este artículo, quiero destacar cómo la idea de belleza está tamizada por una mirada centrada en lo mesurable, no contempla el aspecto relacional ni afectivo, es homogeneizadora (es decir, entiende que se puede trasladar de una persona a otra de forma seriada, a través de diversos procesos), es heteroconstruida (por lo tanto, no son las personas quienes determinan cómo debe valorarse su belleza, sino la sociedad). En consecuencia, se hace evidente cómo los valores tradicionalmente masculinizados (que veíamos en el bloque anterior), vuelven a aparecer perfilando lo que entendemos por belleza, en nuestro contexto cultural. En otras palabras, nuestra idea de belleza está construida desde la mirada masculinizada, fruto de la sociedad en la que hemos crecido y que ha entendido la belleza como un proceso para adornar nuestro entorno. Debido a esto, las mujeres, que a lo largo de la historia han sido siempre cosificadas y entendidas como parte del acervo de los hombres de su familia o su sociedad, debían reproducir estos parámetros. Como el resto de las cosas que poseían los hombres.

Así pues, si cambiamos nuestra mirada sobre la belleza, podríamos entender que no tiene por qué estar relacionada con la juventud, que no tiene que obedecer a estándares creados, que no hace falta cambiar nada de ninguna persona... entre otras muchas cosas. Sin embargo, la razón por la que me he extendido en este punto es porque, tal y como es entendida, este enfoque expone especialmente a una población muy vulnerable: por su corta experiencia, pero también porque se encuentra en una etapa en la que se le abren muchos nuevos frentes, a un juicio social que tiene un peso enorme, especialmente en las mujeres. La juventud, por lo tanto, en nuestra cultura, no solo es una etapa incomprendida (como veíamos   cuando hablaba de la irresponsabilidad), también es una etapa sobre la que ejercemos mucha violencia. 


Las redes sociales 

No puedo hablar de la juventud, desde el contexto sociotemporal en el que me encuentro, sin incluir este apartado. Para comenzar, considero importante partir de la idea de que lo que conocemos hoy por redes sociales no es algo nuevo. Somos una especie gregaria, de manera que estas redes han existido siempre. La novedad de estas nuevas generaciones radica en la virtualización de las redes, no tanto en las redes en sí. 

Recuerdo que, durante mi etapa universitaria, mientras cursaba asignaturas de arqueología, analizábamos continuamente la importancia de las redes a través de la cultura material encontrada y cómo las representaciones de reuniones, fiestas, celebraciones, ocupaban un lugar importante en esos objetos. En realidad no hace falta estudiar antropología para reconocer lo importantes que son las amistades o la familia en nuestro desarrollo, por eso quiero detenerme fundamentalmente en la novedad que traen lo que hoy conocemos como redes sociales para, como hemos ido haciendo durante todo el artículo, identificar qué elementos estamos sosteniendo socialmente y qué efectos están generando. Cuando pregunto en mis formaciones para qué nos juntamos con otras personas, las primeras respuestas suelen hablar de fiestas, de celebraciones, de diversión pero luego, alguien suele romper esa línea de opinión y se comienza a hablar de lo más cotidiano: la compra, la crianza, los cuidados... tareas diarias que se facilitan si las hacemos en grupo. Las redes, por lo tanto, están allí para eso. Es cierto, lo más llamativo suelen ser las celebraciones pero lo cotidiano no son las fiestas, se trata de minimizar las tareas, maximizar el tiempo, generar vínculo, crear colectivamente... Sin embargo, cuando analizamos cómo las actualmente conocidas redes sociales afrontan estas necesidades, vemos que ocurren algunas cosas curiosas: por ejemplo, si queremos resolver un problema, no comenzamos por hablar de él, buscamos a personas que nos ofrecen soluciones, para ver cuál es la mejor manera de afrontarlo y finalmente acabamos por no buscar ayuda, las resolvemos individualmente (aunque con mejores ideas). Eso sí, mientras tanto, le damos un like, comentamos lo útil que ha sido el post que nos ha dado la nueva idea e incluso hacemos una foto y “tagueamos” a quien nos la ha dado y, la razón por la que hacemos todo esto, es no enfrentar el miedo atroz a mostrar nuestras vulnerabilidades porque, así como la belleza, las vidas ahora también son escenificables, trasladables, mesurables (elementos que veíamos también que aparecían en la construcción de la masculinidad).

 Por lo tanto, para hacer recuento de cómo la virtualización de las redes sociales afecta a nuestras vidas, observamos que: 

• Añadimos más tareas: fotos, likes, comentarios etc. 

• Se reduce nuestro tiempo, como consecuencia del aumento de tareas. 

• Inhibimos que otras personas nos busquen como apoyo porque, al no apoyarnos en el resto, fortalecemos la idea de que los problemas son privados. 

• Precarizamos los vínculos, al no apoyarnos en otras personas, ya que solo accedemos y mostramos la parte “socializable” de las vidas. 

• Estandarizamos las relaciones y las vidas, haciéndolas fácilmente comparables y, por lo tanto, susceptibles de ser jerarquizadas... y valoradas. 

Por lo tanto, la presión social nos impulsa a escenificar lo que hacemos, a hacerlo llamativo, pomposo, festivo, ¿instagrameable? En otras palabras, se hace alarde del espectáculo, mientras escondemos la complejidad de lo cotidiano, con la intención de mantener la atención de un grupo de personas que, en realidad, no nos conocen porque no les consideramos interlocutoras válidas para hablar de lo que realmente nos afecta. Evidentemente, se trata de un análisis poco profundo, tendríamos que hablar de los distintos tipos de redes que creamos virtualmente y de cómo están diseñadas las aplicaciones a través de las que construimos estas redes. Quizá entonces podríamos notar que existen plataformas donde nos mostramos con más sinceridad como WhatsApp o Telegram, y otras donde el modelo basado en el alarde o el espectáculo es más evidente, pero para hablar de todo esto en detalle sería necesario otro artículo. Sin embargo, a modo de comentario, dada la predominancia que tiene el modelo basado en la imagen y la celebración en estas aplicaciones, hace que me cuestione ¿realmente debemos seguir llamándolas “redes sociales”?, porque la mayoría de las veces veo que actúan más como “aisladoras sociales”.
Habiendo llegado a este punto, me parece importante retomar el hecho de que el problema no está en la juventud. Es decir, se trata de una edad difícil y es una de las etapas de reafirmación más complejas de nuestro desarrollo y en la que, por lo poco que aún sabemos de ella, nos enfrentamos a cambios físicos en el tamaño o la forma de nuestros cuerpos, cambios psicológicos que nos hacen pensar y entender el mundo de otra manera, cambios químicos marcados —a su vez— por cambios hormonales repentinos que, también generan nuevos cambios: emocionales, relacionales, en nuestra forma de pensar, en nuestro ritmo circadiano, nuestros gustos, nuestro deseo, nuestro placer... Pero donde quiero centrar la mirada es en los cambios sociales. Se trata de una edad marcada por la falta de acompañamiento. Como sociedad (a diferencia de lo que hacemos con la primera infancia en España, por ejemplo), apenas generamos espacios de apoyo, limitamos los espacios de tutoría en secundaria, prescindimos de la tutoría en bachillerato, generamos una sobrecarga curricular en el momento de mayor transformación personal, invisibilizando los cambios que están ocurriendo y, al mismo tiempo, les forzamos a decidir sobre su futuro académico y laboral, por hablar solo de un área que es común a la mayoría de jóvenes. A este cóctel, ahora debemos agregar las consecuencias del uso prolongado de las “redes sociales” que, como hemos visto, en la mayoría de los casos aumenta el aislamiento, aumenta los problemas de exposición, aumenta la exigencia social (fundamentalmente estética sobre las mujeres y de escenificación de la masculinidad en hombres), y todo esto aumenta la sensación de soledad y frustración. Por lo tanto, el problema no está tanto en esta etapa vital, sino en la manera en la que socialmente la estamos entendiendo y gestionando.


Texto de David Kaplún Medina 

davidkaplunmedina@gmail.com

REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥Diciembre 2023 | Nº 128 Diálogos entre Educación y Consentimiento Coordinadoras Paula Roldán GutiérrezIrene Zugasti Hervás

Imagen de pintura de la artista María Jesús Hernández Sánchez
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sábado, 31 de enero de 2026

Masculinidad, juventud y consentimiento: La construcción de la masculinidad (1/3)


 Transformar a una persona recién nacida en un niño, no es un proceso ni fácil, ni rápido. Se trata de un proceso lento y de mucha coordinación entre factores personales, familiares, culturales, sociales... que generan una amalgama enorme de expectativas, límites, gustos, comportamientos, pensamientos, actitudes, ideales... que identificamos con lo que hemos decidido nombrar como masculinidad pero que, de entrada, no poseemos ninguna persona al momento de nacer. Sin embargo, pese a lo complejo del proceso, se reproduce de forma tan cotidiana y por tantas personas a la vez que, para la mayoría de la gente, resulta imperceptible. Algo parecido pasa cuando, por primera vez, entendemos todos los detalles implícitos en procesos tan complejos como la circulación sanguínea, la digestión, respirar. Son tantos órganos implicados, realizando tantas tareas específicas y en perfecta coordinación que parece casi imposible que ocurra solo una vez y, sin embargo, ocurre muchas veces al día. Es fundamental incorporar la idea de que, como especie, estamos realizando tareas grupales, asumiendo roles, movilizando estructuras que son más grandes que cada una de las personas de las que dependen; pero, aún más importante es entender cómo lo hacemos, para ser cada vez más capaces de identificar de qué manera podemos transformarlas y con qué objetivo. 

En definitiva, ser más conscientes de los procesos sociales en los que, sin darnos cuenta, nos implicamos. Con esta idea en mente, se propone un análisis que tiene en cuenta tres grandes construcciones sociales que la mayoría de personas en occidente sostenemos y, para hacerlo más sencillo, lo abordaremos desde la imagen de una persona no socializada, es decir, alguien que acaba de nacer o que lo ha hecho hace poco tiempo. Es decir, cualquier persona se ve afectada por los procesos de socialización, independientemente de nuestra edad o procedencia, sin embargo, al analizarlo desde la noción de una persona no socializada, se hace más sencillo entender estos procesos porque no presuponemos otra formación previa. Por lo tanto, los tres ejes que quiero mostrar son: “la masculinidad”, para hacer evidente cómo todas las personas tenemos una idea bastante clara sobre lo que este concepto implica y de qué manera nos define, independientemente de si nos construimos en oposición a ella (como mujeres), si la utilizamos como referente (como hombres) o si nos ubicamos al margen de ella (buscando nuevas formas de construir nuestra identidad). El segundo bloque está relacionado con lo que entendemos por “juventud”, nos consideremos o no parte de este grupo, y el tercer bloque, relacionado con el “consentimiento”, independientemente de si realmente deseamos o no lo que consentimos.

 1. La construcción de la masculinidad 

El proceso de formación que atraviesa un niño es algo tan cotidiano que, la mayoría de las veces —por cotidiano— no lo vemos. Sin embargo, si hacemos un ejercicio de consciencia, podríamos reconocer algunos elementos que pueden ser importantes: para identificarlo, a veces resulta más fácil si pensamos en lo que no hacemos con los niños, es decir, a los niños no les solemos ofrecer muñecas, ni juegos que impliquen contacto físico cariñoso, ni juegos de cuidado. En nuestro desarrollo suelen predominar los juegos de rapidez, de fuerza, de estrategia. Al especializarnos en un tipo de contenidos (y no en otros), vamos conformando nuestra identidad en torno a los contenidos que más ejercitamos, sin darnos cuenta de qué cosas nos vamos dejando por el camino. Por ejemplo, un clásico análisis en torno al tema, evidencia cómo la masculinidad no suele incorporar contenidos de cuidados a otras personas y, aunque esto parezca normal, en realidad no lo es tanto si consideramos que, aunque seamos hombres, no dejamos de formar parte de una especie gregaria y que, como otras especies similares a la nuestra, los cuidados son un eje primordial. Por lo tanto, cuesta entender por qué a una parte de la población no la formamos en estos contenidos. Es cierto que, al menos en  el discurso, cada vez más se enfatiza la importancia de que los hombres participen del proceso de crianza, sin embargo, lo cierto es que apenas les ofrecemos juegos para que ejerciten estas habilidades de pequeños y, en caso de hacerlo, si por ejemplo se les ocurre salir con una muñeca al parque o al cole, se exponen a ser marginados por el resto de personas con las que pretenden socializar. No se trata de criminalizar estas conductas, por ahora se trata simplemente de ser conscientes de cómo estos procesos están ocurriendo a nuestro alrededor de manera cotidiana y, en muchos casos, sin que podamos evitarlas; porque no solo dependen de cada una de las personas que intervenimos en su crianza, sino también de la sociedad como sujeto formativo. Para poder identificar los elementos que forman parte de este proceso que llamamos masculinización, vamos entonces a abordar de manera más detallada qué implicaciones tiene. 

 La Desconfianza 

Una de las primeras cosas de las que solemos darnos cuenta cuando analizamos la huella que genera el modelo de formación masculinizada es la naturalización de la desconfianza. Parece algo sin importancia pero, al ver el tipo de juegos que les ofrecemos a los niños y jóvenes, se hace evidente la predominancia de la competición (fútbol, baloncesto, tenis, Fórmula 1...). No quedan prácticamente espacios para el juego tranquilo, colaborativo, inclusivo y, sin darnos cuenta, un día tras otro, vamos (como sociedad), afianzando la idea de que de eso se trata “ser niño: de ser los mejores, los más rápidos, los más fuertes, los más listos, es decir, formar parte de una élite, un grupo destacado que es considerado superior al resto, incorporando así la jerarquía como un elemento central en nuestra formación. Sin embargo, esto también afianza la idea de que lo cariñoso, lo afectivo, lo normal, lo cotidiano, las cosas lentas y rutinarias, que implican poner el foco en las otras personas con las que convivimos, en la calidad de los espacios y los momentos... “no son cosas de chicos”. Es decir, no solemos tener referentes hombres cuidando de otros hombres u otras personas de la familia en situaciones cotidianas. Al mismo tiempo ocurre otro proceso paralelo, y es que si lo que nos atrae está relacionado con lo excepcional (ser más rápidos, más fuertes, listos... sin tener en cuenta al resto) es fácil romantizar modelos que nos coloquen por encima del resto, aunque no tengamos en cuenta nuestro entorno espacial, temporal y social. Si analizamos la oferta audiovisual por ejemplo (tanto en series como en películas o videojuegos), veremos cómo se reproduce el mismo patrón: rapidez, superpoderes (elitismo), competición... y descuido de nuestro entorno. 


Las Máquinas 

El mundo tecnológico es algo que se nos suele colocar muy cerca: coches, aviones, naves, ordenadores... El género de ciencia ficción da buena cuenta de ello y es algo que suele aparecer en espacios claramente masculinizados como canales de televisión dirigidos a hombres al estilo de Energy (simplemente como ejemplo). Desde pequeños, este modelo suele hacerse evidente a través del tipo de juegos que les ofrecemos a los niños y solo hay que revisar el catálogo de alguna tienda de juguetes para poder identificarlo. En mis formaciones suelo hacer preguntas retóricas para identificar cómo estos modelos los tenemos completamente internalizados y forman parte de nuestra forma de pensar y, en este punto, suelo preguntar: si pensamos en alguien que viene a arreglar algún aparato (ordenador, coche, caldera...), ¿en quién pensamos? ¿un hombre o una mujer? A día de hoy sabemos perfectamente que cualquier tipo de persona podría entender el funcionamiento de un aparato pero, el hecho de que culturalmente estos contenidos estén más dirigidos a hombres,  también genera una huella en nuestra manera de percibir el mundo y de imaginarlo. El comportamiento de las máquinas es radicalmente diferente al comportamiento de las personas, es decir, las máquinas o están encendidas o están apagadas, en caso de que funcionen de manera defectuosa, se hace evidente. Si no funcionan bien, es debido a algún componente que está o viejo o defectuoso y, según el valor del componente, no compensa arreglarlo y se sustituye el aparato entero, por otro nuevo. Las personas son más complejas, no se les suelen cambiar sus componentes, los componentes aprenden y se amoldan, sus defectos suelen esconderse o hacerse imperceptibles, no se les pueden escanear sus componentes para ver qué versión del sistema operativo tienen instalada... es decir, a las personas se las conoce hablando, conviviendo con ellas. Para mejorarlas no hace falta una versión más reciente, la mayoría de las veces solo hace falta una intención de cambio (por parte de la persona que quiera mejorarse) y eso, muchas veces, se logra hablando y practicando esa nueva y mejorada versión de sí misma, que está aspirando ser. Es decir, mientras las máquinas dependen de una persona experta (externa), que cambie un trozo defectuoso de su maquinaria, las personas son capaces de mejorarse a sí mismas, pero no por otra persona, sino por propia voluntad. Sin embargo, vivir entre máquinas nos hace entender a las personas como tales y eso, como veremos luego, tiene consecuencias. 

El Dinero 

No podemos negar que estamos hablando de un factor determinante en el mundo en el que vivimos, esto no es algo que marque solo la infancia de los niños, las niñas también se ven claramente afectadas. Sin embargo, en un momento dado, en los niños, lo económico pasa a ocupar un lugar preponderante dentro de sus focos de interés, derivando en un rasgo identitario que clásicamente se ha dado conocer como el “rol del proveedor” (Mahony, 1999). En un primer momento, no comienza siendo algo evidente pero llega un punto en el que los tecnicismos: datos, cifras, fuerza, tamaño, cantidad... todos elementos cuantificables y mesurables, encuentran en el dinero un encaje perfecto y es entonces cuando se hace posible medir y ponerle precio a su contexto. Las casas de los amigos, los aparatos que forman parte de su entorno material inmediato (coches, relojes, auriculares, tablets, juguetes), comienzan a relacionarse también con un precio y son ellos mismos los que acaban por ubicarse en una escala jerárquica según la cantidad y el tipo de cosas que tienen. Por lo tanto, la acumulación, la novedad de los objetos y su valor económico terminan afectando el valor social que consideran que tienen y van perfilando —también— su estatus en el grupo y su identidad. Con esto no quiero decir que las niñas o las mujeres no se preocupen por lo económico sino, a muy grandes rasgos, que no lograr los estándares culturales de bienestar económico, no impactan tan directamente en su valor social, mientras que, el hecho de que un hombre no tenga trabajo o no pueda aportar económicamente en su familia, merma su valor frente a la sociedad y da lugar a la creación de arquetipos negativizados como “el blandengue” o “el calzonazos”, que claramente marcan su identidad.

 La emocionalidad 

Nos vemos regalando máquinas, superhéroes, hablándoles con tonos de voz más graves, alzando la voz, generando juegos de alta movilidad y ocupación del espacio, avergonzándoles si lloran, o lloran muy  alto, jugando a competir, desde un lenguaje técnico: datos, fechas, cifras, pero nada de esto lo hacemos conscientemente, por lo tanto, inconscientemente les estamos formando para que no desarrollen habilidades fundamentales humanas como el sentido kinestésico, al inhibir el contacto físico tierno y cariñoso; la capacidad de autodiagnosticar malestares o depresiones, al reprimir determinadas emociones; limitando su empatía, al ofrecerles sistemáticamente juegos competitivos que les obligan a centrarse en ellos mismos y en el objetivo, minimizando la importancia del resto y del entorno (en lugar de juegos simbólicos, de negociación, de cooperación, de comunicación, de escucha); aumentando las probabilidades de que invadan el espacio vital de otras personas o seres vivos, al valorar y potenciar formas de expresión más eufóricas o iracundas (en un partido de fútbol, por ejemplo). Llega un momento en el que, sin darle mucha importancia, le regalamos una pistola, una escopeta, una espada, elementos que han sido diseñados para matar. En un primer momento este elemento es complicado de entender para un niño porque para poder jugar a matar, antes tiene que invisibilizar el daño que va a causar. Si exponemos a una persona de menos de 1 año a una escena violenta, por ejemplo de alguna película de acción, probablemente comience a llorar por el ruido, la manera de hablar, las expresiones no verbales que esa personita pueda identificar. Esto nos muestra que, al nacer, somos capaces de empatizar con el daño de otras personas y por lo tanto, para jugar a matar tenemos que vencer esta barrera separándonos emocionalmente de la acción que vamos a realizar. Este proceso se conoce como disociación (1) y supone darnos una explicación cognitiva para romantizar el daño que vamos a causar, es decir, invisibilizar el daño de la acción para que no nos genere rechazo. Poco a poco, vamos entendiendo que jugar a matar es solo un juego más y lo ejercitamos con regularidad, pero esto no lo hace menos violento, simplemente evidencia que hemos naturalizado el descuido y el daño como un elemento más de nuestra personalidad. Ya en la adultez, vemos que somos los hombres las personas que más y peor daño ejercemos y lo comprobamos fácilmente con las estadísticas que anualmente registran organismos públicos como el INE (2), o privados como aseguradoras (3), o de la sociedad civil, simplemente viendo los problemas cotidianos que muestran las AMPA (4). Incluso, cuando decimos que a los hombres les cuesta hablar sinceramente con otros hombres, estamos evidenciando los efectos de este modelo formativo, porque nos cuesta ver a otros hombres como personas generadoras de afecto, los vemos como potenciales competidores o peor aún, como potenciales agresores, personas de las que desconfiar. Sin embargo, todo esto no es más que un reflejo de nuestro propio proceso formativo. 

No olvidemos, en este punto, que hay un montón de cosas que tradicionalmente han sido masculinizadas y que generan mucho bienestar tanto a nivel personal como social: la investigación, el estudio, la política, el trabajo, son solo algunos ejemplos. Justamente el movimiento feminista, al cuestionar el rol subordinado que históricamente se le ha otorgado a las mujeres y a lo feminizado, busca en estos modelos espacios donde crecer, reclamando para las mujeres el ejercicio de estas facetas. El problema, por lo tanto, no está en los cuerpos, ni en ser hombres, sino en lo que socialmente estamos valorando como masculino. Ahora nos toca revisar los aspectos que tradicionalmente hemos heredado que, no solo limitan nuestro bienestar sino que, directamente, generan mucho daño, para poder incidir en su transformación y generar referentes más cuidadosos, empáticos, cariñosos y responsables. 


(1) Según Wikipedia: “Experiencias subjetivas que pueden ir desde el distanciamiento con el ambiente, hasta pérdida de la experiencia física y emocional”. 

(2) Según el INE, en 2021, el 75,8 % de los delitos graves cometidos en España fueron cometidos por hombres. 

(3) Según el Informe de Mapfre (2022), los hombres son los responsables del 71,3 % de los accidentes graves. 

(4) Según el VI informe del Servicio de Atención Telefónica de Casos de Malos Tratos y Acoso en el Ámbito de los Centros Docentes del Sistema Educativo Español, del 2023, del total de situaciones de acoso registrados, 44,5 % fueron cometidos por chicos y 20,7 % por chicas.  


 Texto de David Kaplún Medina 

davidkaplunmedina@gmail.com

REVISTA DE ESTUDIOS DE JUVENTUD ≥Diciembre 2023 | Nº 128 Diálogos entre Educación y Consentimiento Coordinadoras Paula Roldán Gutiérrez e  Irene Zugasti Hervás

 Imagen de pintura de la artista María Jesús Hernández Sánchez 

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domingo, 25 de enero de 2026

La vida de una violeta


 ““Violeta, una vez dentro, sacó su biblia y encontró allí una muy buena razón para preferir construir su propia casa con sus propias manos, a vivir en una casa construida para ella por otros”. The Life of Violet: Three Early Stories, Virginia Woolf, 2025.

Existe una genealogía de mujeres violetas, son mujeres de palabra firme y pluma anticipada, de tinta rebelde…revolucionaria. Mujeres que leen, que miran adelante y atrás…adentro y afuera, que observan minuciosamente el mundo femenino y al hacerlo, cuestionan, incomodan y transforman. 

De esta estirpe proviene Adeline Virginia Stephen, la atemporal y enorme Virginia Woolf, una de las más grandes violetas que ha dado la historia, que a 144 años de su nacimiento no sólo no envejece, sino que sigue creciendo y  al leerla, nosotras las que habitamos el siglo 21 también lo hacemos.

Es en este sentido de crecimiento compartido de mujer a mujer, de madre literaria a escritora, y de feminista a feminista, que sigo encontrando la certeza de que las hacedoras de letras rebeldes no estamos solas…de que nunca lo estuvimos porque Virginia escribió antes para que nosotras pudiéramos escribir después.

Como admiradora de su vida…amante de su obra, y como lectora, no puedo estar más emocionada y feliz por celebrar el aniversario de su natalicio este 25 de enero, y por tener ya entre mis libros más amados La vida de Violeta (The life of Violet), la reciente publicación de tres escritos inéditos que vuelve a poner el nombre de Virginia Woolf en las mesas de novedades.

Y es que hay libros que llegan en su tiempo con toda normalidad, y otros como este, que mágicamente regresan de un sueño lejano para seguir alumbrando habitaciones y despertando conciencias. 

La vida de Violeta no sólo es una simple novedad editorial, es la apertura del invaluable archivo femenino y feminista de una Virginia poco más que adolescente, es el asomo a los primeros planos para la futura construcción de Un cuarto propio, esbozados en 1907 y perfeccionados en 1908.

"¿Sabes que me parece, bueno, tú no crees Violeta que sería muy agradable----" "¿Tener una cabaña propia? Sí, mi buena mujer", gritó Violeta. "Con desagües reales, y rosas reales, y un lugar para sentarse, y la propia porcelana, y sin antepasados", continuó Lady R------t. Tal fue el comienzo de la gran revolución que está haciendo de Inglaterra un lugar muy diferente de lo que era. (The Life of Violet: Three Early Stories,Virginia Woolf, 2025).

En estos relatos juveniles con su giganta Violeta entre jardines mágicos, con cerezos de blancas flores que tintinean como campanillas de cristal, con lluvia de almendras confitadas, y con princesas venciendo a enormes monstruos es que está la primera semilla del manifiesto de autonomía femenina que sería a partir de entonces su literatura, ahh está la tierna flor violeta hecha de letras que cuando ya estuvo cultivada, florecida y madura sentó las bases del feminismo moderno en 1929, con el ensayo: Una Habitación Propia.

Su indomesticable deseo de independencia y libertad creativa nace en cierta manera, de ver la vida de su madre y otras mujeres de su familia. Me resulta fascinante la genealogía femenina materna de Virginia porque, sin ser feminista en el sentido político organizado de hoy en día, contiene una línea de mujeres cultas intelectuales y creativas, mujeres violeta tensando los límites de lo permitido en aquella época. 

Su tía segunda Julia Margaret Cameron, fue una fotógrafa pionera del siglo XIX, famosa por retratar a intelectuales y artistas. Maria Jackson, su abuela, era culta, intelectual y muy cosmopolita. Su madre Julia Stephen, era educada, inteligente, enfermera voluntaria, y una modelo bellísima, pero profundamente atrapada en el ideal victoriano de la abnegación y del sacrificio femenino. 

Así, siendo apenas una niña mi tan querida Adeline, conoció las dos caras de la moneda, supo desde temprano la diferencia entre libertad y cautiverio. Con su naturaleza precoz aprendió a leer antes de los 4 años de edad y pronto descubrió, que la historia de la literatura y del mundo había sido escrita desde una habitación cerrada con llave, a la que las mujeres no podían entrar. Desde entonces decidió escribir para cambiar el orden de las cosas, para que el talento de niñas y mujeres no tuviera que consumirse en la oscuridad del sistema patriarcal.

Fue así como en 1891 con sólo nueve años de edad, Virginia Stephen escribió sus primeros artículos para el diario casero Hyde Park Gate News, en él escribía a mano pequeñas crónicas de la vida cotidiana de su familia y amistades, mismas que su hermana Vanessa ilustraba. 

Me conmueve que antes de ser una reconocida intelectual, novelista, cuentista y ensayista…antes de ser Woolf, Virginia fue lectora, pensadora, periodista y crítica literaria autodidacta. Su colaboración en múltiples revistas y suplementos culturales fue temprana, constante, crítica y en clave feminista.

 Su primera publicación periodística profesional fue el artículo:  "Peregrinaje a Haworth", sobre su visita al pueblo de las hermanas Brontë, publicado en diciembre de 1904  en el periódico The Guardian. Su entrada en este espacio lo obtuvo por medio de su bien relacionada y gran amiga Violet Dickinson, que por cierto, ella es en la que se inspiró para escribir las fantásticas aventuras de su heroína: la giganta Violet, los relatos que más de un siglo después nos llegan en el libro La vida de Violeta.

En todas sus vertientes literarias, desde sus primeras crónicas infantiles en 1891 y su primer artículo periodístico en 1904, hasta Consideraciones sobre la paz en tiempos de guerra, publicado en la revista neoyorquina New Republic el 21 de octubre de 1940. Y desde Fin de viaje que fuera su primer libro publicado en 1915, hasta el último: Tres Guineas en 1938 y Entre actos, su novela póstuma en 1941; está presente el espíritu de emancipación femenina, y el mensaje de que la paz, la igualdad y la libertad no llegan solas …se piensan, se nombran, se reclaman,  y se construyen también desde la escritura.

Pero si bien es cierto que a las mujeres Virginia nos habló del derecho a tener una habitación propia, también lo es que nos dijo de la responsabilidad que tenemos de habitarla con el cultivo del intelecto, de llenarla con palabras propias, con pensamientos propios, con dudas y decisiones propias, con una voz genuina y firme que no imite, pero que tampoco pida permiso ni disculpas para pronunciarse fuerte y claro.

Virginia Woolf, mi maestra…mi querida madre literaria me sigue instruyendo, sigue caminando entre las frases de mis escritos, inclinándose sobre mis borradores, preguntándome en voz baja si sigo siendo fiel a mis convicciones y a mi sentipensar, o si me estoy desviando a lo que de mí se espera?. 

Entre ella y nosotras, entre su genealogía y la nuestra, hay una herencia violeta llena de luz y libertad, pero también de exigencia y responsabilidad.

Mi aspiración de hoy es que ésta columna de celebración de la vida de una violeta, tenga una larga vida encontrando una comunidad lectora que se inspire a leer o releer a Virginia Woolf como se la debe leer…con tiempo, con atención, con alma, con cuerpo y sobre todo…con cuestionamientos, porque aunque en sus escritos no siempre tenga todas las respuestas, Virginia siempre tendrá la guía que nos enseña a hacernos las preguntas correctas!.

Galilea Libertad Fausto.

Créditos de las fotografías usadas en el collage, a quien correspondan.

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viernes, 23 de enero de 2026

Situación de la mujer en el mercado laboral


 Las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en el mercado laboral. En 2021, el 67,7 % de las mujeres trabajaban, mientras que el 78,5 % de los hombres ocupaban puestos de trabajo. En otras palabras, persiste una brecha de género en el empleo de 10,8 puntos porcentuales, que solo ha disminuido ligeramente en los últimos 10 años (-1,9 puntos porcentuales).

Aunque más mujeres participan en el mercado laboral, la carga de las responsabilidades privadas y de cuidado, el trabajo no remunerado, sigue recayendo en gran medida sobre ellas. El aumento de la jornada laboral femenina no suele traducirse en un reparto más equilibrado del trabajo doméstico y de cuidado entre mujeres y hombres. Como resultado, al sumar el tiempo dedicado al trabajo no remunerado (tareas domésticas diarias, incluyendo el cuidado), en general, las mujeres trabajan más.

Las mujeres están cada vez más cualificadas: más mujeres que hombres se gradúan en las universidades europeas. Sin embargo, debido a las responsabilidades de cuidado, muchas mujeres no se sienten tan libres en la elección de trabajo o no tienen las mismas oportunidades laborales que los hombres. Por la misma razón, las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de trabajar a tiempo parcial.

El trabajo es la mejor manera de empoderar económicamente a las mujeres. Por lo tanto, es necesario aumentar su participación en el mercado laboral.

La pérdida económica causada por la brecha de género en el empleo asciende a 370 000 millones de euros al año. Actuar es un imperativo tanto social como económico. Mejorar la igualdad de género podría generar un aumento del PIB de hasta 3,15 billones de euros para 2050.

En general, las mujeres ganan, de media, menos que los hombres por hora. Esta brecha salarial de género se situó en el 13,0 % en la UE-27 en 2020 y solo ha disminuido 2,8 puntos porcentuales desde 2010. Diversos factores contribuyen a esta brecha: los diferentes patrones de trabajo de las mujeres, a menudo relacionados con interrupciones en su carrera profesional o cambios en su patrón laboral para cuidar de un hijo u otros familiares; segregación de género en sectores mal pagados, empleo a tiempo parcial… Algunas mujeres incluso cobran menos que los hombres por el mismo trabajo.


https://commission.europa.eu/strategy-and-policy/policies/justice-and-fundamental-rights/gender-equality/women-labour-market-work-life-balance/womens-situation-labour-market_en#work-life-balance

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miércoles, 21 de enero de 2026

NotiMujeres 1/2026

 


Recuento global del último trimestre respecto a negativos y positivos en los derechos de las mujeres y las niñas.


RETROCESOS GLOBALES EN DERECHOS:


Persisten desigualdades estructurales y brechas profundas, un reporte reciente de la ONU sobre igualdad de género señala que aún ninguno de los objetivos de igualdad está en camino de cumplirse antes de 2030. Millones de mujeres y niñas siguen atrapadas en pobreza extrema, con altos niveles de violencia y discriminación estructural, y una representación política insuficiente.


  • En Perú, una nueva ley que elimina el enfoque de género de la legislación ha sido criticada por la ONU como un retroceso grave, ya que debilita la lucha contra la discriminación y pone en riesgo derechos sexuales y reproductivos. 
  • En Arabia Saudita pese a mejoras simbólicas como permitirles conducir, los derechos de las mujeres aún están severamente restringidos por leyes y prácticas discriminatorias bajo tutela masculina y con altas tasas de ejecuciones y represión de activismo. 
  • La guerra en Gaza ha provocado un desplome de nacimientos y una crisis de salud materna que ha sido descrita como una forma de violencia reproductiva, con miles de muertes maternas, complicaciones y destrucción de infraestructura sanitaria.
  • En Irán se reporta una ola de detenciones y abusos sexuales contra manifestantes, incluida una menor de 16 años, en medio de protestas nacionales, subrayando cómo las crisis políticas afectan de forma desproporcionada a las mujeres y niñas.
  • No existen cifras globales completas y oficialmente consolidadas aún para todo 2025. Sin embargo, según los datos más actuales de organizaciones internacionales como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y ONU Mujeres; 83,000 mujeres y niñas fueron asesinadas intencionalmente en todo el mundo durante 2024.
  • Organizaciones como Equality Now advierten sobre ataques coordinados contra derechos ya conquistados, incluyendo leyes regresivas, retiro de compromisos internacionales y desinformación que alimenta la misoginia institucionalizada.


AVANCES Y RESISTENCIAS POSITIVAS:


Progresos acumulados reconocidos por la ONU señalan que, aunque el ritmo es desigual, desde 1995 se han registrado más de 1,500 reformas legales para promover la igualdad de género, la mortalidad materna ha disminuido significativamente y la representación política de las mujeres se ha más que duplicado en muchos parlamentos.

  • La comunidad internacional ha lanzado iniciativas como la Agenda de Acción Beijing+30, que busca acelerar el progreso en áreas clave como participación política, acceso a tecnología, educación y protección frente a violencia.
  • Tribunales internacionales han dictado decisiones históricas exigiendo que países como Ecuador y Nicaragua garanticen que ninguna niña sea obligada a ser madre, marcando un precedente en derechos reproductivos infantiles.
  • Los movimientos feministas llaman a poner en el centro de las políticas públicas la eliminación de la violencia de género, acceso universal a educación sexual integral y ampliación de derechos económicos y sociales para mujeres y niñas.


Cabe mencionar, que recientemente ha habido noticias sobre Irán suspendiendo la aplicación de la ley que obligaba a las mujeres a usar el hiyab (velo islámico), esto tras una intensa presión social y protestas masivas en el país, lo que en la práctica significa que las mujeres ya no están obligadas por ley a usar el velo como antes; pero aunque la aplicación de la ley se ha suspendido, no hay confirmación de que haya sido oficialmente derogada o abolida por completo, y el debate sobre su estatus legal continúa.

Este cruce de retrocesos y avances es un llamado urgente no sólo a recordar lo conquistado, sino a no bajar la guardia, y a continuar defendiendo activamente el futuro de las mujeres y las niñas en todo el mundo, porque el patriarcado, la misoginia, el fanatismo religioso y el machismo no están disminuyendo, sólo operan bajo otros nombres y con otras formas.

El último trimestre nos confirmó una vez más que cuando el mundo entra en crisis, los derechos de las mujeres y las niñas son siempre los primeros en ponerse sobre la mesa de negociación. Mientras tanto, los organismos internacionales repiten diagnósticos que ya conocemos de memoria, que ningún país avanza al ritmo necesario para alcanzar la igualdad real por más que afirmen todo lo contrario. Y no es falta de datos, ni de evidencia, ni de advertencias…¡es falta de voluntad política!.

Información recopilada de las fuentes mencionadas en el texto, y de: The Guardian.

Comentarios: Galilea Libertad Fausto.

Créditos de la ilustración a quien corresponda.

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viernes, 16 de enero de 2026

Episodios de una vida interminable

 


Desde mil novecientos noventa y nueve Almudena Grandes nunca dejó de llegar puntualmente a la cita periodística quincenal y semanal, que tenía con las lectoras y lectores de sus columnas.

A cuatro años de su partida sigue llegando como si nunca se hubiera ido, y es que escritoras así de rebeldes de revolucionarias, de rojas, así de auténticas…así de humanas,  nunca se van del todo. Viven en el corazón, la memoria y la conciencia de un país…de su país, pero también de los y las que de España o no, con sus palabras aprendimos y seguimos aprendiendo a mirar, pensar y escribir el mundo de otro modo.

Este Año Nuevo, lo inicié leyéndola en la faceta más reveladora de su propia esencia, y de la que yo, como tejedora de letras más aprendo…la de articulista. Leer Escalera interior fue como abrir una ventana al corazón y la mirada de Almudena.

Esta recopilación de columnas que por más de dos décadas escribió para el diario El País, y que fue publicada en 2025 como libro, es un regalo póstumo que me permitió volver a escuchar su voz tan viva, cálida y agradecida por su cotidianidad en familia y en su comunidad, su valiente voz en aquel artículo del 9 de octubre de 2021 tan quebrada pero tan fuerte, tan esperanzada y firme plantándose con determinación frente al cáncer que la amenazaba.

Escalera interior me recordó lo esencial de las pequeñas historias que nos conectan a todos…a todas. Este libro fue el inspirado motor de arranque para está, mi primera columna de 2026. Igual que lo fuera otra de sus obras para mi columna de estreno aquí en Mujer del Mediterráneo, aquel 16 de enero del 2022 y que comencé diciendo así:

“Hace unos cuantos días terminé de leer La Madre de Frankenstein de Almudena Grandes, uno de esos libros que por su temática y la sensibilidad de su narrativa han logrado tocarme el corazón y volverse entrañables….Cada quien tiene sus propios temas que por algún motivo o sin él les resultan apasionantes, para mí, es cada aspecto de la historia de la vida de las mujeres tocándome de manera especial su salud mental”.

Fueron mis primeras letras en este gran espacio feminista para reivindicar, dignificar, y desmitificar la locura femenina.

Y es que cada una de sus novelas, de sus cuentos y de sus artículos respiran humanidad, cercanía..empatía. De ahí que sus escritos sean inspiración y pauta para contar nuestras propias historias.

Con su Mercado de Barceló, Almudena agitó el recuerdo de los mercados y tianguis a los que en días ya muy lejanos, las mujeres de mi familia y yo íbamos a hacer la plaza como se decía a las compras en aquellos viejos tiempos mexicanos.

La memoria de la lectura de ese libro, quedó plasmada en el 2023 en mi artículo: Hablando de mercados, cocinas, chefs y equidad de género. En él, de la mano de las vibrantes y coloridas vendimias, van las talentosas mujeres que se están abriendo paso en el masculino mundo de la gastronomía, y el hecho de que en la alta cocina internacional exitosos hombres Chefs como Rafael G. Macedo Fausto, dirijan su cocina desde y con una perspectiva de género.

A Almudena la he leído mucho, me ha conmovido mucho, pero también me ha enseñado mucho del arte de escribir sabiendo que la escritura, también es una forma de hacerse cargo, de sostener, y de hermanarse con los otros…con las otras.

La novela Los besos en el pan, habla de su familia…de su barrio, de su España, pero a mí, me habla de mi familia…de la clase media alta venida a menos allá en el México de los setentas. Me habla en principio, de la austeridad, los valores y la dignidad de mis abuelos y abuelas. Mientras que la triste historia materno filial contada en La buena hija, está simbolizado el infortunio de tantas hijas, como el de la vecina que vivía al lado de la primera casa propia que tuvieron mis padres. Esta novela y este cuento inspiraron algunos de mis poemas más íntimos dedicados a las mujeres de mi familia.

Por su parte, en La herida perpetua, encontré a una Almudena que se muestra en todo su esplendor político desde el primer artículo, diciendo…”Ahí estaba yo…mujer, republicana, de izquierdas, española, anticlerical, plebeya, peleona y partidaria de la felicidad”.

Su calidad literaria y su legado son enormes porque van más allá de la técnica y estilo narrativo, su literatura fue siempre un compromiso empático con las historias de las personas reales que la habitaban.

Como novelista y cuentista supo en todo momento escuchar las voces que la historia oficial había dejado al margen, les dió visibilidad y un lugar digno. Como articulista, cada columna suya era un encuentro cercano con su comunidad lectora, una expresión cívica…una manera de decir…esto me pasa, esto nos pasa, esto importa.

Y como feminista ni que decir, la obra de Almudena Grandes es profundamente pro mujer en su conjunto, sin embargo, es en Las edades de Lulú, Malena es un nombre de tango, y Modelos de mujer, donde más se marca la esencia de su visión feminista al presentarnos a mujeres que no se resignan, sino que luchan por su vida y su libertad.

Junto a la escritora estuvo siempre la mujer de familia, la amiga, la vecina, la feminista, la política…,ofreciendo sus escritos como herramienta para defender la memoria, la igualdad y la alegría de vivir y convivir con los demás.

Su palabra crítica sigue vigente y su ejemplo literariamente humano, continúa recordándome que escribir como vivir es tomar partido…porque no mirar, o mirar y no hacer nada no es una opción.

Cuatro años después sus libros siguen abiertos, sus novelas, cuentos y artículos son narraciones propias, episodios de una vida interminable…la vida de ella en cada página, su vida por escrito…su vida que es interminable porque renace cada vez que es leída!!

Galilea Libertad Fausto.

Créditos de la fotografía a quien corresponda.
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viernes, 2 de enero de 2026

Violencia machista en Francia


En 2024 hubo un aumento del 11 % en los feminicidios en Francia, con 107 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, comparado con 2023. 

Grupos feministas y estadísticas oficiales estiman que en 2025 se han contabilizado al menos 145 femicidios desde enero, impulsando protestas y exigencias de acción urgente. 

Las manifestaciones en París y otras ciudades reflejan la preocupación social por el aumento de la violencia de género. 

Un informe del Observatorio Nacional de Violencia contra las Mujeres revela un récord de casos de violencia sexual en el transporte público, con miles de víctimas en 2024 y tendencias preocupantes en 2025. 

Activistas alertan sobre el crecimiento de violencia digital y humillaciones públicas dirigidas a mujeres jóvenes en redes sociales. 

 Problemas sistémicos en la respuesta institucional :  Un estudio reciente señala que, históricamente, solo cerca de 1 de cada 10 denuncias por violencia machista termina en condena. 

El Consejo de Europa ha criticado a Francia por insuficiente protección a víctimas y ha instado a mejoras en la justicia y apoyo a mujeres violentadas. 


 Aunque las medidas tomadas son insuficientes  en  2025 el Senado francés aprobó una reforma que define legalmente la violación en función del consentimiento, un paso importante para reforzar la protección legal contra agresiones sexuales.  El gobierno ha incrementado refugios y servicios de emergencia para mujeres víctimas de violencia doméstica en diversas regiones del país y también Francia ha promovido compromisos internacionales y colaboración con ONU-Mujeres para fortalecer esfuerzos contra la violencia de género, incluso en contextos de conflicto y digital. 


En 2025, Francia se ha constatado  una situación preocupante en términos de violencia contra las mujeres:

✔️ Hay un aumento de femicidios y violencia en espacios públicos,

✔️ La respuesta judicial y policial se percibe insuficiente,

✔️ Las autoridades implementan reformas legales y apoyo institucional,

✔️ Y la sociedad civil se moviliza para reclamar cambios estructurales.



Recordamos situaciones de violencia machista extrema que se han dado en Francia:

El caso Pelicot  fue uno de los crímenes sexuales más estremecedores y mediáticos de la historia reciente de Francia. 

Gisèle Pelicot, fue drogada repetidamente por su esposo, Dominique Pelicot.  Entre 2011 y 2020 Dominique la drogaba mientras estaba inconsciente y luego invitaba a decenas de hombres a su casa para violarla, a menudo grabando los abusos. 

 En total 51 hombres, incluidos Dominique y otros reclutados por internet, fueron juzgados por violación agravada, intento de violación o agresión sexual. 

Dominique fue condenado a 20 años de prisión, la pena máxima por estos delitos. Los otros hombres recibieron sentencias entre 3 y 15 años. En 2025 un tribunal de apelación aumentó a 10 años la condena de uno de los acusados que había recurrido su pena.

Este juicio sacudió a Francia y al mundo, no solo por la brutalidad de los hechos, sino porque Gisèle pidió que el proceso fuera público, rompiendo el anonimato habitual en casos de violación para visibilizar la violencia sexual y animar a otras víctimas a denunciar. 

Además, el caso impulsó debates políticos y reformas: el Parlamento francés votó incluir la ausencia de consentimiento explícito en la definición legal de violación, siguiendo la presión generada tras este juicio. 

Aunque ninguno ha sido exactamente como Pelicot, hay otros casos de gran impacto que también han marcado la agenda pública o judicial sobre violencia sexual:


 Joël Le Scouarnec (2025) : Un excirujano francés fue condenado en 2025 por la violación y agresión sexual de 299 víctimas, en su mayoría niños y adolescentes, durante años en hospitales y clínicas. 

Este caso es considerado uno de los peores escándalos de abuso infantil en Francia, y ha reabierto el debate sobre la protección de menores y fallos institucionales en casos de agresores con posiciones de poder. 

 Casos de violencia sexual de alto perfil en 2025 : La justicia francesa y los medios también han estado pendientes de otros casos de abusos o agresiones sexuales, como suspensiones masivas de personal de programas infantiles en París tras denuncias de tocamientos a menores, reflejando una mayor vigilancia social y judicial. 

El actor francés Gérard Depardieu fue declarado culpable de agresión sexual en 2025 por hechos ocurridos en 2021 durante un rodaje. 

Aunque de escala distinta a Pelicot, este caso también ha sido mediático por implicar a una figura pública y por discusiones sobre poder y abuso en el medio del espectáculo

https://www.rfi.fr/en/france/20251120-violence-against-women-on-the-rise-in-france-as-new-data-reveals-scale-of-abuse

https://www.euronews.com/2025/11/26/paris-protesters-demand-action-as-france-faces-surge-in-gender-based-violence

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miércoles, 31 de diciembre de 2025

El principio en el final: reseña de una enfermedad acompañada de amor y letras


En los últimos días de diciembre comenzamos a decir adiós al viejo año, y nos preparamos para dar la bienvenida a uno nuevo. Este ciclo de culminaciones y de inicios es una metáfora de mi propia vida, de la vida misma. En los finales hay principios, en las despedidas hay llegadas…en las pérdidas hay ganancias. 

A lo largo de los veinte años que tengo viviendo con esclerosis lateral amiotrófica, he sufrido y llorado en demasía muchas bajas personales, emocionales, y familiares; pero he gozado y reído en demasía también muchas altas. La discapacidad trae consigo el aprendizaje de nuevas habilidades físicas, y de poder poner la atención en las cosas pequeñas y simples que aligeran dulcemente la rutina diaria.

El camino de esta enfermedad terminal ha sido un largo adiós poblado de muchos tristes adioses, pero también de muchas alegres bienvenidas. Cuando se esfumaron la tranquilidad que da tener una buena salud,  los proyectos de vida que tenía, los momentos necesarios y especiales en familia, la privacidad, la autonomía y la independencia, aparecieron multitud de amorosas compasivas pacientes y permanentes ayudas, chispas de amor de familia y de amistad ayudándome a mantener la llama encendida.

Debo admitir que mi proceso personal ha sido doloroso y desgastante desde el primer día (aunque también lo ha sido para mi amada familia). 

Aquellos meses del 2005 tras el impactante diagnóstico, fueron en mi la negación, el miedo, el vacío, las tinieblas, el desorden… el ruido de la mente y el silencio de la boca, el desgarrador aullido interior, el caos…la inevitable depresión. Luego, el enojo, la culpa, el perdón y finalmente… la aceptación cargada de fe esperanzadora; y en medio de todo ese peregrinaje surgieron la resistencia…la resiliencia…el renacimiento a través también de la escritura.

La publicación de mis columnas de opinión, de feminismo, y de literatura; fue uno de los muchos principios que encontré en el final de tantas cosas, incluso mis textos mis poemas…mis cartas reservadas para mi propia intimidad y la de mi familia, le han dicho no! a cada una de las múltiples discapacidades físicas que en el inevitable avance de la enfermedad me han ido aquejando.

Mis escritos han sido y son mi boca que vuelve a hablar, mis manos que se vuelven a mover, mis pies caminando de nuevo …mis alas de mariposa púrpura que no dejan de volar!.

Las letras son el fortalecimiento del espíritu ante la debilidad del cuerpo, son los nuevos amaneceres, las nuevas oportunidades…los nuevos comienzos!!

¡Feliz fin de año y Año Nuevo!


Galilea Libertad Fausto.


Créditos de la ilustración a quien corresponda.

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lunes, 29 de diciembre de 2025

REGALA FEMINISMO: El camino de regreso de Rita Laura Segato


 "El camino de regreso" es el primer libro de poesía de la feminista Rita Laura Segato, publicado por Literatura UNAM en 2025, que recopila poemas escritos durante 50 años explorando temas como el exilio, la memoria, el desarraigo, el amor, la maternidad y la identidad, mostrando una faceta íntima y poética de su obra que traslada su lucidez crítica a un lenguaje personal de resistencia y reflexión sobre el cuerpo y la vida como tránsito. 

Temas Clave del Libro:

Memoria y Exilio: Poemas que narran la experiencia del desarraigo y la migración, especialmente de la dictadura argentina, a través de sus vivencias en Venezuela y Brasil, según fuentes.

Identidad y Cuerpo: La poesía se convierte en un espacio para explorar la construcción del ser y la reivindicación de la voz propia, en línea con su trabajo antropológico sobre el cuerpo como territorio, indica la Gaceta UNAM.

Amor y Maternidad: Versos dedicados a su madre y su hija, que entrelazan la nostalgia y la esperanza en el retorno y el afecto, señalan reportes de prensa.

Resistencia y Transformación: La intimidad y la palabra poética son presentadas como actos de resistencia política, una extensión de su crítica a las estructuras patriarcales en sus ensayos, afirman medios mexicanos. 


 Se trata de un "salir del clóset" poético: Segato revela una faceta oculta durante décadas, mostrando su mirada crítica desde la emoción y la voz íntima, resalta La Razón.

El libro fue presentado en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2025, documenta Flickr y la Gaceta UNAM. 

En resumen, "El camino de regreso" es un libro que expande el universo de Rita Segato, convirtiendo su análisis teórico sobre la violencia y el género en susurros poéticos, reflexiones sobre el "ser" y la fe en la palabra como territorio de resistencia y esperanza, destaca el portal Leviatán. 

 Se puede conseguir en este link: https://www.libros.unam.mx/el-camino-de-regreso-9786075879536-libro.html

Otros libros de Rita se pueden conseguir por aqui 

https://leviatan.mx/2025/11/24/rita-segato-vuelve-al-origen-literatura-unam-publica-el-camino-de-regreso-su-primera-obra-poetica/

https://otrasvoceseneducacion.org/archivos/421326

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viernes, 26 de diciembre de 2025

Violencia contra las mujeres en Gran Bretaña

Londres, 18 enero 2025. fotógrafo Wiktor Szymanowicz/Future Publishing/Getty Images

 La violencia contra las mujeres es una emergencia nacional. Como ministro, pero también como padre, considero la nueva estrategia del Partido Laborista como una cuestión de máxima prioridad.

En el año previo a marzo de 2025, una de cada ocho mujeres en Inglaterra y Gales había sido víctima de violencia doméstica, agresión sexual o acoso. Se registran casi 200 violaciones al día. Y, de media, tres mujeres son asesinadas por hombres en el Reino Unido cada semana. 

Durante la última década se ha hablado mucho sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, pero se ha actuado muy poco.

Gran parte de esta violencia se ve alimentada por la misoginia informal que impregna la  cultura y se amplifica en la red. Los niños de hoy crecen en un mundo digital que muchos padres apenas reconocen. Un lugar donde la pornografía es de fácil acceso, la misoginia se propaga rápida y ruidosamente, y las voces de odio les dicen a nuestros hijos que el control es fuerza y ​​la empatía, debilidad.

 Estudios muestran que los hombres jóvenes en Reino Unido se están volviendo más regresivos en sus actitudes hacia el consentimiento y la igualdad, algo que debería preocuparnos a todos.

Se ha lanzado una nueva estrategia. Se trata de un enfoque radical. La estrategia se centra en tres aspectos: impedir que los jóvenes sean arrastrados al daño, detener a los abusadores y apoyar a las víctimas.

Se esta reforzando la protección de las víctimas, incluyendo la expansión nacional de las órdenes de protección contra la violencia doméstica, que permiten a los tribunales imponer toques de queda, etiquetado y zonas de exclusión a los abusadores, con duras sanciones por su incumplimiento. Todo esto está respaldado por una reforma audaz de los tribunales penales para brindar la justicia más rápida que las víctimas merecen.

Pero, en realidad, esta lucha comienza mucho antes del proceso de justicia penal.

Debemos tomarnos en serio  el cambio cultural —la construcción de un país donde las mujeres y las niñas puedan vivir libres de miedo, respetadas y seguras—, la batalla comienza con la educación de nuestros hijos.

 Se pretendo  dificultar el acceso de los niños a contenido dañino y misógino, criminalizando la pornografía con estrangulamiento y responsabilizando a las empresas tecnológicas para que detengan el ciberexhibicionismo bajo la ley de seguridad en línea.

Son los modelos masculinos positivos. Necesitamos más hombres en esta conversación, como aliados y defensores.

En 2026 se organizará una cumbre nacional sobre hombres y niños, no para dar conferencias, sino para escuchar. Para crear una mejor historia sobre lo que significa ser hombre en la Gran Bretaña actual.


https://www.theguardian.com/commentisfree/2025/dec/18/masculinity-sexual-violence-women-national-emergency-labour

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miércoles, 24 de diciembre de 2025

Portugal: Más de 24 feminicidios en 2025

 



La asociación portuguesa  UMAR - União de Mulheres Alternativa e Resposta   homenajeó a  las 24 mujeres victimas de feminicidio del 1 de enero al 15 de noviembre  en  2025.  

Los datos hablan de un alto nivel de violencia, que entienden significa un retraso de 50 años respecto a la situación de la Unión Europea .

Echamos en falta los datos que UMAR venia elaborando hasta 2022 que en algunos caso nos hablaban también de tentativas de feminicidio .

Esperamos que el gobierno portugués sea consciente del machismo social y trabaje para acabar con estas muertes .


https://www.facebook.com/events/1334731424639591?active_tab=about

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domingo, 21 de diciembre de 2025

Penosa situación de las mujeres en Alemania frente a la violencia machista


 En el años 2024  La Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania (BKA) reportó  que 308 mujeres y niñas fueron asesinadas en Alemania en 2024 en distintos contextos de homicidio (incluyendo pareja, familia u otros). 

De esas, 132 fueron asesinadas por sus parejas o exparejas según el mismo informe oficial. 

👉 Estos son los últimos datos completos oficiales disponibles hasta ahora y es lo más reciente que existe en cifras consolidadas que cubren un año completo.

Sobre el año 2025 no conseguimos datos lo que nos da idea de que el asunto no parece suficientemente relevante como para mostrarlo y hacer consciente a la sociedad del modelo desigual en que se  sige viviendo .

 Según el siguiente articulo  actualizado en agosto de 2025 : 

Cada dos minutos, alguien en Alemania es víctima de violencia en su propio hogar. Sin embargo, los expertos creen que el número de casos no denunciados es significativamente mayor. Las mujeres se ven especialmente afectadas: representan casi el 80%. 

El número de víctimas de violencia doméstica en Alemania alcanzó un nuevo máximo en 2024. Según informa Welt am Sonntag, citando los últimos datos de la Oficina Federal de Policía Criminal (BKA), se registraron un total de 256.942 casos, más que nunca.

En comparación con el año anterior, esto representa un aumento de alrededor del 3,7%. Sin embargo, los expertos advierten de que es probable que el número de casos no denunciados sea mucho mayor, ya que muchos delitos cometidos en entornos privados no se denuncian.

En 2023, el número de feminicidios en Alemania ya era casi tres veces superior al del año anterior: estadísticamente, por término medio, una mujer es asesinada casi cada día. En la mayoría de los casos, el autor es la (ex)pareja.

 Se ha aprobado una ley destinada a mejorar notablemente la protección de las víctimas de la violencia. En el futuro, los estados federados estarán obligados a prestar servicios de protección y asesoramiento a escala nacional. El Gobierno federal destinará a ello un total de 2.600 millones de euros entre 2027 y 2036.

A partir del 1 de enero de 2032 se aplicará un derecho legal a protección y asesoramiento gratuitos. Hasta ahora, las víctimas de la violencia doméstica o de género han tenido que recurrir a las capacidades existentes, por ejemplo en los refugios para mujeres


https://es.euronews.com/my-europe/2025/08/02/la-violencia-domestica-en-alemania-nunca-habia-sido-tan-alta-maximo-historico

https://www.youtube.com/watch?v=inxjemkQEWY

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viernes, 19 de diciembre de 2025

Italia , 85 feminicidios en 10 meses de 2025

 


Entre el 1 de enero y el 20 de octubre de 2025, 85 mujeres fueron víctimas de homicidio doloso en Italia. A pesar de un ligero descenso del fenómeno (102 víctimas en los primeros diez meses de 2024), la incidencia del feminicidio en el total de homicidios cometidos es la más alta jamás registrada: en la práctica, más de una de cada tres víctimas es mujer. Así lo indica el 12.º Informe Eures sobre feminicidio en Italia, que confirma la prevalencia de casos en el norte (41, o el 48,2% del total), por delante del sur (25 víctimas, o el 29,4%) y el centro de Italia (19 víctimas, o el 22,4%).


https://tg24.sky.it/cronaca/2025/11/25/giornata-contro-violenza-donne-femminicidi-italia-2025

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jueves, 18 de diciembre de 2025

Señorita Austen: preguntas, respuestas y algo más (2)

 


Jane Austen fue una lectora ávida y conoció bien la literatura escrita por mujeres de los siglos XVIII y principios del XIX. Varias escritoras no sólo formaron parte de sus lecturas habituales, sino que también influyeron de algún modo en su visión del mundo, y en ciertos aspectos de su obra; así que…

P: ¿A qué mujeres escritoras leía? R: Frances Burney, Charlotte Smith, Ann Radcliffe, Maria Edgeworth, Sarah Fielding, Hannah More, Elizabeth Inchbald, Madame de Genlis.

P:  Qué otros textos de autoras se sabe que conoció o que es altamente probable que ella leyera? R: Sarah Burney (Geraldine Fauconberg) Jane West (A Gossip's Story), Lady Morgan (The Wild Irish Girl), Colecciones de poesía de Anna Seward y Charlotte Smith, Mary Wollstonecraft (Vindication of women’s rights).

En el caso de Vindicación de los derechos de la mujer, es muy posible que lo leyera porque el libro circulaba ampliamente en Inglaterra y Jane Austen era una lectora voraz y estaba bien informada. Vivía en un entorno donde estos debates (educación femenina, racionalismo, desigualdad económica, y falta de opciones para las mujeres) estaban presentes.

Jane expone todas estas realidades desde la ironía suave, el lenguaje amable y el realismo social, aunque no desde la postura revolucionaria abiertamente política de Mary Wollstonecraft.

Las ideas de cambio estaban en el aire, y ambas autoras participaron a su manera de un mismo debate sobre la situación de la mujer en la familia y la sociedad.

En definitiva, la trayectoria y vigencia de Jane Austen, nos demuestra que su obra originalmente situada en el sencillo y campirano ámbito doméstico de su tiempo, ha logrado una trascendencia universal capaz de dialogar con distintas épocas, culturas, movimientos sociopolíticos, y enfoques analíticos. 

Esto se debe no sólo a la enorme calidad narrativa que tiene, pionera además del estilo literario indirecto libre, sino también a la profundidad ética y social de su narrativa, a su genial conocimiento y descripción de la conducta humana.

Su influencia continúa expandiéndose más de doscientos años después de su muerte, consolidándose como un puente de letras entre épocas, disciplinas y sensibilidades, reafirmando así el poder transformador de la literatura.

Felíces 250 querida Señorita Austen!! 

Galilea Libertad Fausto.


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martes, 16 de diciembre de 2025

Señorita Austen: preguntas, respuestas y algo más (1)


 P: ¿Cuál fue la primera vez que Jane Austen es identificada públicamente como la autora de sus novelas?

R: Fue en una nota biográfica escrita por su hermano Henry Austen fechada en diciembre de 1817, cinco meses después del fallecimiento de esta.

P: ¿Cuál fue la primera novela que publicó Jane Austen, la última, y las póstumas?

R: La primera publicación que ella hizo fue Sense and Sensibility (1811), su última publicación en vida fue Emma (1815) y las póstumas fueron Persuasión y La Abadía de Northanger (ambas en 1818).

P: ¿En qué año se empezaron a publicar en español las novelas de Jane Austen?

R: Las primeras traducciones al español aparecieron a mediados del siglo XIX, unas décadas después de su muerte en 1817.

En 1850, Sense and Sensibility con el título “Sensatez y Sensibilidad o Parecer y Sentir”, publicada en España. En 1871, Pride and Prejudice (Orgullo y Prejuicio) fue publicada en España también. Y durante el último cuarto del siglo XIX se tradujeron Emma, Mansfield Park y Northanger Abbey.

En ese tiempo las traducciones eran escasas y a menudo muy malas, las traducciones fieles y completas llegaron mucho más tarde en el siglo XX, especialmente en los años 60 y 70 .

P: ¿A qué países de América Latina llegaron primero las obras traducidas?

 R: Los primeros países latinoamericanos donde circularon traducciones ya fuera por ediciones españolas o por impresiones locales fueron México, donde se vendían ediciones españolas desde finales del siglo XIX. Argentina con ediciones de La Nación y otras casas editoriales ya a inicios del siglo XX. Cuba y Chile también tuvieron presencia temprana, aunque mucho más limitada.

P: La obra literaria de Jane Austen fue popular desde sus días hasta hoy? ¿O estuvo olvidada durante algún periodo?

R: Hubo altibajos muy marcados, en vida ella tuvo un éxito moderado con buenas críticas, lectores fieles y ventas aceptables, pero no era una celebridad reconocida ya que publicaba de forma anónima, únicamente firmaba sus libros como: “By a Lady”.

Entre 1820 y 1900 su reputación fue creciendo lentamente. Y fue a principios del siglo XX que Jane Austen se convirtió en autora de culto académico. La crítica victoriana tardía y la educación británica la adoptaron como parte del canon.

 De 1930 a 1970 su fama vivió una época de lectura más reducida y fuera de los círculos literarios especializados, pues se la consideraba “autora romántica para mujeres de clase media”lo que la marginó en parte; sin embargo, a partir de los años 80 su popularidad explotó globalmente.

En la actualidad Austen es una de las autoras más populares, más vendidas, más leídas y más queridas del mundo.

P: ¿Cuándo, cómo y dónde empezó la fiebre internacional por su vida y obra?

R: La gran “Jane Austen manía” tiene dos grandes olas, la primera de 1990 a 1999 debido principalmente a las adaptaciones audiovisuales de altísima calidad. Pride and Prejudice (BBC, 1995). Sense and Sensibility (Ang Lee, 1995). Emma (1996, dos versiones). Persuasión (1995)

Estas producciones desencadenaron el interés masivo y global inicialmente en Reino Unido y Estados Unidos, y se expandió rápidamente a Europa, América Latina y Asia.

La segunda ola del 2000 hasta hoy, es impulsada por la digitalidad global, redes sociales, nuevas adaptaciones cinematográficas, series de televisión, numerosas editoriales que no paran de publicarla y promoverla, ediciones literarias especiales de aniversario, libros inspirados en ella y en sus novelas, turismo literario en Hampshire, Bath y Chawton, clubs de fans, círculos de lectura, etcétera.

P: Desde qué ramas del conocimiento se ha analizado la literatura de Jane Austen y a qué conclusiones se ha llegado?

R: Literatura universal, Historia social y cultural, Estudios feministas, Economía y sociología, Filosofía moral, Psicología conductiva conductual.

En toda su obra Jane Austen nos habla entre otras cosas, de las negociaciones matrimoniales, la elección racional bajo presión social, y de las estrategias familiares y patrimoniales que vivían las mujeres de su época. 

Entre líneas, sus novelas contienen sofisticados modelos sociales y económicos de una absoluta desigualdad de género disfrazados de “romances”, pero que eran la norma en la Inglaterra de finales de 1700 y principios de 1800.

Y la historia continúa…

Galilea Libertad Fausto.

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