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miércoles, 14 de febrero de 2024

Alianza Internacional de Mujeres



La decisión para la creación de la  Alianza Internacional de Mujeres  fue tomada en Washington en 1902 por las  sufragistas Susan Brownell Anthon y Elizabeth Cady Stanton,  el 14 de febrero de 1902 como reacción a la reticencias del Consejo Internacional de Mujeres para apoyar el sufragio femenino.​

 La Alianza se constituyó formalmente durante la segunda conferencia en Berlín en 1904 como International Woman Suffrage Alliance (IWSA), y tuvo su sede en Londres durante gran parte de su historia.​ Sus fundadoras fueron Carrie Chapman Catt, Millicent Fawcett, Helene Lange, Susan B. Anthony, Anita Augspurg, Rachel Foster Avery y Käthe Schirmacher.

La Alianza Internacional de Mujeres (inglés: International Alliance of Women (IAW), francés: Alliance Internationale des Femmes (AIF), alemán: Internationaler Frauen-Verband)​ es una organización internacional no gubernamental que trabaja para promover los derechos humanos de las mujeres y niñas en el mundo. Fue fundada en 1904 en Berlín con el nombre de Alianza Internacional para el Sufragio Femenino International Woman Suffrage Alliance (IWSA) por Carrie Chapman Catt, Millicent Fawcett, Susan B. Anthony y otras sufragistas implicadas en la campaña por el sufragio de las mujeres en todo el mundo.

La IWSA tenía su sede en Londres, y era la principal organización internacional de sufragio femenino. En la actualidad trabaja sobre todo en un amplio enfoque de derechos humanos de mujeres y niñas. Hoy representa a más de 50 organizaciones en todo el mundo que comprenden varios cientos de miles de miembros, y tiene su sede en Ginebra.

Desde 1926, la organización tenía fuertes vínculos con la Liga de las Naciones. Desde 1947, la IAW ha tenido carácter consultivo general de la Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas. El IAW también tiene estatus consultivo ante el Consejo de Europa.


Tiene representantes en la sede de la ONU en Nueva York, la oficina de la ONU en Ginebra, la oficina de la ONU en Viena, la UNESCO en París, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación en Roma y el Consejo de Europa en Estrasburgo. También tiene representantes en la Liga Árabe en El Cairo y el Consejo de Países del Golfo en Riad, y es miembro influyente del Lobby Europeo de Mujeres en Bruselas. Su presidenta y representante principal ante las Naciones Unidas es Alison Brown. Su actual representante principal de la ONU en Nueva York Soon-Young Yoon también es presidenta del Comité de ONG sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer, Nueva York y Primera Vicepresidenta de la Conferencia de ONGs. Los idiomas de trabajo oficiales de la IAW son inglés y francés.


Entre los congresos posteriores se celebraron en Copenhague (1906), Ámsterdam (1908), Londres (1909), Estocolmo (junio de 1911) y Budapest (1913). La Unión Francesa para el Sufragio Femenino (UFSF), fundada en febrero de 1909, fue reconocida formalmente por el congreso de la IWFA en Londres en abril de 1909 como representante del movimiento sufragista francés. La IWSA también publicó su propio periódico mensual, el Jus Suffragii. La IWSA, influenciada por Millicent Fawcett contra la militancia de las sufragistas al estilo de Emmeline Pankhurst, inicialmente rechazó la membresía en el WSPU en su reunión de Copenhague de 1906.

A fines de la década de 1920, la organización cambió su nombre a Alianza Internacional de Mujeres para el Sufragio y la Igualdad de Ciudadanía, y en 1946 se modificó a su nombre actual, Alianza Internacional de Mujeres. La primera Junta Ejecutiva incluyó a Carrie Chapman Catt (Presidenta), Anita Augspurg (primera Vicepresidenta), Donovan Bolden (2.ª Vicepresidenta) y Rachel Foster Avery (Secretaria).


La primera presidenta de la organización, Carrie Chapman Catt, también fundó la Liga de Mujeres Votantes en Estados Unidos durante su presidencia.


 


https://www.heroinas.net/2018/04/millicent-garrett-fawcett-lider-por-50.html

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sábado, 10 de febrero de 2024

Hablemos del amor


 ““De niña pensaba que una vida sin amor no valía la pena. Ojalá pudiera decir que llegué a esta conclusión porque tenía amor a raudales, pero fue precisamente la carencia de amor lo que hizo que me percatara de lo importante que era”.

Así comienza diciendo la escritora, activista social y feminista estadunidense bell hooks en el prefacio de su ensayo: todo sobre el amor (nombre personal y título del libro escrito en minúsculas por respeto a la decisión de ella misma), poniéndonos instantáneamente en la reflexión de la enorme relevancia que tiene la falta o la abundancia de amor en nuestra vida.

Y es en febrero que sobre todo en las sociedades occidentales capitalistas, el amor y la amistad se ponen de moda en la fugaz fiebre del día de San Valentín. Pero la celebración de un día al año con intercambio de regalos incluido, no es en realidad prestar atención a este sentimiento y a la manera en la que lo expresamos.

Por otra parte el amor no es un tema del que se deban ocupar sólo los enamorados y las mujeres, el concepto y la práctica del amor es algo que nos concierne a todos y a todas.

En un mundo en el que impera el individualismo, la falta de afecto, de empatía, el racismo, la violencia, las guerras y la cada vez más creciente deshumanización, se hace más que necesario, urgente que nos replanteemos la idea que tenemos del amor,  y en un ejercicio individual diario de deconstrucción y construcción, sería bueno comenzar a ver el amor desde la perspectiva que nos propone bell hooks:

“El amor como una fuerza activa que debe permitirnos establecer una comunión más profunda con el mundo.

“El amor como un poderoso movimiento social y revolucionario capaz de sanar y construir el mundo como un espacio más justo y honorable”.

Es prioritaria una re significación individual y colectiva ya que sí, es verdad que el amor es algo personal pero también es un asunto social y político que de un modo o de otro, nos afecta a todos y a todas, por lo mismo como sociedad necesitamos volver a mirar y reconocer que el amor no forma parte de la estructura del sistema de dominación patriarcal en el que vivimos y que la falta de ese vital componente, es el nefasto origen entre muchas otras cosas, de la injusticia social y de la violencia de género.

“El patriarcado es la enfermedad social más peligrosa para la vida que ataca el cuerpo y el espíritu masculino” nos dice nuevamente bell hooks.

Y aquí cabe agregar que las mujeres como dadoras cuidadoras y creadoras de vida, somos quienes históricamente hemos recibido y seguimos recibiendo los peores efectos de dicha enfermedad.

De ahí que continuando con el tema del amor y adentrándonos  de lleno en su impacto en la vida amorosa femenina, y en intención sanadora propongo que en una autorreflexión nos preguntemos como mujeres, si realmente reconocemos las heridas que nos causan los roles de género, el desamor, la falta de respeto y de compromiso de nuestra pareja?, estamos conscientes de lo dañina que puede ser la forma en que amamos y en la que supuestamente nos aman?.

Para poder respondernos quizá deberíamos  comenzar por preguntarnos qué es el amor?, desde nuestra perspectiva de mujer que significa amar y ser amada?

“La idea del amor no es universal”nos dice la antropóloga, feminista y escritora mexicana Marcela Lagarde, lo que nos lleva a la comprensión de que no existe una definición única del amor ni del acto de amar que aplique para todas, por lo tanto cada una tendrá respuestas distintas basadas en la propia experiencia de crianza, de vida y de su particular entorno geocultural, porque como ya hemos dicho el concepto y la práctica del amor no es sólo algo personal, también es social cultural y político.

Y por lo tanto más allá de ser un sentimiento,el significado y la manera de manifestar el amor es un modelo de conducta que se aprende desde la infancia al interior de una estructura social de género. Desde ahí es que se inicia la disparidad en las relaciones afectivas entre los dos sexos, y no es que seamos de planetas diferentes como sugiere el título de cierto libro, hombres y mujeres amamos de manera distinta porque el patrón amoroso que se usa para la formación de niños y niñas no es el mismo.

La mayoría de nosotras hemos sido formadas en esa especie de escuela familiar religiosa y social que prepara a las mujeres desde la infancia para ser de y para los hombres, como bien explica Simone de Beauvoir en su ensayo El Segundo Sexo. 

Ancestralmente a nosotras se nos ha enseñado a dar amor sin límite y a ellos a dar con medida, las mujeres amamos desde el corazón…los hombres desde la razón, de ahí la diferencia que tenemos para sentir definir y expresar el amor. 

Su concepto surge de la abundancia de seres privilegiados y amados históricamente, y el nuestro del generacional abandono, carencia y hambre de afecto.

Y en este modelo patriarcal desigual afectivo los hombres son el sujeto y las mujeres somos el objeto del amor,  situándonos en eso que la socióloga y feminista italiana Franca Basaglia llama orfandad de género, “las mujeres en el patriarcado estamos huérfanas” nos dice. 

Y simbólicamente es así porque provenimos de milenarias genealogías femeninas carentes, hambrientas…necesitadas de amor, y desde esa necesidad, desde ese vacío es que amamos y anhelamos ser amadas aferrándonos a idealizadas y destructivas fábulas amorosas que nos llevan del mito del amor romántico a la sumisión, a la pérdida de identidad, a la codependencia emocional, y al círculo de la violencia de pareja.

Aunque es cierto que las mujeres mediante el feminismo hemos ido desarrollando una mente crítica y en consecuencia vamos despatriarcalizåndo poco a poco los distintos ámbitos de la vida pública y privada, pero interiormente en las cuestiones amorosas …”aún nos queda mucho trabajo  que hacer a nivel sexual emocional y sentimental” dice y dice bien la escritora feminista Coral Herrera.

No obstante, el  concepto-práctica del amor y el feminismo, no son algo de lo que sólo las mujeres necesitamos aprender, los hombres también necesitan ese aprendizaje si aspiramos en verdad a construir un mundo mejor para la sociedad actual y para las futuras sociedades.

“La falta de amor se ha convertido en el presente en un fenómeno común” afirma bell hooks.

En muchos países esa ausencia se ve reflejada en la corrupción infiltrada en todos los sectores de la sociedad, en la impunidad, en la falta de programas de ayuda social y en la falta de efectivas políticas de seguridad.

Y definitivamente a nivel mundial la desigualdad, el machismo,  la misoginia, el feminicidio, y todas las demás violencias en contra de mujeres y niñas y la violencia en general son manifestaciones de esa falta de amor.

Hombres y mujeres necesitamos aprender a sentir pensar y manifestar el amor de una forma distinta, con ética honestidad y generosidad, pero también con perspectiva de género, para así poder enseñar a nuestras infancias un verdadero sanador y transformador arte de amar!.


Galilea Libertad Fausto 


Ilustración: portada del libro todo sobre el amor, bell hooks, 2021.

https://www.heroinas.net/2013/12/bell-hooks.html

https://www.heroinas.net/2017/01/franca-ongaro-maestra-de-maestras.html

https://www.heroinas.net/2014/10/coral-herrera-gomez.html

https://www.heroinas.net/2014/12/franca-ongaro.html

https://www.heroinas.net/2016/05/marcela-lagarde-candidata-al-prd.html

https://www.heroinas.net/2020/01/simone-de-beauvoir-filosofa-politica.html

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martes, 30 de enero de 2024

La ley y el modelo organizativo de las mujeres zapatistas: fuente de igualdad, seguridad y desarrollo femenino en sus comunidades


 Actualmente en México siete mujeres y niñas son desaparecidas al día y diariamente once son asesinadas, de acuerdo con informes del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y el Observatorio Ciudadano Nacional de feminicidios.

Sin embargo, hoy en día existe una pequeña zona en el estado de Chiapas al sur de este país, que definitivamente es punto y aparte porque las niñas, adolescentes, adultas y ancianas que viven en las comunidades indígenas zapatistas, hoy en día no forman parte de estas escalofriantes e indignantes estadísticas.

(Todo esto en medio de y a pesar de las agresiones constantes del gobierno, los paramilitares y el narcotráfico que en complicidad intentan arrebatar su tierra y su autonomía a los pueblos originarios, y perpetuar el sistema de dominación generador de desigualdad y violencia de género).

Este enorme logro fue dado a conocer al mundo por sus representantes y por primera vez en el Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan, realizado en diciembre de 2019 en Chiapas, México al que asistieron más de 4000 mujeres provenientes de 49 países.

“En los Caracoles no hay mujeres asesinadas ni desaparecidas”, dijo orgullosamente en ese momento Elizabeth, coordinadora zapatista del segundo encuentro que vive en el caracol a la periodista Laura Guarinoni quien después de su experiencia conociéndolas, escuchándolas y acompañándolas expresó: “las zapatistas viven en una suerte de oasis”.

Pero he de remarcar (sin ninguna intención ni ánimo de apoyar y promover la lucha armada), que este oasis femenino no apareció de la nada como por arte de magia en suelo maya, sino que es el resultado de tres décadas de organización y arduo trabajo colectivo en la vigilancia del cumplimiento de La Ley Revolucionaria de Mujeres, dada a conocer al interior del movimiento el 31 de diciembre de 1993 previa al levantamiento armado del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional), el primero de enero de 1994 en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México.

“El día que votaron y aprobaron esta ley se produjo el verdadero levantamiento”,  palabras dichas por el Subcomandante Marcos.

Esta importante declaración la entendemos mejor si tomamos en cuenta el hecho de que la gestación del movimiento zapatista comenzó en 1984  y durante esos diez años de formación previos al levantamiento público,  se creó no sólo conciencia de la situación de opresión y violencia que sufrían las mujeres y niñas indígenas dentro de sus comunidades, sino también la conciencia de lo vitales que ellas eran para la preservación de la vida misma, de los pueblos indígenas y del sostén del movimiento, dicho de otro modo, sin procurar primero el bienestar integral de niñas y mujeres, no se podría hablar de la posibilidad de lograr un verdadero cambio.

Así entonces, partiendo de este razonamiento individual y colectivo sus compañeros insurgentes impulsaron la emancipación de sus mujeres votando a favor,  cumpliendo y haciendo cumplir La Ley Revolucionaria de las Mujeres que ellas mismas redactaron,  con la cual unidas y decididas iniciaban oficialmente el  largo y difícil camino hacia la eliminación de las violencias de género, sentando con esta ley y su cumplimiento, el modelo  a seguir para las siguientes generaciones de hombres y mujeres dentro de sus comunidades.

Dicha ley constó inicialmente de 10 puntos en los que las zapatistas demandan sus derechos a: 

Un trabajo con salario digno, elegir a su pareja, no ser obligadas a contraer matrimonio, decidir cuántos hijos tener, alimentación salud y educación para ellas y sus hijos/hijas, a no ser golpeadas o maltratadas físicamente, castigo severo a quienes las violen, y a opción a ocupar cargos en los puestos de toma de decisiones.

Cabe mencionar que el 4 de marzo de 1996 fue aprobada la ampliación de la Ley Revolucionaria de las Mujeres Zapatistas, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Algunos de los artículos agregados son:

• Las mujeres casadas tienen derecho a usar los métodos de planificación familiar sea artificial o natural, lo que ellas decidan, sin que el hombre se oponga, sino que tienen que entender y hacer acuerdos.

• Queda prohibido por la ley revolucionaria de mujeres que el hombre tenga dos mujeres porque de esa manera a la esposa se le lastiman sus sentimientos, se violan sus derechos y se lastima su dignidad como esposa y como mujer.

A treinta años y un mes de haber sido publicada esta ley, continúa vigente en el territorio zapatista dando respaldo, seguridad, igualdad y libertad a sus mujeres y niñas, prueba de ello es el hecho de que en sus comunidades siguen sin tener ningún caso de violación sexual, de desaparición ni de feminicidio, y los casos cada vez menos frecuentes de violencia intrafamiliar son inmediatamente denunciados atendidos y castigados.

 Dulce María García quien es antropóloga y activista zapatista comentó recientemente que además de La Ley Revolucionaria de las Mujeres, existe una ley no escrita pero que igualmente es cumplida, que es la total prohibición de alcohol y drogas, algo que definitivamente favorece la disminución y eventualmente la eliminación de la violencia.

Por su parte y en relación a la lucha feminista en contra de la violencia de género, la maestra en lingüística Yásnaya Elena Aguilar Gil, escritora y activista mixe, menciona que “antes de las grandes movilizaciones que colocaron de nuevo al feminismo en la agenda pública, el EZLN y las zapatistas habían planteado situaciones y tomado medidas para combatir la violencia y opresión recibidas por las mujeres indígenas por parte del patriarcado”…

Y continúa diciendo …”Las mujeres zapatistas nos hablan de cómo combatir los sistemas de opresiones, de cómo emprender una lucha sí antipatriarcal, pero también antirracista y anticapitalista, porque no se puede hacer una sin las otras. De ellas podemos aprender dignidad, pues nos han enseñado un horizonte de emancipación más integral, humano, centrado en la reproducción de la vida y nos dan elementos para pensar que, efectivamente, otros mundos son posibles”.

En concordancia con lo anterior, Márgara Millán de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, expresa lo siguiente: 

“Las mujeres que han crecido dentro del movimiento zapatista nos regresan una visión crítica de lo que son y han llegado a ser tanto el estado mexicano como el feminismo. 

Se trata de generaciones que se autoafirman y que han decidido construir junto con sus pueblos y comunidades, una forma de vida que no se somete, nos proponen que nos organicemos como mujeres que luchan, pues la categoría de feministas (o no) queda en segundo lugar cuando sabemos contra quién o qué luchamos”.

Innegablemente la aparición del movimiento zapatista transformó la historia política y social del México contemporáneo, forjando intelectual y políticamente a toda una generación nacional e internacional desde su narrativa desafiante y esperanzadora.

Y a mi entender, si bien es cierto que lamentablemente tuvieron que tomar las armas al inicio de su lucha contra el sistema de gobierno, la estructura colonial, racista, clasista y patriarcal, también es verdad que después de doce días de enfrentamiento armado, su mayor pelea la dieron y la dan mediante ideas y palabras en un diálogo pacífico, pronunciado por mujeres y hombres que se forman en sus propias escuelas de educación autónoma, que pese a no ser reconocidas por la Secretaría de Educación Pública ni por ninguna universidad, ofrecen a sus niños niñas y jóvenes una educación de alto nivel académico.

Si en tres décadas el trabajo comunal realizado entre los dos sexos, basado en gran parte en la ley y el modelo organizativo de las mujeres zapatistas, (afín al ecofeminismo, pero nutrido de una raíz ancestral maya), logró en sus comunidades la igualdad entre hombres y mujeres, erradicó la violación sexual, la desaparición y el asesinato de mujeres y niñas, eso quiere decir, que el cambio no es una utopía inalcanzable sino una realidad totalmente posible de lograr.

Quizá es tiempo de que sociedades, gobiernos, instituciones, organismos internacionales y feminismos nos abramos a la autocrítica, a otros análisis y a otras posibilidades haciendo del cuidado y el respeto de la tierra, de la naturaleza, del otro y de la otra, la base sólida interdependiente y colectiva sobre la que construyamos nuevas políticas para una auténtica y permanente transformación social.

Galilea Libertad Fausto.

Créditos de la ilustración a quien corresponda.

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sábado, 27 de enero de 2024

Feminidad ???


 “La feminidad no es un espacio aparte con posibilidades de igualdad o de autogestión, es una construcción simbólica, valórica, diseñada por la masculinidad y contenida en ella, carente de la potencialidad de constituirse desde sí misma.

  Por ello es tan profunda la sumisión de las mujeres, las que logran salirse de la feminidad, si no tienen una consistencia teórica, vuelven irremediablemente a los órdenes establecidos.

 Me temo que el análisis de género no logra ver la envergadura de nuestra sumisión y en estas condiciones el retorno constante al redil parece inevitable, incluso para las feministas, pues además de asomarse al vacío de la no-pertenencia a la masculinidad como sistema, se añade la falta de una historia política y cultural de mujeres donde apoyarnos.

Existe un gesto inconsciente y funcional en nuestro largo camino, de no dar continuidad a un pensamiento acumulado por siglos. Volvemos sobre los mismos temas, una y otra vez, sin reconocer los aportes teóricos de mujeres que vienen dando luchas fundamentales para nuestra historia como las mujeres de la Querella o pensadoras contemporáneas, como Adrienne Rich, Kate Müller, Celia Amorós, Luisa Muraro, María Milagros Rivera, Luce Irigaray, Simón de Beauvoir, entre otras. 

 ¿Por qué no leemos, y conocemos más y mejor a las teóricas del feminismo, que son nuestras contemporáneas y que vienen desentrañando los hilos del sistema, no sólo discursivamente sino con actos concretos y políticos?

 ¿Por qué tantas feministas saben tan poco de feminismo?

 ¿Por qué tantas mujeres no conocen, ni reconocen la historia de la que provienen, entregándole la palabra a gente que no ha estudiado, ni profundizado en el feminismo y que no sabe nada de él?”. 


         - Margarita Pisano - 

El triunfo de la masculinidad (1998)

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viernes, 19 de enero de 2024

El Tribunal de Irán dictó otra condena más para la Premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi

 La represión  política y religiosa, la persecución y el encarcelamiento, la violación y la tortura tienen rostro de mujer, pero el valor, la resistencia, la convicción y el compromiso también!!

“Lo que el gobierno quizá no entienda es que entre a más de nosotras encierren más fuertes nos hacemos”

Así de fuerte y claro se hace oír desde la cárcel la periodista y activista iraní Narges Mohammadi, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2023 por su trabajo a favor de los derechos de las mujeres, los derechos humanos, la abolición de la pena de muerte, y la paz.

Las mujeres feministas en general y en particular las activistas nos enfrentamos diariamente a un mundo hostil, en un todavía poderoso sistema de dominación que abierta y doblemente nos odia por nuestro sexo y por nuestro activismo.

Sin embargo, es justo reconocer y decir que ser mujer, ser feminista y además ser defensora de derechos viviendo en el represivo y conflictivo Medio Oriente, en zonas marginales dominadas por la mafia (en Latinoamérica o cualquier otro lugar del planeta ), y/o estando en zonas de conflicto armado es literalmente otro mundo. El grado de dificultad, peligro, sufrimiento, sacrificio y pérdida que padecen cada día nuestras valientes compañeras y hermanas, es tan enorme que apenas y lo podemos imaginar aún siendo nosotras mismas activistas y teniendo por ello nuestra cuota diaria de altos pagos.

Pensemos tan sólo en que mientras que millones de personas alrededor del mundo en diciembre pasado estuvimos de celebraciones navideñas al lado de familia y amigos, Narges Mohammadi encarcelada en su país, lejos de sus seres queridos y con su salud ya severamente minada después de varios ataques cardiacos , decidió iniciar una nueva huelga de hambre en solidaridad con la minoría religiosa bahaí, justo el 10 de diciembre a la hora en  que dió comienzo la ceremonia de entrega de  los Premios Nobel  a la que no le fue permitido asistir para recibir el suyo.

Enero tampoco está trayéndole la oportunidad de positivos nuevos comienzos, el tribunal iraní el pasado lunes en un juicio a todas luces ilegítimo le aumentó 15 meses adicionales de prisión, dos años en el exilio fuera de Teherán, y dictaminó que después de cumplir su condena no podrá viajar al extranjero durante dos años ni pertenecer a grupos políticos y sociales, así como tampoco tener un teléfono celular durante el mismo período.

Recordemos que ella ha sido arrestada 13 veces y sentenciada a un total de 31 años de prisión, además de 150 latigazos como castigo por su militancia enfocada en rechazar el uso del velo obligatorio para las mujeres.

De todas estas formas y mediante la tortura, es que el gobierno iraní sigue tratando de romperla y silenciarla, pero irónicamente en cada ataque su voz se escucha más fuerte y más lejos, pues esta inamovible y heroica mujer ha mantenido su activismo a pesar de estar tantos años tras las rejas , promoviendo desde ahí (por ejemplo), las protestas encabezadas por miles de mujeres en todo el país por el arresto violación sexual tortura y muerte el año pasado de una joven de 22 años que estaba bajo la custodia policial, respecto a lo cual ella expresó a través de un escrito: 

“En el pabellón de mujeres, nos invadió la pena, pero también la indignación. Utilizamos nuestras breves llamadas telefónicas para recabar información. Por la noche, nos reunimos para intercambiar las noticias que habíamos oído. Estábamos atrapadas allí dentro, pero hicimos lo que pudimos por alzar nuestras voces contra el régimen”…

Podría yo contar mucho más de esta extraordinaria humana, incansable líder del movimiento “Mujer Vida  Libertad”,  puedo seguir hablando de sus inicios sus luchas y su feminismo, pero la mejor manera de conocerla, sentirla y presentarla en este artículo-homenaje es a través de sus propias palabras:

“Empecé a hacer campaña en Irán hace 32 años, cuando era estudiante. Mi objetivo entonces era combatir la tiranía religiosa que, junto con la tradición y las costumbres sociales, ha conducido a la profunda represión de las mujeres en este país. Ese sigue siendo mi objetivo. Ahora, al ver los esfuerzos pioneros de las jóvenes y las niñas durante este movimiento revolucionario, siento que mis sueños y objetivos feministas están cerca de hacerse realidad”.

Sentir en lo profundo el sufrimiento del otro…dé la otra, tener conciencia de que las causas ajenas son en realidad propias y alzar la voz en su defensa mediante la música, el arte, la literatura, la pantalla grande y chica, la prensa escrita, la locución, el servicio social etc., nunca ha sido ni es ni será una labor fácil y eso lo sabemos los y las activistas, pero realizar esa defensa…ese activismo desde las húmedas y frías paredes de una prisión, desde el hambre, la tortura constante, la soledad y la enfermedad es infinitamente más complicado y por demás admirable!!

Y desde esas sombrías paredes Narges Mohammadi continúa hablándole a su gente y al mundo: 

“Nos impulsa la voluntad de sobrevivir, estemos dentro o fuera de la cárcel. Puede ser que a veces la violenta represión del gobierno aleje a la gente de las calles, pero nuestra lucha continuará hasta el día que la luz se imponga a la oscuridad y el sol de la libertad abrace al pueblo iraní”.

Un activismo así requiere de una humanidad, fortaleza y grandeza de espíritu inimaginable y difícil de encontrar!.

GRACIAS a Narges Mohammadi y a quienes como ella arriesgan diariamente su libertad, su salud y su vida por defender los derechos de la humanidad!

Galilea Libertad Fausto.

Créditos de la pintura a quien corresponda.

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jueves, 11 de enero de 2024

La moda como manifestación de emancipación y herramienta de protesta feminista

 


Cuando hablamos de diseño de moda hablamos también de liberación femenina y por consiguiente de feminismo, estas constantes en la historia de la vida de las mujeres literalmente nos dan mucha tela de donde cortar.

"La ropa tiene oficios y usos más importantes que simplemente mantenernos calientes; Ella cambia nuestra visión del mundo y la visión del mundo de nosotras”, esta frase de la gran pensadora Virginia Woolf adquiere mucho más relevancia si la analizamos desde una perspectiva de género, 

Ya que la vestimenta además de cubrir una necesidad humana y de ser una forma de expresión, también fue durante siglos un medio para controlar a las mujeres, alterando negativamente la forma en que se sentían y se veían a sí mismas.

Para no ir más atrás, sabemos que en la época victoriana existía una gran represión sexual y social femenina reflejada en el tipo de vestimenta que se les permitía y se les exigía usar (esas asfixiantes torturas que eran los corset’s por ejemplo), y en los temas de conversación que les era lícito entablar a las mujeres quienes en todo momento eran observadas bajo la lupa de la llamada «moral victoriana», la cual demandaba tal grado de recato y pureza que se vieron en la necesidad de inventar “el lenguaje de las flores” para poder comunicarse libremente, este consistía en mensajes cifrados mediante flores. 

Otra muestra del control ejercido mediante la ropa es que en los siglos XIX y XX en Estados Unidos, existían leyes que prohibían a las mujeres usar pantalones por ser considerados exclusivamente para hombres.

No obstante, en el transcurrir del tiempo las mujeres hemos ido ideando y creando en diferentes épocas, trascendentes manifestaciones de liberación a través del vestir.

En mi opinión el primer gran paso hacia la liberación femenina mediante la moda, lo dió la revolucionaria y controversial diseñadora francesa Coco Chanel a principios del siglo pasado, cuando adaptó las prendas que se consideraban masculinas al cuerpo femenino, eliminó el uso del corsé, recortó el largo del vestido diseñando modelos de vestidos rectos y sueltos, dando la posibilidad al sexo femenino de deshacerse para siempre de los atuendos incómodos y poco prácticos que usaba en ese momento.

El segundo gran paso lo dió Mary Quant en 1960, cuando inspirada por las parisinas que acortaban cada vez más el largo de su ropa en señal de emancipación creó la minifalda, algo escandalosamente subversivo pues hasta ese momento había sido impensable que una chica vistiera una falda 20 centímetros arriba de la rodilla.

Así en aquellos años de efervescencia y experimentación, la minifalda llegó para quedarse convirtiéndose rápidamente en un símbolo de la libertad y del poder de decisión que ya tenían las mujeres en ese momento (gracias al feminismo), para escoger libremente si querían quedarse solteras, casarse, divorciarse, ser madres o tomar la píldora anticonceptiva.

Moda y feminismo se han reflejado y fortalecido mutuamente desde su propio campo de acción, pero cuando el mundo de la alta costura y el movimiento feminista (ambos internacionales) unen fuerzas,  saltan ardientes chispas a favor y en contra, sin embargo, a pesar o quizá debido a estas discrepancias es que el impacto y el alcance es mucho mayor,  logrando así el objetivo de despertar un número más grande de conciencias.


Una muestra de esta explosiva y controversial pero sobre todo poderosa unión, es la exposición “A Corazón Ahierto” que actualmente se está presentando en la Galería de la prestigiosa tienda francesa Christian Dior, y que es obra de la artista visual y activista feminista mexicana Elina Chauvet.

Esta colección de 20 hermosos vestidos de muselina blanca, inspirados en patrones de diseños sacados de los archivos dé 1954 de la Casa Dior, fueron el lienzo en donde la artista y su equipo bordaron con hilo rojo diferentes frases, palabras y símbolos en relación a la violencia de género y el feminicidio.

Estos vestidos fueron digna y bellamente lucidos  por modelos mexicanas en el estremecedor performance con el que cerró el desfile de modas: “Christian Dior Crucero 2024”, presentado en el Colegio de San Ildefonso en la Ciudad de México en mayo pasado, con esta colaboración Maria Grazia Chiuri, Directora Creativa de Christian Dior, muestra su compromiso y unión con las mujeres mexicanas y con el movimiento feminista en la lucha contra los feminicidios y todo otro tipo de violencia de género.

En la historia de la moda encontramos todo un discurso  sobre la sociedad del pasado y la sociedad actual, con elementos suficientes para seguir dándole respaldo y voz a la causa feminista, y para quitarle la etiqueta de ser algo superficial banal y frívolo que únicamente alimenta la vanidad de las personas (especialmente de las mujeres.

La vestimenta no es un costoso e innecesario objeto, es una aliada con la mágica capacidad de transformar nuestro estado de ánimo, de elevar nuestra autoestima haciéndonos sentir seguras bellas y esplendorosas, es nuestra segunda piel y nuestra segunda voz con la que nos presentamos y expresamos en el mundo definiendo nuestro propio estilo, invertir en la ropa que nos gusta y nos hace sentir especiales no es un lujo, es una necesidad y un derecho! 


Galilea Libertad Fausto.


Créditos de la foto: Spotlight Dior.

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viernes, 8 de diciembre de 2023

¿Será México el siguiente país en tener a una mujer sentada en la silla presidencial?


Llegamos al último mes del año y la expectativa crece, México está a un paso de elegir a una primera mandataria en las próximas elecciones de 2024, un hecho sin precedentes en la historia de esta nación el cual abre la posibilidad de una nueva forma de hacer política, de ejercer el poder y en resumidas cuentas, la posibilidad de una nueva manera de gobernar un país que a pesar de la llamada cuarta transformación del Presidente López Obrador, continúa desangrándose por la pobreza, los casi doce mil desaparecidos, la corrupción, la impunidad y las once mujeres que diariamente son asesinadas en suelo nacional.

De ahí la gran importancia que para el 52% de la población mexicana (Mujeres), tienen los acontecimientos políticos de avance que se han ido sucediendo a partir de 2019, (año en que se hizo la reforma a la constitución, misma que garantiza la paridad de género), y especialmente lo ocurrido en este 2023.

Comenzando por mencionar que desde el pasado 16 de septiembre Delfina Gómez Álvarez funge como gobernadora del Estado de México, convirtiéndose así en la primera mujer en ocupar este cargo.

 Y continuando con el hecho histórico de que hasta ahora todo parece indicar que serán únicamente dos mujeres (Claudia Sheinbaum  y Xóchitl Gálvez), quienes se disputarán el próximo año la presidencia de este país, pertenecientes respectivamente a los partidos: Movimiento de Regeneración Nacional, y Frente Amplio por México.

Parte del gran revuelo que está causando a nivel internacional la enorme probabilidad que existe de que una mujer sea la sucesora del actual presidente mexicano, se debe a que históricamente México ha sido y es uno de los países más machistas del mundo, con un sistema falsamente democrático, hecho estratégicamente para excluir a las mujeres del ámbito público, un sistema que reacciona violentamente en cada conquista del género femenino.

Sólo para poner un ejemplo de la misoginia política de los últimos años en México, recordemos que en 2021 durante el proceso de campaña electoral fueron asesinadas veintiún mujeres candidatas, cuando supuestamente había un compromiso por parte de partidos políticos y candidatos para frenar la violencia de género.

Además del peligro de ser víctimas de feminicidio o de desaparición, el lenguaje sexista, insultos, minimización o exclusión, discriminación por raza y género, amenazas y agresiones físicas, son otras formas de violencia que sufren las mujeres  mexicanas dedicadas a la política.

Hasta ahora uno de los ataques más frecuentes en contra de Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez, las dos candidatas que competirán por ser la primera presidenta de México, es que se pone en duda la autonomía de su pensamiento y por lo tanto la autoría propia del proyecto de gobierno que pudiera llevar a cabo cualquiera de las dos que resultara electa.

Ambas son mujeres con una carrera científica y política bien consolidada, y se consideran a sí mismas con la capacidad y la experiencia necesaria para gobernar un país, sin embargo, a diario son señaladas tanto entre los analistas políticos como entre la sociedad civil, de ser el rostro ejecutor de la voluntad del aparato dirigido por hombres que está detrás de cada una de ellas.

Es importante mencionar que aunque cada una por su parte ha llegado a apoyar o cuando menos simpatizar con algunas políticas de género, en realidad ninguna de las dos se ha asumido públicamente como feminista, lo cual está creando gran controversia pues mientras que para algunas feministas, el que una mujer llegue a la presidencia de México es todo lo que se necesita para lograr el cambio, para otras feministas esto no representa ninguna garantía de que en este país por fin vaya a existir un gobierno con perspectiva de género,  que apoye y promueva la causa de las mujeres y por consiguiente dé un respaldo total al movimiento feminista.

Pero conozcamos un poco más acerca de estas dos candidatas, por su parte Claudia Sheinbaum de 61 años, en el sentido político es la hija  del Presidente López Obrador, nació en la Ciudad de México proveniente de una familia judía, es científica, política y académica, y fue Jefa de Gobierno de la capital mexicana de diciembre de 2018 a junio del presente año.

En cuanto a Xóchitl Gálvez de 60 años, nació en el Estado de Hidalgo, es ingeniera, política y empresaria, a sido Comisionada Nacional para la defensa de los pueblos indígenas,del 2015 al 2018 fue Jefa de la Delegación Miguel Hidalgo, y actualmente es Senadora de la República.

Independientemente del partido político al que pertenecen y de la especulación sobre el proyecto androcéntrico y patriarcal del que pudieran o no ser parte, lo cierto es que la candidatura de Claudia Sheinbaum  y Xóchitl Gálvez es ya en sí misma una victoria para el género femenino y para el feminismo en México, es la culminación… el triunfo… el resultado del trabajo, los sacrificios y las vidas de las mujeres independentistas, de las Adelitas y soldaderas que combatieron en la revolución mexicana, de la lucha de las sufragistas que durante décadas pelearon incansablemente por lograr el voto femenino.

Estas dos candidatas a la presidencia mexicana, son el máximo logro de las voces que elevaron el 6 de abril de 1952 las más de 20 mil mujeres que se plantaron en el Parque 18 de marzo de la Ciudad de México, exigiendo al  candidato presidencial Adolfo Ruíz Cortines el derecho de las mexicanas a votar y a ser electas, victoria alcanzada en 1955 cuando por fin las mujeres votaron por primera vez en México.

Sin embargo, a pesar de la convicción que tengo de lo mucho que todo esto debe significar para Xóchitl Gálvez y Claudia Sheinbaum como mujeres mexicanas y políticas que son, estoy muy consiente de que mujer no es sinónimo de feminista, no obstante y a riesgo de equivocarme, confío en que cualquiera de las dos que resulte electa, no continuará con la postura anti-mujeres feministas del actual presidente, y que llevará a México a otro nivel de desarrollo creando nuevas políticas que conduzcan paulatinamente a la demolición del sistema patriarcal, a la igualdad real y en consecuencia a la eliminación de todo tipo de violencia en contra de las mujeres y las niñas.

Celebro el enorme avance del movimiento feminista reflejado en la postulación de estas dos mujeres, y voto por una mujer presidenta cuyo sexenio tenga un verdadero y positivo impacto en la situación de la vida diaria de las mujeres en México, voto por un gobierno que tenga la igualdad de género en el real centro de sus prioridades!


Galilea Libertad Fausto 


Créditos de la foto a quien corresponda. 

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viernes, 24 de noviembre de 2023

Diferentes problemáticas en torno a la maternidad, los cuidados, los quehaceres, la vida y salud de las mujeres


Cada dos minutos en cualquier parte del mundo muere una mujer por complicaciones en el embarazo o el parto, esto de acuerdo con los informes más recientes publicados por la Organización de las Naciones Unidas.(Esta espeluznante cifra incluye también a niñas embarazadas que han sido víctimas de violación o de matrimonio infantil).

 En países como México por ejemplo, aunque la muerte materna es menos común en las ciudades grandes,la realidad es que diariamente en las poblaciones más pobres y en las comunidades indígenas, un alto índice de mujeres y niñas siguen perdiendo la vida durante la gestación o en el momento del parto.

Y la problemática es mayor si a esta grave situación de falta de atención prenatal le añadimos el estrés, ansiedad y depresión que provoca en las mujeres que viven, paren y crían a sus hijos dentro de una estructura familiar machista que las presiona, juzga y condena si las cosas en el hogar no satisfacen sus altas expectativas, y que sin embargo, justifica la no cooperación del padre presente, así como al padre ausente.

Respecto a esto, me parece alarmante e inaceptable que en el 40% de los hogares mexicanos los hijos sean cuidados, criados y sostenidos económicamente sólo por la madre. 

Definitivamente sigue existiendo una cultura de permisividad y perdón para los hombres que abandonan de un modo o de otro a a sus familias, y lamentablemente este mismo patrón de mentalidad machista tanto en hombres como en mujeres, se observa en las comunidades latinas que viven en Estados Unidos, donde muchas de las madres en época de crianza no sólo no reciben el respaldo de sus parejas ni de las mujeres de su familia directa o política, sino que además son etiquetadas de “malas mujeres”, “malas esposas” y por supuesto de “malas madres”si todo en la casa no funciona como “debería” de ser.

Analizando todas estas realidades de desigualdad, me di cuenta de que estamos entre la primera celebración del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo que se llevó a cabo el pasado 29 de octubre, y la conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas que será el próximo 25 de noviembre.

Ambas fechas me dan la pauta perfecta para hablar de la falta de comprensión, apoyo, valorización y cuidados que históricamente hemos sufrido las mujeres por parte de la pareja, la familia y la sociedad en torno al acto de dar vida y todo lo que conlleva el hecho de ser madre, ese maravilloso pero difícil proceso del embarazo, el parto y la crianza de los hijos en el que muchas de nosotras seguimos estando solas en más de un sentido, y que a mi parecer constituye una de las violencias de género más frecuentes y menos tomadas en cuenta.

Hasta hace relativamente poco tiempo el asunto de los cuidados no existía como concepto sociológico, en la última década del siglo pasado apenas se empezaba a mencionar el tema en Estados Unidos y Europa pero no en Latinoamérica, en donde los esfuerzos del movimiento feminista académico por poner luz sobre está cuestión desde una perspectiva de desigualdad eran muy obstaculizados, teniendo que nombrar a sus investigaciones “Estudios de mujer y familia” quitándole así cualquier connotación feminista.

Es en esta etapa de la cuarta ola del feminismo que estamos logrando dar una mayor visibilidad al tema de los cuidados dentro del ámbito familiar, analizada y expuesta como una problemática que afecta principalmente al sexo femenino, ya que la gran mayoría de las personas que proveen cuidado a infantes, algún miembro enfermo o con discapacidad y a los ancianos son mujeres, pero la pregunta es…y a ellas quién las cuida?, quién les otorga el apoyo y el cuidado que necesitan cuando por algún motivo no la están pasando bien, cuando se enferman, cuando están embarazadas y después de dar a luz?, quién le aligera la carga a las cuidadoras en sus tiempos de necesidad?.

Por experiencia propia y ajena puedo decir que es durante el embarazo y en las primeras semanas después del parto, en que las mujeres solemos sentirnos más vulnerables y necesitadas de afecto comprensión cuidado y apoyo, especialmente cuando hay complicaciones en la salud del bebé y/o en la nuestra, sin embargo, lamentablemente en muchos casos es uno de los períodos en que la falta de empatía, entendimiento y sostén por parte de la pareja, la familia y la sociedad se hacen más visibles.

Si bien es cierto que mediante el feminismo a mejorado mucho la situación de la vida de las mujeres incluyendo el tema de la maternidad, también lo es el hecho de que aún queda una larga lista de cosas por cambiar, seguimos viviendo en un sistema patriarcal y machista que continúa poniendo sobre los hombros de las mujeres, toda la responsabilidad del buen funcionamiento y las necesidades de la casa la familia y la comunidad, olvidando el bienestar y las necesidades de la mitad de la población mundial que precisamente somos las mujeres.

Es necesario decir también que en ninguna época y en ningún lugar ser mujer ha sido algo fácil, pero ser mujer, ser pobre, estar embarazada y vivir en países en vías de desarrollo es mucho más complicado, por un lado, la falta de acceso a servicios médicos oportunos y de calidad, por el otro,  el estrés de la vida cotidiana en labores como el trabajo fuera de casa, los quehaceres de limpieza y cocina en el hogar, el desgaste físico y emocional que causa la atención diaria del esposo e hijos previos al bebé en camino, y los cambios hormonales que ocurren durante y después del embarazo pueden poner en riesgo la salud y la vida de la madre y de su bebé.

Cada vez son más frecuentes los casos de depresión perinatal la cual es un trastorno grave del estado de ánimo que afecta a muchas mujeres durante el embarazo y después del parto, esta última se conoce como depresión posparto, y aquí cabe mencionar que tanto en estas situaciones particulares como en general, el acompañamiento y la ayuda que proporcionan las dulas (profesionales capacitadas en el parto, que proporcionan apoyo emocional, físico y educativo a una madre que está esperando, está experimentando el parto, o ha dado a luz recientemente). es enorme y puede hacer una gran diferencia.

Sin embargo, recibir el servicio de una dula es un lujo que un gran número de mujeres embarazadas no puede darse, sobre todo en un país como México en el que cerca del 45% de la población femenina es pobre, y en donde los honorarios de una doula suelen estar entre $5,000 y $10,000 pesos, y su asistencia en el momento del parto tiene un costo de aproximadamente $8,000 pesos adicionales. Por fortuna para las mujeres que vivimos en Estados Unidos la ayuda de las dulas se ofrece gratuitamente.

No obstante, a nivel mundial es prioritario dar una mayor visibilidad al al trabajo no remunerado, y los cuidados que diariamente realizan las mujeres (embarazadas o no) dentro del hogar de manera tremendamente desigual, estudios de la división sexual y social del trabajo ponen de manifiesto la urgencia de que organismos internacionales, las políticas públicas nacionales y estatales, los sindicatos, la familia y la sociedad empiecen a implementar cambios desde una perspectiva de género, creando sistemas de trabajo y cuidados integrales e internacionales.

Es imprescindible desarrollar desde la casa hasta todos los sectores de la sociedad, una cultura de reconocimiento al aporte diario de las mujeres a la vida y sostén de la humanidad, 

Se hace urgente una nueva cultura de igualdad de género y de paridad en todos los ámbitos, para que la educación, el trabajo, la seguridad social y los cuidados sean un derecho de todos y de todas.

Este próximo 25 de noviembre aprovechemos para continuar alzando la voz a favor de la creación de nuevas políticas públicas que sean herramientas de transformación social, para avanzar en el camino hacia la igualdad real y por consiguiente, a la eliminación de todo tipo de abusos y violencias en contra de mujeres y niñas. 

Rompamos la naturalización y normalización de los padecimientos de salud física y emocional por exceso de trabajo, falta de apoyo y abandono que sufren las madres,  las cuidadoras y las mujeres en general!.

Galilea Libertad Fausto 

Créditos de la ilustración a quien corresponda.

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lunes, 16 de octubre de 2023

En homenaje a Elena Garro en el día de las escritoras


Soy la pluma que dio voz a las causas,

la palabra que reclamó, que denunció,

el espejo incómodo de la tiranía del opresor,

la que por atreverse...todo lo que tenía perdió!



Soy la que se negó a dejar de ser,

la esencia indomable que nunca renunció,

la transgresora, la rebelde, la traidora esa,

la insensata que por ser mujer pensante...pecó!



Soy la sobreviviente del vituperio y la persecución,

la memoria de la conciencia que nunca tienen los que sólo son 

traición, la que digna levanta la frente de entre la miseria, la madre de 

la hija que indolente condenaste al hambre, soy la que desde el exilio 

vuelve para decirte…mírame aquí estoy!



Soy la que existe contra ti y a pesar de ti…

aquella a la que ocultabas debajo de la alfombra,

soy esa a la que por la conciencia de tu propia pequeñez,

decidiste amordazar para que mi enormidad no pudiera hacerte sombra!



Soy la creadora, la pionera que negaste,

la que parió la realidad contada en mágicas historias,

tú, sólo eres uno de tantos Octavios, cómplice institucional, infame 

plagiario disfrazado de poeta, falso héroe nacional ocultando siempre 

las dulces mieles de la diplomacia a las que nunca renunciaste!



Soy yo! y sobre la niebla engañosa de tu fama emerge

la otra cara de la luna, soy la palabra la tinta y el papel, 

soy Elena...la loca del desván, soy la verdad, soy la fuerza, y la 

abundancia de mi obra inmortal trasciende, permanece a diferencia 

de Babel, y florece en el tiempo a pesar de los falsos ídolos, que al 

igual que tú…sólo son de miserable oropel!!



Galilea Libertad Fausto.



Créditos de la ilustración a quién corresponda.




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domingo, 8 de octubre de 2023

Economía de cuidados: una alternativa justa a la austeridad


 El estudio publicado por la CSI muestra que invirtiendo en la economía de cuidados apenas el 2% del PIB en tan solo siete países se podrían crear más de 21 millones de puestos de trabajo, y ayudar a los países a superar el doble desafío que plantean el envejecimiento de la población y el estancamiento económico.

Un  informe realizado por el Women’s Budget Group del Reino Unido para la Confederación Sindical Internacional (CSI) muestra que una inversión sostenida de fondos públicos en cuidados infantiles y servicios para los mayores merece la pena y resulta más eficaz para reducir el déficit público y la deuda que las políticas de austeridad.

Fomentaría el empleo, los ingresos y el crecimiento económico, además de contribuir a la igualdad de género.

El informe también indica que invirtiendo en la economía de cuidados el 2% del PIB, podrían crearse hasta 1 millón de puestos de trabajo en Italia, 1,5 millones en el Reino Unido, 2 millones en Alemania y 13 millones en los Estados Unidos.

Pese a años de austeridad, severos recortes en los servicios del sector público y el declive del nivel de vida para los trabajadores y trabajadoras, las perspectivas de crecimiento económico no han hecho sino empeorar en las principales economías.

La receta para la recuperación basándose en la ‘expansión cuantitativa’ –ampliando la cantidad de dinero disponible para los inversores– y en recortes del gasto público no ha conseguido estimular la economía, tal como economistas feministas y de izquierdas habían predicho. Este fracaso ha sido reconocido incluso por las instituciones internacionales.

En el informe Perspectivas Económicas Interinas para 2016, Catherine Mann, economista jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) defiende un “un mayor uso de políticas fiscales (gasto público) y estructurales favorables al crecimiento”, teniendo en cuenta que los Gobiernos pueden solicitar préstamos por largos períodos y a muy bajo interés sin perjudicar las finanzas públicas.

Así pues, la OCDE afirma que los Gobiernos deberían subsanar la falta de demanda invirtiendo directamente en la economía; esta es la misma receta que John Maynard Keynes propuso en respuesta a la Gran Depresión en la década de 1930.

La inversión pública no sólo crea puestos de trabajo directamente en las actividades donde se realice la inversión (por ejemplo, la construcción de viviendas), sino que además genera efectos indirectos o ‘multiplicadores’ en otros sectores a medida que se creen empleos en las industrias que suministran las materias primas necesarias y los servicios para la inversión inicial.

Además, el aumento del empleo generado por estos trabajos llevará a un incremento de la renta familiar, incrementando así la demanda en relación con todos los bienes y servicios que forman parte del consumo en los hogares, como alimentos, ropa, vivienda, servicios de cuidados y entretenimiento.

De este modo, la inversión pública incrementará la demanda global, contribuyendo a sacar a las economías de la recesión y creando empleo para los trabajadores y trabajadoras. En resumen, mejorando el bienestar general.

La ventaja de esta estrategia es que, con el tiempo, la inversión inicial se amortiza, al generar beneficios mucho más importantes para la sociedad en relación con la suma invertida y por tanto se justifica el aumento del déficit inicial.

La cuestión clave entonces es ¿dónde debería realizarse esta inversión?


Infraestructura social

Generalmente se entiende por ‘infraestructura’ la infraestructura física, como carreteras, puentes o telecomunicaciones, que resultan durables y generan beneficios que se acumulan con el tiempo.

No obstante, la inversión en el sector de cuidados también reporta beneficios a la economía y a la sociedad con vistas al futuro, en forma de una mejor educación y una población más sana y mejor cuidada. Motivo por el que esta forma de gasto se denomina inversión en ‘infraestructura social’.

Sin embargo, esta forma de gasto en pocas ocasiones se considera una forma indicada de inversión cuando los responsables políticos buscan formas eficaces para generar empleo en épocas de recesión.

De hecho, normalmente ha ocurrido lo contrario y muchos países han reducido el gasto público en educación, sanidad, cuidado infantil y servicios asistenciales como parte de sus estrategias de reducción del déficit.

Pese a la evidente necesidad de invertir en infraestructura física, el hecho de descuidar los proyectos de infraestructura social refleja prejuicios de género en el planteamiento económico y puede derivar de la división del trabajo y la segregación en el empleo en función del sexo, ya que las mujeres están excesivamente representadas en el trabajo asistencial y los hombres en la construcción.

A menudo se considera el empleo masculino un problema más urgente, ya que se asume que los hombres son el sostén de la familia, a pesar de que cada vez más frecuentemente los hogares de dos o más personas dependen de más un sueldo.

Este estudio demuestra que esos prejuicios están injustificados

En base a una inversión similar en las industrias de la construcción y de cuidados, aunque en ambos casos se generaría más empleo y crecimiento, invertir en el sector de cuidados crearía más puestos de trabajo (incluso con una medida equivalente a una persona a tiempo completo). A lo que se añade el hecho de que una mayor proporción de dichos puestos serían para mujeres.

Los resultados son equivalentes en siete países con ingresos elevados: Alemania, Australia, Dinamarca, Estados Unidos, Italia, Japón, y el Reino Unido, aunque con variaciones de un país a otro.

Invirtiendo fondos públicos por valor del 2% del PIB en los servicios de cuidados, se generaría un aumento de la tasa de empleo total entre el 2,4% en Italia (1 millón de puestos de trabajo) y el 6,1% en EE.UU. (13 millones).

La tasa de empleo de las mujeres aumentaría aún más, teniendo en cuenta su elevada concentración en la industria de cuidados: entre 3,3 puntos porcentuales en Italia (660.000 puestos de trabajo) y 8,2 puntos porcentuales en EE.UU. (8,7 millones de puestos de trabajo), con incrementos de más de 5 puntos en Japón (2 millones de empleos), el Reino Unido (1,1 millones), Australia (400.000) y Alemania (1,4 millones).

El empleo entre los hombres aumentaría más que el de las mujeres si la inversión se realiza en las industrias de la construcción.

No obstante, el empleo de los hombres aumentaría casi tanto invirtiendo en el sector de cuidados, debido al mayor efecto global sobre el empleo.

Por ejemplo, invertir en el sector de cuidados aportaría 4,3 millones de puestos de trabajo para hombres en EE.UU. frente a 4,8 millones si se invierte en la industria de la construcción. En Alemania, el empleo entre los hombres aumentaría en 650.000 puestos invirtiendo en cuidados y 750.000 invirtiendo en la construcción.

Nótese que no es por las diferencias en el nivel salarial medio que la inversión en el sector de cuidados crea más puestos de trabajo que una inversión similar en la industria de la construcción. De hecho los niveles salariales son similares en ambos sectores en todos los países a excepción de EE.UU. y el Reino Unido.

Se debe más bien al uso intensivo de mano de obra en el sector de cuidados: utilizan más personas por unidad de producción, al emplear menos maquinaria.

Además generan más empleo a nivel local, ya que los servicios de cuidados requieren menos importaciones que los proyectos de construcción.

Además de crear empleo y reducir la brecha entre las tasas de empleo de hombres y mujeres, la inversión pública en infraestructura social también contribuye a subsanar el déficit en materia asistencial, ocasionado por el hecho de que, aunque hay más mujeres que nunca antes realizando un trabajo remunerado, los hombres no han aumentado lo suficiente la cantidad de trabajo doméstico o de cuidados que llevan a cabo para compensar la diferencia.


Así pues, aunque la tendencia a invertir en infraestructura se considera muy positiva y podría contribuir a sacar a las economías de la recesión, una solución más progresista, equitativa desde el punto de vista del género y más inclusiva, sería invertir también en infraestructura social.

Jerome De Henau

Diane Perrons

8 de marzo de 2016

https://www.ituc-csi.org/IMG/pdf/care_economy_en.pdf

https://www.equaltimes.org/invertir-en-la-economia-de

https://www.ituc-csi.org/invertir-en-la-economia-de-16984?lang=es

https://www.ituc-csi.org/IMG/pdf/care_economy_en.pdf

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lunes, 25 de septiembre de 2023

Nunca la guerra ¡ Siempre personas como Emma A. Igual ¡

A veces la guerra pareciera solo un tema de conversación y cuando alguien cercano y valioso muere en ella, somos conscientes del desastre que significa.

Emma A. Igual (Barcelona 9 de octubre de 1990 - Chasiv Yar, 9 de septiembre, 2023) fue una cooperante, activista y trabajadora social española asesinada en la Guerra de Ucrania. Fue cofundadora de la ONG Road to Relief que hacia posible la evacuación de civiles en conflictos.​ Se había especializado en la protección de niños en situaciones de emergencias y había trabajado con varias organizaciones en Grecia, Myanmar, Kenia y Marruecos. También había investigado sobre cooperación para varias universidades y para Naciones Unidas.

Fue también voluntaria para Amnistía Internacional entre 2009 y 2012; además de labores de gestión de voluntarios y coordinación de proyectos, investigó el estado de los derechos humanos en diversos países en desarrollo. También ejerció como profesora de inglés en Grecia, España y Kenia.

Mirando su rostro lleno de alegría, juventud y vida, no podemos imaginarnos que ya no esta, que la guerra se la ha llevado .

Agradecemos la vida y el trabajo magnifico de esta mujer y deseamos profundamente que no tenga sentido. Deseamos que la guerra de Ucrania termine y que terminen todas las guerras . 


Nos solidarizamos con el dolor de su familia y seguimos gritando que las guerras no tienen sentido, generan infinito dolor y destrucción y es obligado terminar con ellas . 

https://es.wikipedia.org/wiki/Emma_Igual

https://www.thejc.com/news/world/a-bouquet-for-a-brave-young-jewish-woman-risking-her-life-daily-in-ukraine-748wp6ihVLbxTLJtKmTOdh

https://www.linkedin.com/in/emma-igual/

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sábado, 23 de septiembre de 2023

Se cumplen 100 años del Primer Congreso Feminista en Panamá


Edda Samudio, en su libro Imaginario, Feminismo y Modernidad en Panamá (2023), escribe sobre el Congreso Nacional Feminista, que empezó el 20 de septiembre de 1923.

El encuentro fue convocado por el Centro de Renovación, considerado la primera organización feminista de Panamá. Este grupo fue fundado en 1922 por una mayoría de maestras.

Como su primera presidenta el Centro de Renovación eligió a Clara González y como primera y segunda vicepresidenta a Elida Campodónico de Crespo y Sara Sotillo. Su objetivo principal era el reconocimiento del sufragio femenino.

El primer Congreso Feminista duró cinco días. Asistieron delegaciones de diferentes provincias. La Junta Directiva del Congreso estuvo compuesta por Linda Smart, delegada de la provincia de Colón, como presidenta; Felicidad Horadou, de Bocas del Toro, fungió como vicepresidenta. Carlota Calvo y Carmen Yanes fueron secretaria y subsecretaria.

La noche del 22 de septiembre se instituyó el Partido Nacional Feminista, que obtuvo personería en 1924. La investigadora Edda Samudio recoge en su libro algunos temas incluidos en la agenda del nuevo partido. Reflejan las preocupaciones de la época y algunos siguen siendo vigentes:

Reforma en la educación femenina que propone incluir en el plan de estudios, con carácter prioritario, la puericultura, economía doméstica, moral, higiene e instrucción cívica para preparar a la mujer a ser “buena madre” y “se le instruya en el conocimiento de sus deberes y derechos de ciudadano político”.

Lucha contra la prostitución el alcoholismo y las drogas con abolición de las reglamentaciones sobre estos vicios y estableciiento de reformatorios para mujeres y menores.

Cárceles especiales para mujeres con nombramientos de abogados de pobres en todos los municipios.

Leyes protectoras de la mujer y su prole con reconocimiento de hijos ilegítimos y paternidad.

Ejercicio de los derechos políticos para la mujer consagrados en la Constitución y las leyes de la República (sufragio), representación

Creación de instituciones protectoras de la madre (casas cunas, gotas de leche).

Organización de cajas de ahorros, fondos de auxilio y sociedades corporativas.

Organización de ligas femeninas para construcción y embellecimiento de calles, parques y jardines.


Pasaron 23 años para que las mujeres obtuvieran, sin restricciones, el derecho al voto en Panamá, esto llegó con la Constitución de 1946.


https://www.ellas.pa/mundo-ellas/feminismo/se-cumplen-100-anos-del-primer-congreso-feminista-en-panama/

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