Mi primera publicación periodística, fue la crónica que escribí sobre las conferencias para mujeres que hubo en una de las universidades femeninas de mi localidad. Narrar lo que fueron aquellas reuniones llenas de aprendizaje y creatividad en las que se dieron cita mujeres procedentes de diferentes nacionalidades, razas, creencias, oficios y profesiones; fue mi entrada al fascinante mundo de la comunicación escrita.
Fue también, el encuentro femenino más cercano y pluricultural que hasta entonces había tenido, mi constatación más clara del poder libertador que tienen los círculos de mujeres, de hermanas…de amigas!.
“Las amigas como forma de libertad”, reza el lema de hoy en la conmemoración del Día de las Escritoras, y qué atemporal me resulta.
Todavía recuerdo la emoción que sentí al tener en mis manos aquel periódico y ver publicada en la página principal mi primera columna, mi primer escrito sobre la unión femenina. En ese momento y teniendo ya la enfermedad de ELA, no imaginé que veinte años después estaría aquí escribiendo estas líneas, para celebrarme por cumplir dos décadas como articulista, y por toda una vida escribiendo precisamente eso…la vida!.
Desde niña amé plasmarla en frases, poemas y diarios, con la edad, las vivencias y las lecciones aprendidas, mis letras crecieron extendiéndose además de a las columnas de opinión, a la poesía feminista, y la escritura autobiográfica; más recientemente al ensayo, la novela y el cuento.
Aún no he publicado un libro, pero me pienso, me siento, me sé, me reconozco y me nombro escritora, hacerlo es también un homenaje simbólico a todas las mujeres que teniendo el talento no pudieron escribir, como la hermana de Shakespeare que imaginó Virginia Woolf en su ensayo Una habitación propia, a todas las que sus escritos nunca vieron la luz, a las que su valiosa creación literaria nadie quiso publicar por el sólo hecho de ser mujeres, a las que para lograrlo tuvieron que firmar anónimamente o bajo un seudónimo masculino, y a todas las autoras que aún poniendo su nombre fueron olvidadas.
En este Día de las Escritoras sigamos evidenciando y reivindicando el importante papel de las mujeres en la historia de la literatura universal. Como autoras contemporáneas sigamos reclamando el reconocimiento y el lugar digno que merece nuestro trabajo.
Continuemos leyéndonos y difundiéndonos unas a otras, individualmente reconozcamos nombrémonos y celebrémonos; pero sobre todo…nunca dejemos de escribir!!.
¡ESCRIBAN MUJERES ESCRIBAN, PORQUE DURANTE SIGLOS NOS FUE PROHIBIDO!! VIRGINIA WOOLF.
Galilea Libertad Fausto.
Créditos de la ilustración a quien corresponda.

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