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sábado, 11 de marzo de 2017

UNA OFRENDA EN EL ALTAR DEL HETEROPATRIARCADO CAPITALISTA




Marta Fontenla – Magui Bellotti

El documento de este 8 de marzo (coordinado por NI UNA MENOS) incluye, por primera vez en Argentina, el reconocimiento del “trabajo sexual”.
No es casual que esto suceda en el marco de un avance internacional del neoliberalismo -impulsado por gobiernos neoconservadores- que convierte en mercancía todo lo que toca incluidos cuerpos y subjetividades y que atropella y banaliza los DDHH.

La idea de “trabajo sexual” presuntamente “autónomo” es la versión neoliberal del viejo reglamentarismo. Se ofrendan los cuerpos de mujeres, travestis, niñas/os y adolescentes en el altar del
heteropatriarcado capitalista para satisfacer su sed de ganancia y ocupación total de la vida.

Acaba de producirse un grave retroceso en el campo de los DDHH, esta vez en el seno del mismo movimiento encargado de defenderlos. Se consagra el “derecho” masculino de comprar la subordinación sexual femenina (y travesti, infantil y adolescente), la potestad del estado de reglamentar la prostitución y el “derecho” de los proxenetas y tratantes de explotar cuerpos y sexualidades.

Se debilitan los mecanismos judiciales y sociales de lucha contra la trata de personas con fines de explotación sexual ya que los prostíbulos se presentan, en esta concepción, como cooperativas de “trabajo sexual”, como ya lo pretenden las personas que se autodefinen “trabajadoras/es sexuales” al criticar los allanamientos como una agresión a las víctimas y no como una política penal y social para combatir el proxenetismo y la trata y darle una nueva oportunidad de vida a las mujeres y niñas explotadas.

Se incide en la educación de niñas y niños mostrando la prostitución como una aceptable (e incluso glamorosa) salida laboral; se educa a las niñas para ser prostituidas y a los niños para ser prostituyente, legitimando la violencia.

Se condena a mujeres y travestis a permanecer en los prostíbulos (incluidos saunas y privados) o en la “esquina” y se obturan las políticas públicas que puedan posibilitar salir de la prostitución, porque ¿Qué sentido tienen las políticas laborales dirigidas a la capacitación y el acceso al empelo, si ya tiene un empleo (la prostitución)?, ¿para que políticas de salud si ya tiene su obra social como “trabajadoras sexuales”?, ¿por qué considerar políticas educativas si para desempeñar “su labor” no necesitan ni siquiera alfabetizarse?

Los DDHH se banalizan y se reducen a una supuesta “elección” individual, justo en el momento en que el heteropatriarcado capitalista ha reducido las opciones hasta límites impensados en otra etapa. Si una o más personas sometidas a trabajo esclavo solicitasen que la esclavitud fuera legalmente regulada y el estado accediese en nombre del concepto liberal de la “libertad de contratación”, todos los principios del derechos laboral se derrumbarían. Si una o más mujeres pidieren que la prostitución fuera regulada como “trabajo sexual” y el estado lo hiciere, todos los principios feministas relativos a la igualdad, la libertad, la autonomía y el placer sexual y al derecho a una vida libre de violencias, perderían su sentido.

Un grupo de mujeres, apoyadas por el estado, decidiría no sólo por
ellas sino por todas, la aceptabilidad de la subordinación al placer masculino. No se trata de la “libertad individual” de algunas, sino de un cambio de sentido del feminismo y de los DDHH, una adaptación al sentido común social más conservador y
patriarcal.

Asimismo se tirarían por la borda años de reclamos de restitución de derechos por parte de las compañeras abolicionistas que están o han estado en situación de prostitución, como AMADH, ALLIT, MAL, la cooperativa Nadia Echazú y otras mujeres y travestis que luchan y lucharon por salir de la prostitución y contribuir a que otras lo hagan.

Esto es lo que, a nuestro juicio, se está jugando este 8 de marzo en
este terreno, en el marco de un intenso movimiento mundial de mujeres y de un conjunto de otras reivindicaciones y demandas que no podemos sino apoyar, pero que este retroceso empaña, porque paga un tributo al heteropatriarcado capitalista neoliberal , traducido en la ofrenda de cuerpos y vidas de mujeres, travestis, niñas/niños y adolescente.

Por todo esto este 8M nosotras PARAMOS y MARCHAMOS:

POR LA ABOLICION DEL SISTEMA PROSTITUYENTE

Por políticas públicas que restituyan derechos y permitan salir de la
prostitución

Por la derogación de las normas de los Códigos Contravencionales y de Faltas que persiguen a las mujeres y travestis en situación de
prostitución

Por la persecución penal efectiva contra tratantes, proxenetas y sus
cómplices en todos los niveles del estado. Desmantelamiento de las
redes de trata y prostitución.

Por el cumplimiento de la ley de trata de personas y de la prohibición de los avisos en medios de comunicación que promueven la prostitución.

Por responsabilizar a los prostituyentes (“clientes”) y desalentar el consumo de prostitución

NI UNA MENOS

NI UNA MAS VICTIMA DE LAS REDES DE PROSTITUCION.


Difundimos este articulo por su gran interes .



http://diariofemenino.com.ar/v2/index.php/2017/03/06/una-ofrenda-en-el-altar-del-heteropatriarcado-capitalista/

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