En el Congreso de Estados Unidos existe oposición a la administración de Donald Trump, entre las voces progresistas más fuertes están las de Jasmine Crockett, Alexandria Ocasio-Cortez e Ilhan Omar, tres congresistas demócratas que desde trayectorias distintas, han construido una crítica frontal al trumpismo tanto en política nacional como internacional.
Jasmine Crockett, representante por Texas desde 2023, es una figura emergente que ha ganado notoriedad por su estilo directo y confrontacional. Es abogada de derechos civiles y ha centrado su oposición en la defensa de las instituciones democráticas y el control del poder ejecutivo.
Alexandria Ocasio-Cortez, titulada en economía y relaciones internacionales, congresista por Nueva York desde 2019, se ha convertido en uno de los rostros más reconocidos del progresismo estadounidense, y con 35 años es la mujer más joven en ocupar un escaño en el Congreso de este país. Su oposición a Trump ha sido constante yendo desde el rechazo a sus políticas migratorias y económicas, hasta la denuncia de retrocesos en materia climática.
Ilhan Omar, representante de Minnesota, primera persona somalí y primera mujer musulmana ocupando un lugar en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Graduada en Ciencias Políticas y Estudios Internacionales, es asesora política, activista feminista y escritora. Ha articulado una crítica del trumpismo con fuerte énfasis ético y global, denunciando también el impacto de la retórica presidencial en el aumento de la islamofobia y la hostilidad contra comunidades migrantes, siendo muy crítica de las políticas inmigratorias y de la intervención militar, aboga por abolir agencias como ICE, y por un enfoque exterior centrado en derechos humanos y diplomacia.
Pero el conflicto entre estas tres mujeres políticas y el mandatario no se ha limitado al terreno ideológico como debería ser, sino que por parte de él ha estado plagado de descalificaciones personales sistemáticas que revelan un problema de género, raza y clase, un asunto de poder, política y misoginia.
En varios comentarios a la prensa y en redes sociales a finales de enero y principios de febrero de 2026, Trump afirmó que Jasmine Crockett y Alexandria Ocasio-Cortez tienen “very low IQ” ( coeficiente intelectual muy bajo), y sugirió que deberían hacerse una prueba de inteligencia. Ya antes se ha referido a ellas dos y a Ilhan Omar, lo mismo que a otras oponentes, como mujeres estúpidas, asquerosas y malvadas.
En el caso de Ilhan, reiteradamente la acusa de ser una somalí extremista llena de odio y amenaza con deportarla, pese a que ella legalmente es ciudadana estadounidense. Tras un ataque físico que sufrió en un acto público en Minneapolis el pasado 27 de enero, cuando un hombre la roció con una sustancia durante una reunión con electores; Trump declaró sin pruebas que ella había “montado” el ataque, una afirmación que víctima y medios calificaron como irresponsable e incendiaria.
Desde su visión política las tres congresistas han cuestionado pilares centrales del trumpismo, denunciando el uso unilateral de la fuerza militar y la erosión del control constitucional en política exterior, además de las políticas económicas e inmigratorias que aumentan la desigualdad, la pobreza, y promueven la guerra. En su hacer abogan por una política interior y exterior basada en legalidad, derechos humanos, y ética. Trabajan contra la normalización de la violencia política y el debilitamiento institucional promovido por las acciones de Trump.
Sin embargo, la respuesta de este presidente no se basa en argumentos políticos, sino en burlas en las que las reduce a caricaturas, sin reconocerlas nunca como adversarias políticas.
Este patrón es una forma de ejercer el poder político en la que la confrontación con mujeres, especialmente mujeres jóvenes y de minorías se da no sólo en el plano de las ideas, sino mediante el intento de invalidarlas como figuras públicas legítimas. El propósito es derrotarlas políticamente y desacreditarlas personalmente.
El debate político actual en Estados Unidos se ha visto contaminado por un virus que mezcla el desacuerdo ideológico con el desprecio personal, y ese desprecio se intensifica cuando quienes desafían el poder son mujeres, como Crockett, Ocasio-Cortez y Omar que cuestionan las políticas de Trump, y el nefasto modelo de liderazgo que él encarna.
A este respecto, en febrero de 2021 luego de el asalto al Capitolio de los Estados Unidos, Alexandria Ocasio reveló ser una sobreviviente de violación sexual, esto, con el propósito de acusar a los republicanos de evadir su responsabilidad en dichos disturbios y las consecuentes víctimas mortales que hubo, señalando que usan las mismas tácticas de los abusadores.
En esta administración el machismo es un instrumento político. Trump entiende que desacreditar a estas mujeres especialmente por su género, edad, origen o religión, refuerza un orden donde el poder sigue siendo masculino, blanco y autoritario con evidentes miras a la dictadura. Y en esta actualidad política el mensaje es que las mujeres, y demás personas opositoras que hablan demasiado alto contra el régimen, serán castigadas.
Se hace evidente que el conflicto no es sólo entre derecha e izquierda, sino entre una política del dominio y una política que se niega a someterse a la inconstitucionalidad y a la tiranía.
Me queda bastante claro, que la reacción de Trump confirma el temor que le causa la potencia de estas voces femeninas en El Congreso. Si él necesita insultarlas para silenciarlas, es porque sus críticas, argumentos y acciones políticas están generando impacto en la gente. Su proceder político en franco avance bien capacitado, sólido, frontal y sin miedo es una amenaza real para un gobierno que depende del desprecio, la intimidación, la violencia política y la violencia de género para sostenerse.
Jasmine Crockett, Alexandria Ocasio-Cortez e Ilhan Omar, son la piedra en el zapato del trumpismo, son el rostro y la voz de una nueva generación de mujeres haciendo la política que Estados Unidos y el mundo entero necesita!
Galilea Libertad Fausto.
Créditos de la ilustración a quien corresponda.

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