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sábado, 28 de marzo de 2026

El acoso escolar a niños es minimizado en primaria de South Bend IN.


 A menudo escucho anomalías, falta de presupuesto y de personal calificado en los diferentes centros educativos de South Bend, y de algunas de sus ciudades vecinas. 

Aunque los planteles privados no siempre están exentos de fallas, es sobre todo en las escuelas públicas donde se observan muchas más deficiencias.

Recientemente en Harrison Elementary School, se ha dado un caso de acoso escolar al que he venido siguiendo de cerca, y es alarmante además de inaceptable la forma en la que el plantel ha “manejado” este problema.  Por otro lado, hace más de dos semanas que la preocupada madre del niño afectado informó de la situación a la corporación escolar, la cual ha ido tomando cartas en el asunto, pero en honor a la verdad, de una manera demasiado lenta.

“Nuestra misión es nutrir a todo niño proporcionando un entorno dinámico, inclusivo y de apoyo donde los estudiantes estén capacitados para crecer académica, social y emocionalmente. Estamos comprometidos a equipar a los estudiantes con el pensamiento crítico y las habilidades sociales que necesitan para tener éxito como ciudadanos compasivos y responsables”.

Así reza la página de presentación de dicha escuela, sin embargo, entre la teoría y la práctica hay una enorme diferencia.

Resulta incongruente e irónica una declaración de objetivos y calidad educativa así, cuando un niño de ocho años que ha estado siendo víctima de acoso escolar por parte de uno de sus compañeros de clase durante tres meses, y cuando por fin él decide romper el silencio no recibe el apoyo ni la protección de la docente a cargo de su grupo,  quien únicamente se limita a decirle: “mira bebé, en la vida existe el bullying, siempre hay alguien acosando, así que es mejor que te acostumbres y aprendas a defenderte tú sólo, aprende a decir alto!”.

Es reprobable  la mentalidad y falta de sensibilidad de esta “maestra”, es una clara muestra de incompetencia en el manejo de conflictos escolares y en la forma de dirigirse a un niño, pero igual o más cuestionable es la permisividad, partidismo, desinterés y discriminación que ha mostrado la actual directiva.

No se puede hablar de apoyo inclusión y nutrición académica, social y emocional; cuando en esta escuela primaria el lema de “cero tolerancia al bullying” aplica sólo a una parte del estudiantado, cuando maestra y directora minimizan el acoso escolar a un niño por el solo hecho de ser varón, calificando las constantes agresiones únicamente como “cosa de niños”. No se puede hablar de profesionalismo cuando el personal académico involucrado aparte de no hacer nada, insinúa que la situación y el procedimiento serían muy diferentes, si el acoso lo estuviera sufriendo una niña.

¿Acaso la intolerancia al bullying es una cuestión de género? ¿Acaso el daño mental , emocional y social que el acoso produce es diferente o menor en niños que en niñas, o nulo en el caso de ellos? ¿Desde qué perspectiva opera el criterio con que se está dirigiendo este plantel educativo?.

¿En dónde queda el ofrecimiento escolar de formar un sólido equipo entre escuela estudiantes y padres? Este planteamiento queda fuera de lugar, cuando la propia dirección y parte del personal docente se lavan las manos, es falso cuando estos padres se han visto en la necesidad de sacar definitivamente de Harrison Elementary School, a su hijo víctima de acoso escolar y a su hermano menor estudiante de kinder, por no confiar más en la habilidad de la escuela para mantener seguros a sus hijos.

Esta situación parece estar atravesada no sólo por el género, sino también por la clase (debido al bajo nivel económico de los/las estudiantes, no se invierte un presupuesto que garantice la contratación de verdaderos profesionales, mejores programas educativos y tecnología suficiente), atravesada por la raza (hispana y afroamericana en su gran mayoría), y definitivamente, atravesada por algo que se llama “estigma de vulnerabilidad masculina”. 

En este estigma cultural sobre la masculinidad, a los niños  se les enseña desde pequeños cosas como: “Los hombres deben ser fuertes, no deben quejarse, deben defenderse solos" .etc. Estas normas hacen que los menores denuncien menos el abuso o acoso porque a temprana edad, entienden que la sociedad minimizará o ignorará su sufrimiento, tal y como le sucedió a este alumno de tercer grado de primaria.

Es muy preocupante que estas y cualesquiera otras personas encargadas de la educación, pasen por alto el impacto emocional que significa para unos niños, ser removidos abruptamente de su escuela y de su entrañable círculo de amigos, ignorando el sentimiento de miedo, desarraigo, inseguridad y hasta posible culpabilidad que una situación así puede generar en una mente en desarrollo.

En la ciudad de South Bend Indiana, en el sistema de educación, y en casos como el ocurrido en Harrison Elementary School, es cuando más se hecha de menos la presencia de Maritza Robles, fallecida en 2017, quien comenzó a trabajar para South Bend Community School Corporation en 1976.

Tuve el placer de conocerla en 2003 ya como Directora de Servicios Bilingües del Distrito, en donde desde 1981 y hasta su jubilación  mantuvo abierta la puerta de su oficina, para escuchar y atender con diligencia respeto empatía y profesionalismo, todas las necesidades y preocupaciones de padres/madres de los/las estudiantes sin hacer nunca ningún tipo de discriminación. Maritza siempre estaba dispuesta a ayudar también en situaciones ajenas al terreno educativo, siempre presente en las diferentes adversidades que estuviera atravesando tal o cual familia.

Fue una gran promotora de programas para migrantes, estudiantes de escasos recursos económicos, alumnos y personas en general que no hablaban inglés, y de programas para refugiados. Su noble labor continúa a través del Fondo Carmen Maritza Robles en la Fundación Comunitaria, que ella misma estableció. 

En escuelas públicas y privadas,  en comunidades, ciudades, países y en el mundo entero, nuestros niños niñas y adolescentes necesitan más Maritzas; necesitan un personal docente bien capacitado para ejercer un modelo de enseñanza que impacte positivamente su formación académica y cívica, que además garantice su seguridad integral dentro de los planteles; y para eso, se requiere de personas que cuenten con un título universitario para ejercer la docencia, y no sólo con un curso de unas cuantas semanas.

 Se necesita una pedagogía con perspectiva de género, que promueva desde la igualdad la autoestima y por consiguiente, el bienestar mental y emocional de los y las estudiantes!.

Galilea Libertad Fausto.

Créditos de la ilustración a quien corresponda.

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miércoles, 25 de marzo de 2026

¿ Hasta donde va a llegar tanto desatino ?


 Duele escuchar como para algunas personas la guerra se traduce en un tema de poder y de dinero . Duele observar como las vidas de la personas muertas en el conflicto no importan . Como la salud de las y los afectados por ella pareciera no importar y solo se hubiera de tomar en cuenta el precio del petróleo o los deseos faraónicos de algún líder .

Llevamos años haciéndonos eco de las mujeres iraníes que siguen sufriendo lo indecible y pareciera que su situación es irrelevante .  No hay sanciones por un comportamiento despótico contra las mujeres como no hay sanciones para quien se salta el orden internacional y creyéndose el dueño del mundo deja sin combustible a la población de un país. 

Las reglas del derecho internacional que nos hemos venido dando no parecen significar nada. 

¿ Hasta donde va a llegar tanto desatino ? 

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sábado, 21 de marzo de 2026

Por la Paz ¡¡


 

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viernes, 20 de marzo de 2026

NotiMujeres: Dolores Huerta y el desplome del “gran” César!


 Hace años me enteré de que César Chávez el líder del movimiento migrante campesino surgido en California, se había apropiado durante largo tiempo de la frase de Dolores Huerta: “Sí se puede”,  hoy supe que también se adueñó de su cuerpo, lo primero me enojó, lo segundo me llenó de una grandísima indignación y rabia…pero no me sorprendió.

Crecí admirando a los hombres líderes de guerras, independencias y revoluciones, creyendo la historia que ellos mismos inventaron. Con el tiempo aprendí que todos eran falsos ídolos de barro y como tales… uno a uno me fueron decepcionando, César Chávez no fue la excepción.

Durante décadas, el nombre de César Chávez fue  sinónimo de lucha y dignidad campesina, ese relato hoy no es más que un indignante mito que silenció la verdad de lo que ocurría en los fértiles campos estadunidenses en los años sesenta y setenta del siglo pasado.

Las denuncias recientes de violación sexual a niñas y mujeres incluida Dolores Huerta, histórica activista por los derechos de campesinos, migrantes y mujeres, echan por tierra la figura idealizada de este hombre, y dejan al descubierto la estructura que permitió tales abusos.

Dolores Huerta, cofundadora del Sindicato de Trabajadores Agrícolas, ha acusado a Chávez de abuso sexual en los años sesenta, incluyendo episodios de coerción y violación que resultaron en dos embarazos y nacimientos mantenidos en secreto por más de medio siglo. Lamentablemente esto no fue un caso aislado, una investigación periodística reciente documenta abusos hacia mujeres y niñas dentro del entorno del movimiento, muchas de ellas en condiciones de pobreza y vulnerabilidad extrema.

La reacción institucional y ciudadana no se ha hecho esperar, se están dando cancelaciones de los homenajes a César Chávez programados para el próximo 31 de marzo, distanciamiento de organizaciones, una revisión urgente del legado, y cubrimiento de las estatuas del caído ídolo.

El movimiento que César Chávez ayudó a construir fue la United Farm Workers, y emergió en los años sesenta como respuesta a la explotación brutal de trabajadores agrícolas en su mayoría mexicanos pobres y migrantes. Junto a Dolores Huerta, organizó huelgas históricas y boicots que insertaron la lucha campesina en el corazón de los derechos civiles en EE.UU..

Pero este también fue un espacio atravesado por el machismo. Las propias palabras de Dolores años atrás, daban cuenta de que el acoso a mujeres en los campos era una norma no escrita, ligada al poder masculino y a la vulnerabilidad de las trabajadoras.

Desde una perspectiva de feminista, el caso de Chávez es la vergonzosa caída de un icono, y es también, la exposición de un patrón repetitivo en los movimientos progresistas que por un lado luchaban contra la opresión estructural, mientras que por el otro reproducían violencias de género en su interior. 

El silencio de Dolores Huerta durante seis décadas no nos habla de debilidad personal, sino de la creencia de que denunciarlo, podía significar destruir la causa colectiva.

Revisar los viles actos de Chávez,  no es negar la historia y el valor del movimiento campesino, pero sí es afirmar, que ningún liderazgo por más emblemático y carismático que sea, puede estar por encima de la dignidad y el cuerpo de las mujeres que lo sostuvieron y ayudaron a construirlo, ni del de ningunas otras!.

Si la justicia laboral obtenida entonces y celebrada hasta nuestros días, fue de la mano de la violación de mujeres y niñas, entonces la historia que nos contaron estaba incompleta y en gran parte equivocada, faltaba oír la otra parte del relato…faltaba escuchar la voz de las mujeres!!.

Galilea Libertad Fausto.

Créditos de la ilustración a quien corresponda.


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sábado, 7 de marzo de 2026

NotiMujeres: 15 de febrero y 8 de marzo, memoria lucha y resistencia



Cada año, febrero y marzo nos convocan a la memoria, pues contienen fechas  instauradas no para la felicitación superficial sin conciencia, sin responsabilidad y sin compromiso; ni para los trillados cuentos color rosa; sino para recordar que los derechos de las mujeres y las niñas que hoy existen, han sido conquistados con organización, rabia, trabajo, tenacidad, sacrificio, esperanza, y sangre!.

El 15 de febrero se conmemora en México el Día de la Mujer Mexicana, una fecha instituida en 1960 por iniciativa de la escritora Maruxa Vilalta y de otras activistas e intelectuales, con la intención de reconocer la participación histórica de las mujeres en la vida política, social y cultural del país.

Pero más allá de este decreto oficial, la historia de las mujeres mexicanas es mucho más antigua y más revolucionaria, proviene de Sor Juana Inés de la Cruz en el siglo XVI defendiendo el derecho femenino a pensar autónomamente y a estudiar; de Leona Vicario financiando y sosteniendo la lucha por la independencia de México (1810-1821), de Hermila Galindo exigiendo educación sexual y ciudadanía plena para las mujeres a inicios del siglo XX. 

Esta historia es también la historia del derecho al voto femenino conquistado en 1953, tras décadas de movilización por parte de mujeres mexicanas sufragistas. Conmemorar el 15 de febrero es reconocer que cada derecho ha sido disputado en un país atravesado por el patriarcado, el machismo religioso y cultural, la desigualdad, la violencia estructural, la misoginia y los feminicidios.

El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, tiene sus raíces en las luchas obreras de finales del siglo XIX y principios del XX. En 1910, durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, la revolucionaria alemana Clara Zetkin propuso establecer un día internacional de la mujer trabajadora para impulsar el sufragio femenino y los derechos laborales. En 1917, las huelgas de mujeres trabajadoras en Petrogrado que exigían “pan y paz” detonaron un proceso revolucionario en Rusia. Décadas después, en 1975, la Organización de las Naciones Unidas oficializó el 8 de marzo como fecha conmemorativa global.

El origen del 8M está lejos de los discursos corporativos actuales. Nació de mujeres obreras explotadas laboralmente y abusadas sexualmente, de sindicalistas perseguidas, de socialistas encarceladas, de mujeres asesinadas. Recordarlo es recordarlas y honrarlas. Conmemoremos este día a través también de los símbolos y colores que representan su lucha y la nuestra.

El símbolo de la mujer es un círculo con una cruz abajo, tiene su origen en la antigüedad clásica y se asocia al planeta Venus, a la diosa romana del mismo nombre, a la feminidad y la belleza. En la alquimia representaba el cobre, y en la biología pasó a identificar el sexo femenino.

Con el tiempo este símbolo ha sido resignificado por los movimientos feministas como emblema de identidad y afirmación. Dejó de ser una marca biológica para convertirse en un signo político no sólo de mujer, sino de mujer como sujeto de derechos.

El símbolo feminista por su parte, procede de la segunda ola del feminismo hacia finales de los años sesenta y setenta, cuando el símbolo de Venus se fusionó con el puño cerrado del movimiento obrero y de liberación negra, naciendo así el símbolo feminista actual que es el círculo con cruz y, en su interior, un puño en alto.

El puño representa fuerza colectiva, resistencia y solidaridad entre mujeres, en una afirmación de que los derechos se conquistan juntas, y es una iconografía que condensó la consigna surgida en aquella época: “lo personal es político”.

Esta frase sigue vigente hoy en día, cuando el clima político global muestra un preocupante retroceso en derechos sexuales y reproductivos, cuando discursos antifeministas ganan terreno y se institucionalizan, de ahí que la conmemoración de estás fechas a partir de la memoria individual y colectiva, aportando denunciando y evidenciando desde el movimiento feminista el acontecer mundial en contra de mujeres y niñas, es absolutamente necesario.

En el movimiento de mujeres los colores rojo y negro simbolizan los orígenes socialistas y la lucha obrera de las mujeres, su luto y su protesta. El morado representa la lucha por la igualdad de género, la dignidad, la justicia y la sangre real de las sufragistas, mientras que el verde simboliza la esperanza de un futuro igualitario, la lucha por los derechos reproductivos y la libertad de decidir.  El color blanco es símbolo de pureza y honestidad feminista.

Como ya es bien sabido, en Estados Unidos la revocación del precedente que protegió el derecho al aborto durante casi medio siglo , establecido por Roe v. Wade fue revertido, pero este hecho marcó un punto de inflexión por demás alarmante. Pero esto no es un fenómeno aislado, porque desde Norteamérica y América Latina hasta Europa  y en prácticamente todos los confines de la tierra, crecen fuerzas políticas que buscan restringir derechos de mujeres y niñas, desacreditar estudios de género y criminalizar la protesta feminista.

Frente a esta reacción del sistema dominante, el 15 de febrero y el 8 de marzo son recordatorios que nos dicen que nada está garantizado, que cada avance puede revertirse. Nos recuerdan que el feminismo no es una moda, sino que es una respuesta histórica a sistemas que han normalizado la subordinación y la violencia de género, y lo siguen haciendo.

Conmemorar estas fechas es decirle no al silencio y es sostener la memoria como una poderosa herramienta política, porque en un mundo donde el antifeminismo se organiza con recursos económicos, plataformas y poder institucional, nuestra respuesta no puede ser débil ni condescendiente ni pausada.

La historia nos enseña que los derechos de las mujeres y las niñas se trabajan se sudan y se ganan, pero también, se protegen y se defienden de y en un sistema patriarcal, capitalista, colonial, racista, machista y misógino en el que no podemos dar nada por sentado!!.

Galilea Libertad Fausto.

Créditos de la ilustración a quien corresponda. 

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