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sábado, 22 de junio de 2019

Mauritania: Terrible violencia estructural contra las mujeres



Ayer en Mauritania, en la frontera  con Mali, una joven de 16 años murió victima de un aborto mal practicado. Ella  que no controlaba su regla y apenas hacía unas semanas había descubierto que estaba embarazada, fue sometida a un aborto con métodos tradicionales, bajo las manos de un curandero maliense y la orientación de personas, que querían salvaguardar su honor y el de toda su familia. Murió a los tres días tras una hemorragia interna. La joven ha sido enterrada en la localidad dónde falleció, para evitar escándalo en la familia.

 A las mujeres la muerte les puede llegar de formas muy diversas y bajo mandatos no escritos por esta sociedad patriarcal cuyos principios nos sujetan. Simone de Beauvoir  decía que “ser mujer es estar sometida por mil lazos tenues”. Estos mil lazos tenues se pueden convertir en sogas asesinas en millones de casos.
Las leyes de Mauritania se basan en la Sharia, la ley islámica que en su aplicación en el país prohíbe las relaciones sexuales fuera del matrimonio con pena de cárcel. Esto incluye una relación consensuada entre una pareja, y en ocasiones llega incluso a  criminalizar a una mujer que ha sido violada y que acude en busca de ayuda a la policía para denunciar al violador.

Según palabras de un especialista en derecho y asesor legal del gobierno de Mauritania, la situación es tremendamente dura: "Si las mujeres violadas no traen pruebas contundentes, lo que no es fácil, pueden ser acusadas de “Zina”.  (una palabra árabe que significa el sexo fuera del matrimonio) y terminar en la cárcel. Muchos médicos se niegan a tomar las pruebas adecuadas para mostrar la violación, según el informe de Human Rights Watch 2019. Esta es la razón por la que las víctimas de violación a menudo prefieren no denunciar para no ser acusadas ​​de  Zina. Según este mismo especialista : "El tema de la violación ha sido uno de los muchos tabúes que no han sido investigadas (por el gobierno)”

Viendo esta situación podemos entender la desesperación en la que se puede ver envuelta una joven de 16 años, con pánico a ser  recriminada por su  familia, su comunidad y con riesgo de ir a la cárcel.

Vemos que el terrible pecado por ella cometido, no se paga ni con la muerte, exige que su cuerpo se mantenga lejos de las personas que ella conocía y quería, para que nadie pueda sospechar que estuvo con un hombre, el cual , sigue su vida con normalidad  y sin sanción social alguna. 

Descanse en paz esta joven y que su muerte nos ayude a conseguir la reflexión de su entorno  y del mundo terminando con mandatos no escritos que nos asesinan y así dar por fin a injusticias y violencias de este tipo.

http://www.ani4x4.com/es/viaje-a-mauritania-parte-i-la-tierra-de-nadie/

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