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jueves, 26 de mayo de 2016

LAS CONDICIONES DE LA MUJER EN EL GOLFO. CONTEXTO HISTÓRICO

Tomamos datos del informe :La situación de la mujer en los  Estados del Golfo


Los datos se basan en material publicado a nivel internacional y datos nacionales compilados por expertos en género con conocimientos exhaustivos sobre los Estados del Golfo englobados en este estudio. Se prestará atención especial a la participación política y económica de la mujer en comparación con el hombre. 

Se examinarán las normas culturales relativas a la feminidad y las masculinidades1 para ver cómo en ellas subyacen prácticas discriminatorias que afectan a las condiciones de vida de la mujer. 

Los ochos países estudiados, Arabia Saudí, Baréin, los Emiratos Árabes Unidos, Irak, Irán, Kuwait, Omán y Qatar, se sitúan en las fronteras del Golfo Pérsico y se definen, por lo tanto, como «los Estados del Golfo». Este estudio revelará su heterogeneidad. Si bien no existe un único prisma a través del cual pueda observarse la región sin eliminar matices de religión, clase, etnia y proceso actual de cambio, el informe también proporciona un amplio marco sobre las condiciones actuales que afectan a la mujer y el género en la región. 

Recorrido histórico 
La característica general común de los Estados examinados en este estudio es su intervención en la extracción de petróleo, que ha generado una riqueza sustancial a nivel nacional y que motiva una influencia económica y política crucial a nivel mundial y nuevas preocupaciones de seguridad. A nivel nacional, esta riqueza se concentra entre la élite y coexiste con la pobreza en la región. Otros rasgos culturales y religiosos comunes son la adherencia al Islam en sus diversas formas, una cultura y sociedad tribales, conservadoras y tradicionales y el paso de estado colonial a Estado nación independiente en el siglo XX y a la globalización en el siglo XXI. Son importantes dos cuestiones actuales. La primera es la tumultuosa historia reciente de guerras (internacionales, regionales, locales/civiles, por poder y por desgaste) y sus repercusiones militarizantes. La segunda es la ausencia de prácticas democráticas (o, mejor dicho, el control persistente por parte de regímenes autoritarios conservadores gobernados por élites o familias poderosas). Estos dos factores han afectado a la trayectoria de desarrollo de las zonas en cuestión, así como a la vida y las libertades de las mujeres.2 
Los 25 años tras el fin de la Guerra del Golfo (1990-91) han estado marcados por un creciente conflicto e intervención internacional, que culminaron con los levantamientos de 2011 conocidos como la Primavera Árabe. El papel de Estados Unidos en Irak hasta 2011, junto con sus alianzas con varios países de la región, explica en parte el contragolpe en 2011 y los cambios políticos y sociales en las sociedades del Golfo. Las diferencias socioculturales y religiosas se han intensificado y se manifiestan en divisiones sectarias o étnicas, como lo chií contra lo suní, lo tribal contra lo urbano, y lo árabe contra lo kurdo.

 En este estudio, «el Golfo» se refiere a los principales Estados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y los dos Estados vecinos, Irán e Irak. Estos dos últimos tienen una  afinidad y repercusión socioeconómica directa en los otros Estados del Golfo, a pesar de algunas diferencias fundamentales en la trayectoria histórica y la evolución social, lingüística, étnica y política. Irán e Irak son las principales fuentes de autoridad teológica chií (Marja al-Taqlid, que significa literalmente «autoridad que debe seguirse») e influyen en las minorías chiíes de los demás Estados del Golfo —principalmente en Baréin, la parte oriental de Arabia Saudí y Kuwait— con vínculos cimentados a través del matrimonio, la identificación u otras alianzas sociales y políticas. Irán, Estado teocrático desde la Revolución Islámica de 1979, sigue siendo un referente, que se diferencia de los demás y está alineado con las nuevas estructuras chiíes gobernantes en Irak, apoyadas por Estados Unidos. En general está considerado por los nacionales del Golfo, especialmente los chiíes, un modelo de teocracia moderna en un mar de sunismo que incluye versiones extremadamente violentas. Como han demostrado los últimos acontecimientos en Irak, este extremismo parece amenazar a toda la región, incluido Irán y todo el Golfo. 

Las mujeres de Irán e Irak han sufrido reveses muy serios con respecto a sus derechos y libertades desde las épocas del Sha y Saddam (antes de 1979 y antes de 2003 respectivamente), pero de distintas formas. La sharia («Derecho de Dios») es la ley islámica y el espíritu que guía la Constitución iraní y, de acuerdo con las interpretaciones prevalecientes de los clérigos gobernantes, las mujeres y los hombres no son iguales. La discriminación de género se establece por ley y se aplican varias restricciones rigurosas a la apariencia pública y los derechos y libertades personales de la mujer, así como al acceso al desarrollo individual.3 No obstante, desde la muerte del ayatolá Jomeini en 1989, el Estado islámico chií se ha mostrado adaptable y pragmático4 y, pese a la obvia discriminación de género institucional y cultural, la participación de la mujer en la esfera pública y sus contribuciones a ella han crecido a un ritmo destacable, por ejemplo en los ámbitos de los negocios y el emprendimiento5 . , 6 

Las mujeres iraquíes han sufrido reveses en sus libertades personales y civiles a consecuencia de las guerras, luchas civiles y sanciones de Estados Unidos. Antes de estos ciclos turbulentos, las leyes relativas al estatuto personal proporcionaban a las mujeres seguridad en el Derecho de familia (edad núbil, derechos en el divorcio, etc.) y facilitaban su acceso a la educación, el empleo y los puestos de alto nivel, aunque dentro de un programa político. Sin embargo, desde la década de 1990 y durante la ocupación estadounidense (2003-2011), las mujeres iraquíes de todos los estratos —suníes, chiíes y kurdas— se han enfrentado a condiciones bélicas prolongadas, dañinas, violentas, perturbadoras y empobrecedoras.7 El actual Gobierno autoritario conservador, que cuenta con una sólida mayoría chií, ha actuado, a través de la nueva Constitución, para revocar varios derechos legales de los que disfrutaban las mujeres. A día de hoy, en un país fracturado por la guerra civil, las facciones rivales, la violencia y el caos, que provocan numerosas muertes y dejan viudas y huérfanos sin apoyo, la preocupación de las mujeres no es tanto la legislación, ni siquiera los derechos, como su seguridad básica y su supervivencia. 

El Golfo está impregnado de un etos patriarcal y normas religiosas, social y culturales conservadoras que destacan los derechos y privilegios de los hombres con respecto a las mujeres, limitando los derechos de estas últimas. Las leyes relativas a la familia y el estatuto personal se guían por la sharia islámica, que legitima una definición ampliamente aceptada de la condición de la mujer según la cual no tiene derecho a la igualdad de derechos básicos ni a la plena participación en todas las esferas sociales y políticas. No obstante, la religión o ideología basada en la sharia no es generalizada y no debemos cortar por el mismo patrón a todas las regiones, clases sociales y sociedades del Golfo, como revelarán los datos de este informe.

 Sin embargo, Arabia Saudí, que es hegemónica entre todos los miembros del CCG, es un Estado islámico autoproclamado, incondicionalmente suní (a diferencia del Irán chií), culturalmente tribal y ultraconservador. La sharia es la ley religiosa que controla la movilidad de la mujer y sus derechos personales. Aunque es una característica común en la región, su aplicación en Arabia Saudí se considera más intensa, severa y absoluta. El país es conocido por sus numerosas restricciones a las libertades de la mujer y por la falta de derechos y oportunidades para ellas. Si bien las mujeres saudíes, al igual que la mayoría de los Estados del Golfo, han logrado avances notables en los ámbitos de la educación y la salud, hasta hace poco solo se consideraban adecuadas para ellas unas pocas profesiones.8 El camino hacia el empoderamiento y la realización profesional es arduo y lento. 

La situación no es tan restrictiva en los demás Estados del Golfo, aunque las leyes formales que gobiernan a la mujer se basan en las características principales de la sharia legislada. La interpretación y aplicación de estas leyes difiere —a veces en gran medida— entre regiones, clases socioeconómicas y grupos étnicos. La historia de liberalización política de cada Estado del CCG sirve como barómetro de la condición de la mujer y sus logros. Kuwait sobresale como el más liberal a la hora de legislar los derechos y empoderar a la mujer en la esfera pública.9 Baréin tiene una historia similar de educación femenina y participación política y social de la mujer más avanzadas, pero presenta un entorno determinado por la composición de la población y la lucha sectaria politizada que han impedido el desarrollo sin trabas de todas las mujeres, tanto suníes como chiíes.10 Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Omán tienen menos experiencia con la democracia participativa y entornos menos dinamizados políticamente. Por lo tanto, estos Estados han tenido menos oportunidades de emancipación genuina de la mujer. Son los recién llegados a la escena de promoción de la mujer, pero su postura pública apoya políticas de reforma en esta dirección. En el caso de Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, la riqueza desempeña un papel en la promoción de los derechos de la mujer. La mujer y sus logros son un símbolo de la modernidad del país y sus esfuerzos por asumir un papel más globalizado. Omán, con una postura pública más sutil e introvertida, sigue siendo menos elocuente y más conservador con respecto a la promoción de los derechos de la mujer y la igualdad.11 Sin embargo, todos los Estados del Golfo se proyectan en sus políticas públicas como países modernos y utilizan a la mujer para representar esta modernidad promoviendo su educación y exposición social. Las autoridades del Golfo consideran que la modernidad se plasma en los logros en materia de economía, tecnología y educación, mientras que la participación sociopolítica se considera problemática. 

Esto se aplica a las ciudadanas de los Estados del Golfo. Sin embargo, los derechos legales, las libertades y el bienestar de las trabajadoras migrantes (a menudo trabajadoras domésticas del sudeste asiático) se rigen por las legislaciones laborales de cada Estado. Las organizaciones de derechos humanos suelen describir sus condiciones de vida como propias de esclavas, con rigurosas restricciones de sus libertades y derechos personales. 12 La consideración de estas condiciones como violaciones de los derechos humanos varía en función del grado de conciencia social y política entre los empleadores. 

Las políticas actuales parecen seguir una trayectoria de reforma muy gradual a medida que aumentan las presiones internas y externas sobre las sociedades y los gobiernos. Existen indicios claros de que los actuales efectos de la Primavera Árabe y la reaparición del terrorismo extremista religioso han llevado a la mayoría de los Estados del Golfo a reflexionar sobre la necesidad de verdaderos cambios sociopolíticos, incluida una mejora de los derechos de la mujer. Este proceso comenzó con Arabia Saudí y fue seguido por el resto de países del CCG. 

1 Rubin, 1984; Jansen, 1987; Vance, 1991; Connell, 2002. 
2 Moghadam, 2013. La situación de la mujer en los Estados del Golfo 
 3 Tal y como prescribe la sharia, se impide a las mujeres divorciarse libremente de su esposo, pero los hombres tienen derecho a tener hasta cuatro esposas permanentes y un número ilimitado de esposas temporales. Según las leyes de sucesión de la sharia, las mujeres heredan la mitad de lo que sus homólogos masculinos. 
4 Recientemente ha habido indicios de un enfoque más flexible con respecto a la mujer y sus derechos por parte del nuevo Gobierno de Irán, pero todavía no se han apreciado cambios prácticos. Extraído de: http://www.yourmiddleeast.com/features/rouhani-vs-the-ayatollahs_23334 
5 Sarfaraz y Nezameddin, 2011. 
6 Todas las páginas web utilizadas para el informe se consultaron entre mayo y julio de 2014. 
7 Extraído de: http://www.who.int/features/2003/iraq/briefings/iraq_briefing_note/en/ Departamento Temático C: Derechos de los Ciudadanos y Asuntos Constitucionales 
 8 Al-Rasheed, 2013. 
9 Olimat, 2011; Olimat, 2012. 
10 Seikaly, 2013. Tanto en Kuwait como en Baréin ha habido un número considerable de mujeres eminentes en puestos oficiales, así como muchas mujeres de a pie en cargos públicos y privados. 
11 Al-Azri, 2013. La situación de la mujer en los Estados del Golfo 

http://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/STUD/2014/509985/IPOL_STU(2014)509985_ES.pdf
http://mariajesushernandezsanchez.com/  Agradecemos imagén a María Jesús Hernández Sánchez

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