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martes, 29 de abril de 2014

Maternidad Obligatoria... Pero las nacidas, con o sin su venia, abortamos



Aborté dos veces, fue una buena decisión. Parí una vez, otra buena decisión. Podría no haber parido nunca y también habría sido una elección propia, posible y ética.

Es verdad que a pesar de la concentración de la riqueza en manos de los mismos que andarán por estos días repartiendo florecitas blancas de pureza a mujeres embarazadas, sobrevivimos. Pero No es cierto que donde comen dos, comen tres. Comen, pero comen mal.

Es cierto que sobrevivimos a pesar de la mierda de Educación para pobres que controlan los ricos y blanqueados criollos de $hile, pero también es cierto que hacemos dibujos para que alcance la plata. Porque el 10 por ciento más rico del país se lleva el 40,2 por ciento de los ingresos totales del país -en 2006 se llevaba el 38,6 por ciento, o sea, los ricos, enriquecieron-, mientras el 10 por ciento más pobre del país se lleva sólo el 0,9 por ciento de los ingresos totales del país y en 2006 se llevaba el 1,2 por ciento, o sea, los más pobres, empobrecieron.

Igualmente las mujeres ancestralmente hemos abortado y lo seguimos haciendo. Abortamos por pobreza o no. Las ancestras abortaron para no parir más esclavos y para no darles más hijos e hijas al E$tado ladrón de su tierra y territorio.

Abortamos porque no queremos parir y porque las guaguas no son –y nunca han sido- un regalo del cielo, ni para nadie. Las guaguas nacen y son otras personas concretas que deberían tener espacios materiales y afectivos reales para desarrollarse. Las niñas y niños que nacen de los casi 40 mil partos de chicas adolescentes y las casi mil guaguas que nacen de partos de niñas menores de 15 años en este territorio nombrado Chile, sufren la maternidad obligatoria de sus madres. También todas las jóvenes y niñas obligadas a ser “madres”, y cualquier mujer de cualquier edad que es obligada o se siente obligada a parir, la sufre.


La maternidad obligatoria es gente que nadie quiso que naciera y mujeres cruzadas por culpas que han sembrado en ellas las Iglesias, el E$tado y las clases hegemónicas. La maternidad obligatoria también es el juicio misógino de cualquiera que se cree con “derecho” a dictar “lo qué está bien” y “lo qué está mal” en materia de maternidad. Y cuando hablo de “cualquiera que se cree con derecho” señalo desde Rosseau, pasando por Freud, llegando a los presidentes de izquierda que en todo el continente latinoaméricano se persignan cuando hablan de aborto, y no olvido al señor del kiosco de la esquina, las vecinas y a cualquier funcionario municipal que llena la ficha social de las mujeres de la comuna para la Alcaldía.

La maternidad obligatoria, entre otras cosas, son vivencias de gente que conozco a diario. Hombres y mujeres en abandono social. Gente que vive en la calle. Gente que nadie quiso que naciera. Gente que quedó a su paupérrima suerte por la pobreza que desde sus ancestras han venido heredando. Una pobreza creada por los enriquecidos a nuestra costa. Pobreza de nutrición, de afectos, de emociones, de saberes. Gente adolorida por la falta de caricias y la abundancia de golpes, abusos y abandono. Gente que no quiere recordar su existencia infantil en “cárceles del menor” que las burguesías saqueadoras, sus gobiernos y sus E$tados, diseñan mientras pregonan “la vida”. Es gente que si se piensa a sí misma, le duele tanto que prefiere quedarse sin memoria y entonces prolonga esa cultura horrorosa de engendrar y parir guaguas que  nadie quiere.

La maternidad obligatoria son las madres, las abuelas, las hermanas, las tías de esos hombres y mujeres que viven en la calle, sus abandonos y su dolor de obligaciones. 


Las encuestas aceptan que hay 12 mil quinientas personas que viven en la calle en $hile, y el PNUD celebra que se rebajó de 1.300 millones a Mil millones de personas, la gente que llama “pobres absolutos” porque sobreviven con menos de un dólar diario. También acepta que casi la mitad de la población mundial sobrevive con menos de dos dólares diarios. 

¡Qué hipocresía la Ley del “Día del Niño por Nacer” en $hile! ¡Y peor aún que le agreguen “y la Adopción”*, cuando el SENAME, Servicio Nacional de Menores, informa que de los Mil 126 niños abandonados que se encuentran en sus centros, 955, es decir el 84 por ciento son mayores de cuatro años y por ende no tienen más alternativa que quedarse ahí porque la gente que adopta hijos o hijas -y que califica para ello- quiere guaguas menores de un año.Con este estúpido día solamente demuestran que para sostener su sistema que nos roba a las mujeres la reproducción y todo el control que alguna vez tuvimos sobre nuestros cuerpos y destinos, son capaces de cualquier patraña.

victoria aldunate, memoria feminista, feminista autónoma wallmapu
La foto es de nuestro amigo Alejandro Stuart

* Ley Nº 20.699 de conmemoración del Día 25 de Marzo del Niño por Nacer y la Adopción. Chile es el único país que tiene Ley de la República y no sólo un decreto en esta materia porque el 11 de noviembre de 2013, Piñera la aprobó. Hizo como Pinochet, que justo antes de irse de La Moneda eliminó el Aborto Terapéutico.

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