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martes, 24 de septiembre de 2013

VIOLENCIA, POBREZA, MUJERES Y DERECHOS HUMANOS


Existe un nexo de vinculación entre la violencia y la pobreza que agrava la situación de las personas que viven en este contexto, ya que, en virtud de su mayor vulnerabilidad, tienen más posibilidades de sufrir violencia.

La pobreza puede ser tanto la causa de la violencia contra las mujeres como su consecuencia, y por otra parte, disminuye la capacidad de la mujer para escapar de las situaciones de violencia.

El Relator Especial sobre una vivienda adecuada, Miloon Kothari, también ha hecho referencia a este vínculo con la violencia, considerando que la pobreza persistente, aquella en la que las mujeres y otros grupos se ven obligados a vivir en lugares y condiciones de vida inadecuados e inseguros, es en sí misma una forma de violencia. Señala, asimismo, la relación de reciprocidad existente entre la violencia contra la mujer y la inadecuación de su vivienda, ya que la falta de una vivienda adecuada puede hacerla más vulnerable a distintas formas de violencia y a la inversa, la violencia contra la mujer puede dar lugar a la violación de su derecho a una vivienda adecuada.

Las personas que sufren la pobreza están atrapadas en un círculo de exclusión, violencia, inseguridad y falta de voz. Se enfrentan diariamente a amenazas contra su seguridad y la de su familia, y están sobreexpuestas a la violencia estatal y a la de los grupos armados. Probablemente su hogar, sus pertenencias y su medio de vida no están protegidos por la ley. No pueden acceder a una protección social mínima en caso de enfermedad, o de pérdida de su medio de vida. Las mujeres y las niñas están especialmente expuestas a la violencia y sufren un doble rechazo: tanto la familia como la sociedad las excluyen de los procesos de toma de decisiones y les niegan cualquier poder.
Con demasiada frecuencia, los tribunales, la policía, los organismos asistenciales, los servicios urbanos y el sistema educativo tratan a quienes viven en la pobreza con desprecio o indiferencia. Sus opiniones no se tienen en cuenta. Se reprimen sus esfuerzos por organizarse y no se les permite informarse de las cuestiones vitales para sus comunidades. Ya sea porque se les silencia deliberadamente o porque la indiferencia les hace enmudecer, el resultado es que no tienen voz.
Las vulneraciones a los derechos humanos causan y perpetúan la pobreza. Y la pobreza conduce directamente a esos abusos.
Pero los derechos humanos son la clave para salir de la trampa. Constituyen el único marco global en el cual todas las personas tienen derecho a obtener alimentos y agua, a la asistencia médica básica, a la educación y a la vivienda, a la igualdad de oportunidades, a un nivel de vida adecuado, a la seguridad, a vivir sin miedo, a participar. Todas las personas tenemos derecho a vivir
con dignidad

Fuente : Amnistia Internacional. 
Amnistía Internacional es una organización no gubernamental (ONG) internacional. En la actualidad son más de 3 millones de socias, socios, activistas y voluntarias/os, y estan presentes en más de 150 países, trabajando sin descanso por la justicia y por la dignidad de las personas. Su labor se centra en combatir los abusos contra los derechos humanos de víctimas con nombre y apellido a través de la investigación, la denuncia pública y el activismo. Únete a Amnistía Internacional
http://www.amnesty.org/es/library/info/ACT77/001/2004
http://www.amnesty.org/es/library/info/AMR19/001/2008
Imagen de cuadro de  María  Jesus  Hernandez  Sanchez

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