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miércoles, 31 de julio de 2019

Cartas de Mujeres.



Según Ana Rodríguez, directora de la campaña, el objetivo de la campaña fue crear un espacio para escuchar a múltiples voces para conocer la problemática en la que viven las mujeres. "La idea -dijo Rodríguez- era realizar una especie de encuesta pero que nos proporcione más datos sobre la violencia de género".

Rodríguez agregó que la campaña confirmó, en varios casos, las urgencias que tienen las mujeres. Pero también aparecieron temáticas que no esperaban como el aborto o las clínicas de deshomosexualización.

Los testimonios se entregarán a onu mujeres 

Desde noviembre de 2011 hasta enero pasado se recibieron 12 mil cartas. El tema más contado fue la violencia física y psicológica

"Le soporté siete años que me amargó la vida con golpes, palabras soeces y encierro", reza en un párrafo de una de las 12 mil cartas, de la campaña Cartas de Mujeres. Esta mujer que escribe desde el anonimato, termina su testimonio pidiendo una vida de paz y seguridad.

La violencia intrafamiliar es uno de los temas que se evidenciaron en los testimonios de las mujeres que participaron del proceso.

En el Ecuador, 6 de cada 10 mujeres han sufrido algún tipo de violencia, según los datos de una encuesta de violencia de género hecha por el Inec en 2011. De esta cifra, el 61, 4% ocurre en los espacios urbanos.

Sobre el aborto, una de las cartas dice: "Amapola Yo decidí abortar. Soy responsable de mi sexualidad, y por la razón X por la cual quedé embarazada, recordé que soy la única que puede decidir por la totalidad de mi ser".

En total, la campaña recibió 10 mil cartas que fueron sistematizadas desde noviembre de 2011 hasta finales de enero de este año. Sin embargo, Rodríguez señaló que los testimonios siguieron llegando hasta abril pasado y se contabilizaron 2 000 más.

La iniciativa arrancó con puntos de escritura en un programa realizado el 25 de noviembre de 2011 denominado Noche de Mujeres. Este evento consistió en la ocupación de cuatro plazas de Quito en donde el acceso era permitido solo a mujeres. El objetivo fue evaluar qué tan seguras se sentían en un espacio público sin la presencia hombres.

Como resultado de la asistencia al evento, el 54% de las encuestadas dijo haberse sentido más seguras, al resto, le pareció que el ambiente fue igual

En los dos meses de Cartas de Mujeres participaron 25 personas como facilitadores y editores. Estas personas recibieron previamente una capacitación para recoger los testimonios.

Para que las mujeres puedan contar sus historias, la campaña estableció 10 puntos fijo en Quito. Allí, los facilitadores animaban a las mujeres para participar y contar sus historias.

Los sitios escogidos tuvieron como referencia encuestas como la realizada en 2011 en las zonas de Eloy Alfaro y Quitumbe en el sur de Quito para el proyecto de Ciudades Seguras para mujeres y niñas que ejecuta el Municipio. Los resultados de estas encuestas fueron que, en 2011, 14 143 mujeres denunciaron casos de violencia. De este número de denuncias, 5 626 fueron de mujeres entre los 18 y los 30 años. Por ello, se considera que esta edad es la vulnerable para la agresión. 

Para Eduardo Carrera, colaborador de la campaña, existieron casos en que los facilitadores debieron tomar distancia con las participantes porque llegaban a involucrase demasiado. "Hubo momentos -dijo Carrera- en los que la redacción de las cartas terminaban en lágrimas".

El crecimiento en un entorno violento fue otro de los problemas que se evidencian en las cartas. Uno de estos testimonios cuenta: "Cuando era niña vi como mi padre maltrató a mi mamá, moral y físicamente. Por eso no puedo tolerar la violencia a la mujer, por más razón que digan tener".

La violencia en los espacios públicos fue otro de los problemas que manifestaron la mujeres. Según Carrera, existieron zonas en donde los hombres se acercaban a los puntos de escritura solo para coquetear a las mujeres, lo que entorpecía la participación.

Para Rodríguez, la violencia de género no se da solo en las clases bajas. Esto fue otra evidencia del proceso. "En zonas comerciales del norte, como la av. Amazonas, las mujeres que trabajan en bancos se acercaba y su realidad se trataba del acoso que ejercían sus jefes en el trabajo".

Uno de los caso más fuertes que se registraron, según Rodríguez, fue el testimonio de una adolescente que era violada en su casa. Esto generó que se cambie el protocolo del manejo de la cartas. En este caso, lo que se hizo fue dirigir esa carta a la fiscalía para tomarla como denuncia.

Una vez cerrado el proceso de recepción de cartas, el equipo de la campaña sistematizó los contenidos para dividirlos por el tipo de violencia. Así, los testimonios se dividieron en acceso a justicia, derechos reproductivos, culturales, participación política y derechos económicos.

Como resultado de la sistematización, la violencia y acceso a justicia fue el tema que más se encontró en los testimonios.

Para Rodríguez, después de casi ocho meses de cumplida la campaña, los logros fueron una alianza entre la Secretaría de Seguridad del Municipio y la Fiscalía para íncluir en los Centros de Equidad y Justicia un delegado de la Fiscalía y la reforma a la ordenanza 042 del Municipio para enfrentar la violencia en contra de las mujeres en el espacio público. (DAR)

La norma para evitar el acoso

La reforma fue impulsada por Norman Wray, quien preside la comisión de Equidad y género del Municipio. De acuerdo con él, esta normativa, que intervenía en los casos de violencia intrafamiliar, se amplió al espacio público. Con base en esto, el Municipio creó espacios como los Centros de Equidad y Justicia (CEJ) para que las víctimas violencia tengan un lugar donde denunciar estos hechos. Pero que, además, puedan recibir apoyo para enfrentar este problema.


http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/drama-de-mujeres-contado-en-cartas-565236.html

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