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viernes, 17 de agosto de 2018

Imaginarios y normas sociales que alimentan la violencia contra las mujeres: un recorrido por las creencias y comportamientos de mujeres y hombres jóvenes 0/8



Se identifican ocho imaginarios y normas sociales que alimentan las violencias contra las mujeres en la región. Por cada imaginario y norma social, se presentan las respectivas creencias y comportamientos; además, mostramos tanto la tendencia regional como una comparativa entre los ocho países estudiados, resaltando el o los países con los datos más altos. Los imaginarios y normas sociales nocivos predominantes están relacionados con el control de los cuerpos y la sexualidad de las mujeres, y se estructuran en torno a la construcción de la feminidad subordinada y a la masculinidad hegemónicaIII. El mantenimiento de estas creencias y comportamientos tiene una correlación directa con la impunidad social frente a las violencias contra las mujeres y niñas.
Para el análisis, utilizamos la metáfora de tres espejos: la de los espejos deformantes, los espejos con aumento y los espejos desgastados. Creemos que los imaginarios y normas sociales representan espejos en los que tanto hombres como mujeres sentimos la obligación de vernos y comportarnos de tal manera que se asegure el cumplimiento de los estereotipos de género que nos prescriben durante nuestras vidas.
En los espejos deformantes, están los imaginarios y normas sociales que hacen referencia al control directo sobre los cuerpos de las mujeres en relación con uno de los determinantes más fuertes de la masculinidad hegemónica: la virilidad masculina. En los espejos con aumento, están aquellos que también son expresiones de control, pero en relación con el amor romántico y los mandatos de una sexualidad en la que no caben otras posibilidades que no sea la heterosexualidad obligatoria. En los espejos desgastados, la centralidad está en la normalización de determinadas violencias y en las disposiciones instaladas como atributos de la buena mujer, que explotan los cuerpos y tiempos de las mujeres, y que son absolutamente insostenibles para la vida.

Espejos deformantes: De la virilidad masculina y el deseo sexual al control de los cuerpos de las mujeres Los imaginarios y normas sociales de los espejos deformantes están respaldados por creencias y comportamientos que refieren al deseo, pero en relación directa con la virilidad masculina. La mujer se establece en torno a la negación del placer sexual y la imposición de la monogamia, como un cuerpo disponible para satisfacer las necesidades sexuales del hombre, un cuerpo bajo vigilancia permanente y al cual se le niega toda capacidad de decisión.

https://oxfamilibrary.openrepository.com/bitstream/handle/10546/620524/rr-breaking-the-mould-250718-summ-es.pdf?sequence=1&isAllowed=y

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