Acerca de nosotras ·

domingo, 31 de marzo de 2019

Hablemos de los prostituidores y puteros


Respuesta al articulo publicado que se indica en este link  : 

Lo primero que me pregunté al leer el artículo de Francisco Molina es si él seria capaz de entender la palabra con la que titula su articulo aplicada a una hija suya o a su madre, mujeres al fin como las otras de las que el habla. Lo cierto es que me agrede el titulo del articulo, tanto como esa palabra tan frecuente en el español, que ha construido un lenguaje acorde con su machismo patriarcal.

Escuché a Dolores Juliano como en el siglo XVIII apenas había cárceles para mujeres, y si hoy se observa, quienes cometen delitos y quienes están en la cárcel, constatará que hay entre la población reclusa más de un 90% de hombres y menos de un 10 % de mujeres. Hablaba Dolores Juliano en su  libro “Presunción de inocencia. Riesgo, delito y pecado en femenino “ como las mujeres, aunque son las más pobres en cada sociedad y las que asumen mayor cantidad de responsabilidades, cometen muy pocos de los delitos asociados a necesidades económicas. Evitan delinquir desarrollando estrategias alternativas que van desde la capacitación mediante el estudio a la construcción de redes de apoyo, en el trabajo sumergido y el trabajo sexual, entre otros.

 La prisión representa para ellas un problema mayor que para los hombres, en la medida que rompe sus vínculos familiares y las aleja de lo que viven como sus deberes de cuidado. Así, las mujeres eligen, dentro de las opciones de que disponen, las soluciones que les parecen mejores, o menos malas. Esta estrategia del mal menor no siempre lleva a buen puerto. A menudo se sale de la sartén para caer en las brasas, pero al menos permite jugar con alguna alternativa.1


En relación a la opinión de la iglesia sobre lo pecaminoso del sexo aprendimos leyendo a  Uta Ranke Heinemann en su libro "Eunucos para el reino de los cielos"2, como el sexo ha estado considerado también pecado dentro del matrimonio, como la iglesia se apropio de pensamientos estoicos y pretendió que todas y todos fuéramos eunucos. Pero con el tiempo, en nuestra Iglesia que es y siempre ha sido misógina, San Agustin habló de entender  la necesidad de qué los hombres pudieran descargar sus bajas pasiones en unos espacios que comparaba a los vertederos de basura que también las ciudades necesitaban.

Para San Agustin, los prostíbulos funcionaban como un seguro contra la corrupción de las costumbres y los desórdenes sexuales, del mismo modo que las cloacas y sentinas, aunque repletas de inmundicias, salvaguardaban la sanidad del resto de la ciudad: "cerrad los prostíbulos y la lujuria lo invadirá todo".3



Había pues mujeres en esas cloacas, no sabemos cómo las distinguían de las otras seguramente por eso se empeñaron en separarnos entre nosotras queriéndonos mostrar a unas como malas y a las otras, las que les darían a hijos que llevarían los apellidos de ellos, como buenas.  Establecieron la trinidad posible para las mujeres, las malas, llamadas como lo hace el señor Molina y las buenas que podian ser Madres o Vírgenes. En su misogínia la Iglesia apostó por las vírgenes y solo hay que ver como llamamos a la Madre de Jesus.

 Nos dice Ana de Miguel que la prostitución es una escuela de desigualdad social. Sabemos que el cuerpo de la mujer no es un espacio de trabajo, aunque la sociedad pueda llevar a algunas mujeres a esa situación vejatoria y altamente peligrosa para su integridad física o mental.

Nos preguntamos si Francisco Molina al escribir su articulo habrá pensado lo que significa, vivir con el estigma de la palabra, con la que lo titula sobre sus hombros. Dice Virginie Despentes en su libro Teoría King Kong, que quiso vengarse de una violación que la dejo traumatizada cuando era joven, cobrando por su compañía y por el uso de su cuerpo a los hombres, que el rasgo común de las que pasaban por esa situación era intentar que nadie conociera que eso había pasado, no querian que nadie supiera que habian sido prostitutas.

La sociedad no perdona a las mujeres que han compartido su cuerpo por dinero. A los hombres sí los perdona

Sabemos que no hay mujeres en situaciones de privilegio y con posibles que se vendan, que siempre la salida de permitir ser usada, es una respuesta a una situación límite, de necesidad infinita, sabemos que los riesgos que sufren las mujeres que se prostituyen se multiplican exponencialmente con relación a las mujeres que no lo hacen, Las violencias que sufren son diarias.  Es por eso que desde la izquierda la respuesta a la prostitución no es la regulación ni la legalización, es permitir que todas las mujeres y en todos los países tengan derecho a un trabajo digno.

Sabemos además que el acceso a la red nos muestra a todas y todos, una sexualidad perversa, que celebra la vejación y el dolor en los rostros de las mujeres. Si la historia la escribieron los hombres olvidándonos, el porno lo han hecho los hombres sacando a la luz sus paranoias más abominables, machistas y denigrantes y el cine normal, hecho también, hasta ayer, mayoritariamente por hombres ha ayudado mostrando muchas mas mujeres que se prostituían de las que hay en realidad y siempre en un papel feliz . Recordamos a Veronica Forqué encantada de conocerse mientras se vendía en ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Tambien recordamos a Julia Roberts en la película Prety Woman, que nos muestra una joven prostituta que encuentra a su príncipe azul (un tipo impresentable que no era capaz de tener relaciones normales con mujeres iguales a él y debe pagar por compañía y sexo) Son innumerables las películas que dan rienda suelta a sueños sexuales masculinos en los que se ayudan de felices prostitutas. Recordamos a Maria Schneider que actuó en” El último Tango en París” que jamás perdono ni a Bertolucci ni a Marlon Brando por violarla de forma real en la tristísima escena de la mantequilla, para según Bertolucci, mostrarnos claramente al público  el sentimiento de humillación de la joven, mas alla de que fuera actriz . El guión de la pelicula era del mismo director.

Es tristísimo también  recordar a mujeres que trabajaron en cine porno que se han sentido tremendamente utilizadas y han sido juguetes rotos de esta denigrante industria.

 ¿Nos podemos imaginar, que puede ser sentirse violada cada día e incluso varias veces al día?, ¿penetrada por seres desconocidos con olores colores y formas diversas? ¿ Nos podemos imaginar a estas mujeres teniendo que hacer todo lo que muestra el cine porno?

Desde el feminismo que quiere la igualdad, que esta contra la violencia, entendemos que la labor de cualquier gobernante, y más de izquierdas, es trabajar por conceder a todas sus ciudadanas la posibilidad de una vida digna  sin violencia y con un trabajo que le permitar vivir.

Proponemos relaciones igualitarias y de respeto, pedimos se controle la pornografía y los medios que mediante anuncios casi pornográficos mandan un mensaje distorsionador que produce la infelicidad en los hombres y que es origen de agresiones sexuales y violaciones y en oposición se trabaje para conseguir una cultura que deje de proponer al hombre como un predador sexual, sin capacidad para mostrar sus debilidades, olvidando otras dimensiones de su personalidad como ser un padre amoroso y responsable, cuidador de sus hijas e hijos ó un amigo solidario y menos competitivo , en definitiva un ser integro, respetuoso de sus semejantes e incapaz de usarlos para su solo disfrute .

Ninguna esclavitud es aceptable, tampoco el abuso para que las personas hagan actos que perjudiquen a la humanidad o a ellas mismas. Las niñas y niños soldados deben dejar de existir ya. Ellas y ellos tienen que estar en el colegio formándose para el futuro en valores de amor y respeto. Tampoco es aceptable el uso del cuerpo de las mujeres para el placer personal de los hombres. Ya no nos vale el que nos hablen de su incapacidad de controlarse cuando controlan el poder del mundo. 

 Con el nombre de trabajadora sexual, no se pueden esconder las vejaciones de que son objeto, y la desvalorización social y el rechazo que sobre ellas pesa. Se puede pretender vender su ocupación como terapéutica, como se puede creer que cierta bebida es la chispa de la vida. Grandes mentiras que hablan de personas con necesidades a resolver, que no pasan por usar a mujeres como cosas y que pretenden que continúen los negocios millonarios, de mafias, proxenetas, anunciantes, clubs y demás submundos a costa de mujeres y muchas veces niñas  que están en  un estado límite.

La pelota cambio de terreno, desde el feminismo insistimos en que los comportamientos de los prostituidores y puteros son una puerta abierta a la desigualdad, a la injusticia, al dolor  y a la violencia contra las mujeres  y cualquiera que apoye su actitud va en contra de los derechos humanos de las mujeres.

1-http://mujerdelmediterraneo.heroinas.net/2013/12/maria-dolores-juliano-corregido.html

2 Uta Ranke Heinemann “Eunucos para el reino de los cielos” de la Editorial Trotta . Madrid, 1994

3 https://personal.us.es/alporu/histsevilla/prostitucion_publica_justificacion.htm


Leer más...

sábado, 30 de marzo de 2019

VERONA TRANSFEMINISTA Y CONTRA EL ODIO


Desde el 29 de marzo y durante todo este fin de semana, Verona va a ser una ciudad transfeminista, a pesar de haber sido escogida como escenario para un encuentro mundial de las expresiones más agresivamente contrarias a la diversidad sexual y a los derechos de las mujeres. El movimiento italiano _'Non Una Meno' _lidera, en compañía de numerosas asociaciones y grupos de la sociedad civil de toda Italia, un programa de actividades para convertir a Verona en una ciudad-comunidad
transfeminista que se une por los derechos de las mujeres, de las personas homosexuales y transexuales, de todas y de todos, y contra el odio y la violencia.

En el marco de estas acciones se va a celebrar un encuentro internacional de movimientos feministas que están movilizados contra las acciones fundamentalistas que quieren acabar con los derechos
sexuales y reproductivos y otros derechos de las mujeres y de otros colectivos. En este encuentro se va a escuchar a las mujeres polacas que han detenido un proyecto de ley para pretendía acabar con el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo; a las mujeres argentinas que han impulsado la que se llama "nueva ola" feminista mundial; a las mujeres brasileñas que se oponen a las medidas contra la democracia del gobierno de Bolsonaro; a mujeres de Uganda y de España, entre otras.
Además, se realizarán diferentes eventos sobre derechos de las mujeres y las personas LGTBQI+ y la educación. Allí estará la FPFE.

En la convocatoria de estas jornadas se invita a defender "una ciudad donde las diferencias, la inclusión, la autodeterminación y la solidaridad son valores esenciales para una sociedad laica y plural".
Los diversos eventos pueden seguirse en redes sociales con las etiquetas #NonUnaDiMeno #VeronaCittàTransfemminista [1] #veronatransfemminista
[2]

En Verona se celebrará, del 29 al 31 de marzo, el XIII Congreso Mundial de las Familias (World Congress of Families, WCF), que reúne a diversas organizaciones que están realizando campañas y presiones políticas contra el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo o contra la anticoncepción moderna, contra los derechos de las personas que expresan orientaciones o identidades sexuales rechazadas por sus creencias o contra el feminismo.

Coordinadora Área Comunicación /Communications Coord.
Federación de Planificación Familiar Estatal -FPFE

Leer más...

En el Día de la Tierra Palestina nuestro apoyo al comunicado de la Red Euromediterránea





EuroMed Rights  ( Red Euromediterránea  por los derechos humanos ) insta a la Unión Europea (UE) y a sus Estados miembros a que apoyen las conclusiones de la Comisión de investigación de las Naciones Unidas sobre las 2018 protestas en el Territorio Palestino Ocupado (OPT), en particular votando a favor de la resolución sobre cómo garantizar rendición de cuentas en el OPT en el Consejo de derechos humanos de la ONU esta semana y contribuyendo al seguimiento efectivo y aplicación de sus recomendaciones.
A medida que el aniversario de la gran marcha del retorno se aproxima el 30 de marzo de 2019, Europa debe tomar medidas decisivas en el Consejo de derechos humanos para acercar la realidad en Israel/Palestina a la justicia, la rendición de cuentas y el respeto de los derechos humanos.
Después de casi un año de protestas semanales a lo largo de la valla de Gaza, 192 palestinos asesinados en las manifestaciones, y más de 15.021 heridos, la UE no ha condenado el uso de la fuerza letal por parte de Israel contra manifestantes desarmados, ni ha llamado a la internacional e imparcial investigaciones sobre los asesinatos. Frente a la grave y extensa documentación, la cobertura de los medios de comunicación, los vídeos y las cifras procedentes de Gaza, la respuesta pasiva de la UE y de sus Estados miembros contrasta en gran manera con su larga posición de que el respeto del derecho internacional, incluido rendición de cuentas, es una piedra angular para la paz y la seguridad en Israel/Palestina. También se distingue del gran apoyo de la UE a las investigaciones impuestas por las Naciones Unidas en otros países.
El enfoque exclusivo de Europa en un proceso de paz inexistente se ha convertido en un impedimento estructural para abordar la grave realidad de los derechos humanos en Israel/Palestina, como lo demuestra la constante incapacidad de Europa para traducir su influencia en un cambio sustancial en el suelo. Esta semana, la ONU brindará a la UE y a sus Estados miembros la oportunidad de apoyar el único mecanismo de funcionamiento para proteger eficazmente las vidas palestinas en las manifestaciones en curso en Gaza, que continúan siendo satisfechas con una fuerza letal excesiva. Además de cumplir plenamente con las normas internacionales, la Comisión de investigación es uno de los pocos organismos multilaterales, imparciales e independientes existentes que buscan rendir cuentas por la conducta de todos los portadores de derechos en Israel/Palestina. En lugar de prejuicios contra Israel, la situación actual en vigor es un clima internacional de impunidad.
La Comisión de investigación ha constatado que el uso de munición real por el ejército israelí era ilegal en casi todos los casos examinados, que se empleaba contra manifestantes que no suponían una amenaza inminente y que pueden constituir crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Además, señaló la falta de investigaciones significativas que puedan conducir a la persecución de las violaciones. La reacción inmediata de Israel fue rechazar "por completo" las constataciones del informe.
Por lo tanto, es absolutamente irrealista, en ausencia de un escrutinio internacional, esperar un resultado diferente en las próximas protestas.

https://euromedrights.org/publication/gaza-euromed-rights-urges-to-support-resolution-on-ensuring-accountability-in-the-opt-at-un-human-rights-council/

Leer más...

Campaña #ParaCuando #EmpleoHogarconDerechos #TrabajadorasdeHogarconDerechos #NoEnmienda6777




 Apoyamos la Campaña #ParaCuando : 

  • Somos Red Estatal de Trabajadoras de Hogar y de Cuidados y queremos defender y exigir nuestros derechos laborales. 

  • Como sabes (esperamos que lo sepas xD) el 30 de marzo es el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar y vamos hacer varias acciones: concentraciones, encuentros y jornadas para visibilizar la situación y el trabajo que hacemos para conseguir equiparación de derechos en empleo de hogar y cuidados.

  • Mañana día 28 de Marzo a las 11:00 queremos hacer una campaña de visibilidad en redes para exigir igualdad de derechos en empleo de hogar y cuidados. 

  • Queremos preguntar #Paracuando derechos trabajadoras de hogar y cuidados con todos los derechos

  • ¿Cómo puedo colaborar con la campaña?
  •  
  • Necesitamos que tú nos ayudes a difundir la situación del empleo de hogar y cuidados y la necesidad equiparar los derechos laborales YA. 

  • Queremos inundar las calles, los autobuses, las líneas de metro, los mercados, los centros de salud, los centros escolares y universitarios, los centros de trabajo, los parques y jardines, las plazas y glorietas… y cualquier otro espacio que se te ocurra con datos sobre la situación del empleo de hogar cuidados. 
  •  
  • Porque queremos que se pongan en valor los cuidados, exigir políticas públicas que los garanticen para tod@s, porque queremos derechos laborales ya, te sumas a decir #ParaCuándo
  •  
  • Entonces, ¿qué puedo hacer?
  •    
  • Descárgate las igenes de la campaña #ParaCuando (al final del mail, enlace de cu)
  • Difunde la campaña en todas tus redes: Twitter, Facebook, Instagram usando el hastag #ParaCuando
  • Difunde entre tus amigas, compañeras, primas, vecinas….Que todas visibilicen la importancia del derechos a los cuidados oara tod@s y del empleo de hogar y cuidados con derechos 

  • ¡Digamos alto y claro, en las calles, plazas y redes #ParaCuando trabajadoras de hogar y cuidados con todos los derechos

  • ¿Cuándo empiezas a compartir en redes sociales?
  •  
  • Día: Jueves 28 de Marzo
  • Hora: 11:00

  • #HT para la campaña:
  • #ParaCuándo
  • #EmpleoHogarconDerechos
  • #TrabajadorasdeHogarconDerechos
  • #NoEnmienda6777



  • ¿Por qué motivos empiezo....? Tuits de ejemplo:

  •  

  • Aquí te dejamos algunos ejemplos para inspirarte, que salen de nuestro trabajo diario
  • ¡Seguro que se te ocurren más que nos permitan decir alto y claro #ParaCuando derechos del empleo de hogar y cuidados


  • 1. ¿#ParaCuándo derecho al desempleo para las trabajadoras de hogar y de cuidados?

  • #ParaCuándo que las más de 600.000 trabajadoras de hogar tengamos derecho a desempleo. Somos el único sector sin derecho al paro.

  • 2. ¿#ParaCuándo contratos legales en empleo de hogar y de cuidados?

  • #ParaCuándo que todas las trabajadoras tengamos contrato legal! 1 de cada 3 trabajadoras trabajamos sin contrato escrito y sin alta en la Seguridad Social 

  • 3. ¿#ParaCuándo pensiones dignas en empleo de hogar y de cuidados?

  • Las Pensiones medias de jubilación (2017): Hombres: 1.245€;  Mujeres: 794€  Empleo de hogar: 521€ ¿#ParaCuándo pensiones dignas?

  • 4. ¿#ParaCuándo salarios justos en el empleo de hogar y de cuidados?

  • #ParaCuándo que todas las trabajadoras tengamos un salario justo? 1 de cada 3 trabajadoras del hogar viven por debajo del umbral de la pobreza.

  • 5. ¿#ParaCuándo conquistaremos la jornada de 8 h las trabajadoras de hogar?

  • El empleo de hogar es el único sector laboral en el que se admite que la jornada pueda alcanzar las 12 h diarias. #ParaCuándo una jornada de 8 h

  • 6. ¿#ParaCuándo la desaparición de los despidos sin causa de las empleadas de hogar?

  • #ParaCuándo no ser despedidas sin causa justificada. Las trabajadoras de hogar compartimos el “privilegio” con los altos directivos de poder ser despedidas sin causa justificada.

  • 7. ¿#ParaCuándo todos los derechos para quienes dejan sus países para asumir los cuidados de aquí?

  • #ParaCuándo reconocer que casi la mitad de las trabajadoras de hogar y cuidados procedemos de distintos países del mundo donde dejamos, en muchos casos, a nuestras familias para cuidar a otras. #NOLeydeExtranjería

  • 8. ¿#ParaCuándo políticas públicas que garanticen el derecho a los cuidados?

  • Los hogares con necesidad no cubierta de servicios de cuidados a domicilio superan los 900.000 (el 30% de los hogares con personas en situación de dependencia). #ParaCuándo políticas públicas que garanticen el derecho a los cuidados

  • #ParaCuándo políticas públicas que garanticen el derecho a los cuidados a las más 250.000 personas en situación de dependencia que no reciben ninguna prestación o servicio del sistema de atención a la dependencia. (Dic. 2018).

  • 9. ¿#ParaCuándo  lograremos la corresponsabilidad y el reparto de los cuidados?

  • #ParaCuándo el reconocimiento y el reparto justo de los cuidados: el trabajo doméstico remunerado está realizado por mujeres en más del 95%.




    Leer más...

    viernes, 29 de marzo de 2019

    Los derechos de las mujeres deben estar en la agenda de los líderes políticos

    Países que actualmente integran la Red Euromediterránea
     Nos sumamos al comunicado de la Red Euromediterránea en torno al 8 de marzo :


    Bruselas, 7 de marzo de 2019.


    En vista de la actual reacción violenta contra los derechos de las mujeres en la región euromediterránea y más allá,  La Red Euromediterránea de derechos humanos ( EuroMed Rights) está trabajando contra el retroceso en el progreso ya realizado  oponiéndose activamente a las fuerzas que impulsan el contragolpe.


    Este año, se celebrarán importantes elecciones en Túnez, Argelia y para el Parlamento de la UE. En este contexto, EuroMed Rights hace un llamado a los tomadores de decisiones para hacer de la protección y promoción de los derechos de las mujeres una prioridad política clave y para denunciar y contrarrestar cualquier retroceso sobre la legislación fundamental y las políticas públicas sobre los derechos de las mujeres y la igualdad de género.

    Al comentar sobre el tema, la vicepresidenta de EuroMed Rights, Catherine Teule, dijo:

    “La promoción de los derechos de las mujeres debe estar en la cima de la agenda de nuestros líderes para asegurarnos de que mejoren en todo el mundo. Es crucial formular y financiar políticas serias para combatir la discriminación de género. De hecho, las mujeres enfrentan discriminación en todas las áreas de su vida cotidiana; en el mercado laboral, en la vida pública y política, así como a través de la práctica generalizada y continua de la violencia de género contra las mujeres.
    Inaceptables y contrarias a los valores y principios fundamentales de la UE y numerosos convenios internacionales, estas violaciones continuarán ocurriendo si las autoridades nacionales no las toman en serio. Unamos fuerzas para continuar promoviendo y protegiendo los derechos de las mujeres y el espacio para la sociedad civil feminista, luchemos sin cesar contra toda violencia contra las mujeres ".

    En este 8 de marzo, incluso no negando los pocos avances logrados, EuroMed Rights destaca algunas de las reacciones violentas contra los derechos de las mujeres en la región y llama la atención sobre los obstáculos que enfrenta la sociedad civil feminista en su lucha contra la violencia contra las mujeres.

    Bruselas, 7 de marzo de 2019

    La Red Euromediterránea de derechos humanos  esta compuesta por más de 80 organizaciones de derechos humanos, instituciones y personas con sede en 30 países del Euro-Mediterráneo. Creada en 1997 en respuesta a la Declaración de Barcelona y al establecimiento de la Asociación Euromediterránea, defendiendo los principios universales de derechos humanos y creyendo firmemente en el valor de la cooperación y el diálogo a través y dentro de las fronteras.

    Leer más...

    jueves, 28 de marzo de 2019

    Los límites de la sororidad



    Se dice de nosotras muchas cosas: que somos más sensibles, más detallistas, que tenemos más habilidades con las personas…¿Qué quienes? Que los hombres, por supuesto.

    Uno de los mitos que con mayor frecuencia escucho en el mundo del trabajo es el que nos plantea a las mujeres como “difíciles para trabajar con otras mujeres”. Al parecer, nuestra naturaleza nos predispone a  rivalizar con nuestras colegas.

    Marcela Lagarde, antropóloga mexicana, utilizó por primera vez el concepto de sororidad para hacer referencia a la posibilidad de hacer pacto social entre nosotras para lograr empoderamiento femenino.

    Del latín sororis (hermana), este concepto señala las relaciones de complicidad entre mujeres. Como otros términos acuñados desde el feminismo (como el de femicidio) el efecto simbólico es mayor, se trata de poner palabras allí donde antes no las había. Aquello que no se nombra, tiende a no ser visible, a no existir.

    ¿Cómo co-existen, entonces, la sororidad como concepto político y el mito de la rivalidad femenina?

    Simone de Beauvoir en su libro icónico ‘El segundo sexo’ (1949) ya planteaba que las mujeres, a diferencia de otros grupos oprimidos, rara vez decían “nosotras”- ese gesto nominal tan simple y significativo. Las mujeres vivimos dispersas entre los hombres, “si son burguesas son solidarias con los hombres blancos y no con las mujeres negras”.

    El concepto de sororidad busca potenciar la capacidad de hacer pacto y plantear un “nosotras”. A modo de ejemplo, esta sororidad implicaría que las mujeres cisgénero[1] y heterosexuales harían alianza con las mujeres trans lesbianas y/o bisexuales, como parte del colectivo “nosotras”.

    La precisión conceptual de este término contrasta con la proliferación de estereotipos que permean nuestras relaciones cotidianas.

    “Nada peor que tener una jefa mujer”, dicen algunas mujeres; “¡oh! junta de brujas”, refiere un colega al observar una sala de reunión donde hay únicamente mujeres. Se trata de una rivalidad natural que existiría entre nosotras.

    Acaso este mito, que mujeres y hombres reproducimos, sea una de las estrategias más efectivas para evitar que construyamos un “nosotras”. Estamos atrapadas entre la espada y la pared: o somos empáticas y cultivamos relaciones de total armonía con nuestra compatriotas en el género…o nos transformamos rápidamente en mujeres complicadas.

    Voy a compartir un ejemplo reciente. En un panel sobre temas de igualdad de género en las empresas, una de las panelistas planteó una diferencia de opinión con otro panelista (hombre).

    Él había presentado una postura del aporte del liderazgo femenino desde unos estereotipos muy naturalizados, hablando de nuestra naturaleza femenina. La panelista, experta en género, señaló que era preferible no caer en estereotipos tan fuertes, aún cuando fueran estereotipos positivos.

    Al finalizar el panel y circular la panelista y yo por el pasillo, un caballero nos cedió el paso, al momento que le decía a mi colega, con una amplia sonrisa: “Adelante por favor, no vaya a ser que me reten como al señor del panel”. Si las mujeres no podemos expresar opiniones fundamentadas en disidencia con otros hombres, sin que sea relativizado como un “reto”, ¿qué nos queda para pensar las diferencias que tenemos entre las mujeres?

    Sin duda la sororidad busca, frente a la diversidad existente, aliarnos en un pacto social en tanto compartimos una experiencia específica de opresión y discriminación. Pero con frecuencia disentimos entre nosotras y tenemos una mirada crítica de otras mujeres.

    Y así como la opinión disidente de la panelista fue leída como un reto, las opiniones críticas de unas mujeres con otras, aún cuando fundamentadas, son leídas desde la confirmación del mito de que a final de cuentas las mujeres son las peores críticas de otras mujeres.

    ¿Qué hacer entonces, frente a mujeres que, ni santas ni perfectas,  ejercen por ejemplo malos tratos y abuso de  poder con otras mujeres?

    En palabras de mi querida amiga Larissa (feminista y activista por la diversidad sexual) “criticar a una mujer, hacerle saber en qué está equivocada con razones de peso y hacerla responsable de lo que hace, no es faltar a la sororidad y menos es violencia de género. Por el contrario, no hacerlo solo por ser mujer es un acto de profunda misoginia y sexismo.”

    Se trata de un pacto inteligente, no ingenuo. Reflexionar sobre los límites de la sororidad no disuelve el pacto, solo lo fortalece.


    [1] Cisgénero es aquella persona cuyo sexo biológico coincide con la identidad de género esperada socialmente. Es opuesto al concepto de transgénero.

    http://opinion.cooperativa.cl/opinion/cultura/los-limites-de-la-sororidad/2018-04-07/101809.html
    Leer más...

    miércoles, 27 de marzo de 2019

    #JusticiaParaAntonella




    En una marcha feminista te topas con quien abusó sexualmente de ti. Macho con piel de aliado. Lo cuentas, pero este hombre te demanda por calumnia. Esto le pasó a Antonella. Y luego se preguntan, ¿por qué será que las mujeres callamos? No estás sola, hermana  #JusticiaParaAntonella
    Leer más...

    martes, 26 de marzo de 2019

    Limitaciones en atención a víctimas de violencia sexual, Guatemala


      Traemos una información de hace años y nos preguntamos si se ha tomado en cuenta este problema y se ha buscado solución:

    Según UNICEF, una de cada tres mujeres ha sido o será víctima de algún tipo de violencia alguna vez en su vida.

    El estudio se llevó a cabo entre 89 profesionales del segundo y tercer nivel de atención del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) del departamento de Guatemala, quienes coinciden en la necesidad de mejorar en aspectos de tipo legal, conocimientos técnicos, recursos y actitudes de los profesionales que atienden a los afectados.

    Kassia Queen, coordinadora de MSF en Guatemala, expresó que la violencia sexual es una emergencia médica y psicológica que no debe resumirse a una atención en crisis, sino que debe acompañarse con sesiones de seguimiento clínico, psicológico, social e informativo.

    Según el informe, entre 2008 y 2010, Médicos Sin Fronteras atendió a más de 2 mil 350 personas sobrevivientes de violencia sexual, pero estos son solo algunos casos quienes decidieron buscar ayuda y la obtuvieron, muchas personas prefieren callar.

    Del total de las víctimas atendidas por MSF el 95 por ciento fueron mujeres, de las cuales, en su mayoría eran menores de 18 años, mientras que de los pacientes masculinos más de la mitad tenía menos de 14 años.

    “Luego de una violación sexual, la población debe recibir atención médica y psicológica,en los primeros días, acompañado con sesiones de seguimiento clínico, psicológico, social”, aseguró Queen.

    Poco se investiga
    Según Fundación Sobrevivientes, hasta septiembre de 2010 de 8 mil denuncias sobre agresión sexual, violencia y violación en contra de mujeres, entre niñas y adultas y de estas solo se ha dictado 124 sentencia


    CEPAL reporta que el 45 por ciento de las mujeres de América Latina recibió amenazas de sus parejas.

    Propuestas planteadas
    >Capacitación sobre el aspecto legal para el personal de salud, explicarles que no todo caso de violencia sexual implica una ida a la Corte.

    >Clarificar procedimientos de atención en el Ministerio Público, Inacif y servicios de salud de segundo y tercer nivel.

    >Reducir el tiempo de espera para la llegada del personal del MP e Inacif a los hospitales.

    >Cada servicio, siguiendo el protocolo del MSPAS, debe formular su propia ruta de atención de los casos de violencia.
    Un informe de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) dio a conocer las limitaciones para mejorar la atención que se brinda a sobrevivientes de violencia sexual en las instancias públicas.


    Gracias a Mª Jesus Hernandez Sanchez por la imagen de su cuadro"Centro de gravedad-2"
    Leer más...

    lunes, 25 de marzo de 2019

    La persistencia histórica del patriarcado


    No hay naturaleza humana asexuada; hay hombres y mujeres y, para algunos, otros sexos. Hablar de naturaleza humana sin hablar de la diferencia sexual es ocultar que la “mitad” de la humanidad integrada por las mujeres vale menos que la de los hombres. Bajo formas cambiantes según tiempo y lugar, las mujeres han sido consideradas seres cuya humanidad es problemática (más peligrosa o menos capaz) en comparación con la de los hombres. A la dominación sexual que este prejuicio genera la llamamos patriarcado y al sentido común que lo alimenta y reproduce, cultura patriarcal. La persistencia histórica de esta cultura es tan fuerte que, incluso en las regiones del mundo en las que ha sido oficialmente superada por la consagración constitucional de la igualdad sexual, las prácticas cotidianas de las instituciones y las relaciones sociales continúan reproduciendo el prejuicio y la desigualdad. Ser feminista hoy significa reconocer que esta discriminación existe y que es injusta, y desear activamente que sea erradicada. En las actuales condiciones históricas, hablar de naturaleza humana como si fuese sexualmente indiferente, sea en el plano filosófico o en el político, es pactar con el patriarcado.

    La cultura patriarcal viene de lejos y atraviesa tanto a la cultura occidental como a las culturas africanas, indígenas e islámicas. Para Aristóteles, la mujer es un hombre mutilado y, para Santo Tomás de Aquino, siendo el hombre el elemento activo de la procreación, el nacimiento de una mujer es una señal de debilidad del procreador. A veces anclada en textos sagrados (la Biblia y el Corán), esta cultura ha estado siempre al servicio de la economía política dominante que, en los tiempos modernos, han sido el capitalismo y el colonialismo. En Tres Guineas (1938), en respuesta a un pedido de apoyo financiero para la guerra, Virginia Woolf se niega y, recordando la marginación de las mujeres en la nación, afirma provocativamente: “Como mujer, no tengo país. Como mujer, no quiero tener país. Como mujer, mi país es el mundo entero”. Durante la dictadura en Portugal, las Nuevas cartas portuguesas, publicadas en 1972 por Maria Isabel Barreno, Maria Teresa Horta y Maria Velho da Costa, denunciaban al patriarcado como parte de la estructura fascista que sostenía la guerra colonial en Africa. “Angola es nuestra” era el correlato de “las mujeres son nuestras” (de nosotros, los hombres), y con el sexo de ellas se defendía la honra de ellos. El libro fue incautado de inmediato porque justamente fue percibido como un libelo contra la guerra colonial, y sus autoras no fueron juzgadas sólo porque entretanto estalló la Revolución de los Claveles, el 25 de abril de 1974.

    La violencia que la opresión sexual implica se produce bajo dos formas, hardcore y softcore. La versión hardcore es el catálogo de la vergüenza y el horror del mundo. En Portugal, en 2010 murieron 43 mujeres víctimas de la violencia doméstica. En Ciudad Juárez (México), en los últimos años fueron asesinadas 427 mujeres, todas jóvenes y pobres, trabajadoras de las fábricas del capitalismo salvaje, las maquiladoras, un crimen organizado conocido como femicidio. En varios países de Africa se sigue practicando la mutilación genital. En Arabia Saudita, hasta hace poco las mujeres ni siquiera tenían partida de nacimiento. En Irán, la vida de una mujer vale la mitad que la de un hombre en un accidente de tránsito; en un tribunal judicial, el testimonio de un hombre vale tanto como el de dos mujeres; en caso de adulterio la mujer puede ser lapidada hasta morir, una práctica que, por otro lado, está prohibida en la mayoría de los países de cultura islámica.

    La versión softcore es insidiosa y silenciosa, se produce en el seno de las familias, las instituciones y las comunidades, no porque las mujeres sean inferiores sino, por el contrario, porque son consideradas superiores en su espíritu de abnegación y en su disponibilidad para ayudar en tiempos difíciles. Como es una disposición natural, no hace falta siquiera preguntarles si aceptan los encargos ni bajo qué condiciones. En Portugal, por ejemplo, los actuales recortes del gasto social del Estado victimizan en particular a las mujeres. Las mujeres son las principales proveedoras de cuidado a las personas dependientes (niños, ancianos, enfermos, personas con discapacidad). Si con la clausura de hospitales psiquiátricos y la ausencia de soluciones alternativas los enfermos mentales son devueltos a sus familias, el cuidado queda a cargo de las mujeres. La imposibilidad de conciliar el trabajo remunerado con el trabajo doméstico hace que Portugal tenga una de las tasas de fertilidad más bajas del mundo. Cuidar de los vivos se torna incompatible con desear más personas vivas. Y esto es apenas una expresión extrema de algo que está pasando un poco por todas partes.

    Pero la cultura patriarcal tiene, en ciertos contextos, otra dimensión particularmente perversa: la de crear en la opinión pública la idea de que las mujeres son oprimidas y, como tales, víctimas indefensas y silenciosas. Este estereotipo hace posible ignorar o desvalorizar las luchas de resistencia y la capacidad de innovación política de las mujeres.

    Es así como se ignora el papel fundamental de las mujeres en la revolución de Egipto o en la lucha contra el saqueo de tierras en la India; la acción política de las mujeres que lideran municipios en tantas pequeñas ciudades africanas y su lucha contra el machismo de los líderes partidarios que bloquean el acceso femenino al poder político nacional; la lucha incesante y plena de riesgos por la punición de los criminales llevada a cabo por las madres de las jóvenes asesinadas en Ciudad Juárez; las conquistas de las mujeres indígenas e islámicas en su lucha por la igualdad y el respeto de la diferencia, transformando desde adentro las culturas a las que pertenecen; las prácticas innovadoras en defensa de la agricultura familiar y las semillas tradicionales de las mujeres de Kenia y de tantos otros países de Africa; la presencia de mujeres en los movimientos antimineros (recordemos la muerte de Betty Cariño Trujillo en Oaxaca) y en todos los que pelean por el reconocimiento de la naturaleza como “bienes comunes”, tal como ocurre en estos días en la Argentina; la palabra de las mujeres palestinas que, cuando son interrogadas por autoconvencidas feministas europeas sobre el uso de anticonceptivos, responden: “En Palestina, tener hijos es luchar contra la limpieza étnica que Israel impone a nuestro pueblo”.

    Boaventura de Sousa Santos* Doctor en Sociología del Derecho; profesor de las universidades de Coimbra (Portugal) y de Wisconsin (EE.UU.). Traducción: Javier Lorca.

    Leer más...

    domingo, 24 de marzo de 2019

    De beneficiarias a ciudadanas Acceso y tratamiento de las mujeres en los sistemas de pensiones de América Latina: Conclusiones y propuestas



    Las desigualdades de género en los sistemas de pensiones reflejan un cúmulo de desigualdades producidas a lo largo de la trayectoria vital de mujeres y hombres. Sin embargo, cada tipo de sistema procesa de manera diferente las desigualdades del mercado laboral y de la división sexual del trabajo. Por ello, el diseño de los sistemas y las reglas de acceso y cálculo de las prestaciones pueden constituirse en instrumentos fundamentales de las políticas públicas (Arza, 2017).

    Contrariamente a la ortodoxia preconizada por algunas instituciones económicas en los últimos años, es necesario que resurja el apoyo a la función central del Estado. También se debe reconocer la importancia de que las políticas fiscales sean justas y progresivas y el carácter indispensable de políticas que garanticen la justicia redistributiva (Naciones Unidas, 2017a).

    En la región está emergiendo un reconocimiento creciente de que el financiamiento contributivo no tiene que estar asociado únicamente al estatus laboral de las personas y de que el avance hacia la equidad requiere que se combinen los recursos contributivos y no contributivos en la financiación de los sistemas de protección social (y, dentro de ellos, los de seguridad social). Además, la arquitectura de estos sistemas es la que determina sus estratificaciones y fragmentaciones, más allá de la fuente de financiamiento, aun cuando ya puede sostenerse que hay fuentes que resultan regresivas (como los impuestos indirectos) y otras no (como los impuestos generales) (Sojo, 2017).

     Sin duda, se trata de consolidar sistemas de seguridad social que garanticen los derechos económicos y sociales, en el marco de las políticas de protección social con enfoque de derechos, donde el papel del Estado es central (Cecchini y Rico, 2015). En este cometido, la experiencia muestra que, cuando el vector de la seguridad social es la condición de ciudadano y no la calidad de trabajador, los derechos económicos y sociales quedan más garantizados y las mujeres gozan de un acceso igualitario (Pautassi, 2002 y 2005; Pautassi, Giacometti y Gherardi, 2011).

    El conocimiento acumulado permite afirmar que el diseño de los sistemas no es indiferente desde el punto de vista de la igualdad de género. Lo que las feministas ya suponían décadas atrás, partiendo del supuesto de que no existen políticas neutras (sino que más bien son androcéntricas, a no ser que explícitamente se integre una perspectiva de igualdad de género), ahora encuentra fundamento empírico tanto en la región como en otros continentes. Puede afirmarse que los sistemas que estrechan la relación entre aportes y prestaciones perjudican a las mujeres. El caso extremo es un sistema puro de capitalización individual, mientras que aquellos sistemas que posibilitan la solidaridad y la redistribución son más favorables a la inclusión de las mujeres y a la suficiencia en los montos de sus prestaciones.

    Asimismo, tanto el pasado reciente como las experiencias de más larga data permiten llegar a la conclusión siguiente: en materia de seguridad social y más aún específicamente en los sistemas de pensiones, donde se maneja una cantidad de recursos importantes, es necesario implementar mecanismos de rendición de cuentas y, en su caso, de reparación. Estos mecanismos son, por cierto, parte de los estándares de derechos humanos.
     En el mismo sentido, la experiencia comparada permite extraer algunos aprendizajes y propuestas (CEPAL, 2018):
    • Garantizar la sostenibilidad financiera y la legitimidad de los sistemas previsionales implica apostar por la inclusión de grandes colectivos de población al componente contributivo. En concreto, ello se refiere a las mujeres de diversos perfiles ocupacionales y a los varones del sector informal. Esto remite:
    − Al difícil equilibrio entre los componentes contributivos y no contributivos de los sistemas, teniendo siempre presente que su fin principal es garantizar los derechos económicos y sociales de las personas mayores. Por ese motivo, al mismo tiempo que se fortalezcan los componentes contributivos, deberá recurrirse a los no contributivos para poder garantizar estos derechos. Esto es especialmente importante en el caso de las mujeres, pues el aumento de su cobertura se ha registrado principalmente mediante el componente no contributivo de los sistemas previsionales.
    − A la adopción de incentivos para la atracción de trabajadores por cuenta propia (sector en que las mujeres están sobrerrepresentadas), de preferencia bajo regímenes de obligatoriedad progresiva en la afiliación. − A enfrentar la baja densidad de cotizaciones de las mujeres con mecanismos que incentiven la permanencia en el sistema frente al cambio de categorías ocupacionales. En este sentido, el diseño de la afiliación debería ser lo suficientemente flexible para promover la movilidad de los trabajadores entre alternativas ocupacionales, así como para asegurar que la tasa de cotización guarde relación con los niveles de suficiencia de las prestaciones (Uthoff, 2017).
    − A igualar los derechos del trabajo doméstico asalariado en los países donde aún está excluido y a ratificar el Convenio núm. 189 de la OIT, en el caso de los Estados que aún no lo han hecho.
    − A integrar a las prestadoras remuneradas de cuidado, es decir a aquellas mujeres que trabajan cuidando a niños, personas enfermas, personas con discapacidad o personas mayores, como parte de la oferta programática de la institucionalidad pública del cuidado en la región (Rico y Robles, 2016), ya que no siempre tienen un estatus jurídico definido (de funcionaria pública, por ejemplo) y, en consecuencia, no siempre están afiliadas a los sistemas de pensiones.


    Por otra parte, se ha demostrado que un mecanismo eficiente para compensar en parte las desigualdades consiste en la implementación de mecanismos de acción positiva. Estos mecanismos permiten reconocer el cuidado no remunerado que realizan predominantemente las mujeres y que perjudica su trayectoria previsional. Lo ideal es que esa compensación se haga mediante cotizaciones ficticias y sin condicionar la prestación a la presencia de hijos. Si lo anterior no es posible, el reconocimiento condicionado, los denominados “bonos de reconocimiento del cuidado” o “bonos por hijo”, que sí están condicionados a la tenencia de hijos, ejercen también un efecto positivo.

    Para que la relación entre cuidado y seguridad social deje de ser paradójica, para que se deje de castigar a las mujeres por subvencionar a los Estados con su trabajo no remunerado, hay que avanzar hacia el reconocimiento de este trabajo. Se trata de un imperativo de justicia que puede asumirse desde distintos abordajes. No obstante, si se desvincula de la agenda de género, se corre el riesgo de que haya un retroceso a políticas maternalistas, en lugar de políticas de igualdad que consideren los derechos de las personas tanto proveedoras como receptoras del cuidado. Por esa razón, los mecanismos de reconocimiento del trabajo no remunerado de cuidado deben ir acompañados de estrategias de cambio cultural que promuevan la redistribución del cuidado y la deconstrucción de los roles de género.

    Estas y otras medidas de reconocimiento son posibles en cualquier tipo de sistema previsional, pero surtirán mejor efecto si se aplican bajo lógicas redistributivas.

    Otra medida de reconocimiento o de reparación es la división de fondos acumulados entre la pareja en el momento de la separación o divorcio. De esta manera se compensa a quien se haya dedicado al trabajo doméstico y de cuidado, con la consiguiente postergación o modificación de su trayectoria laboral. Esta medida es una de las recomendaciones del CEDAW a varios Estados, tal como se expuso al inicio de este documento.

    Otro posible mecanismo de reconocimiento consiste en establecer una edad menor de jubilación para las mujeres. Sin embargo, desde la perspectiva de este documento, la edad jubilatoria no tiene por qué ser única y rígida. Por ejemplo, pueden adoptarse diversas edades según las áreas de residencia o los tipos de trabajo, o aplicarse fórmulas afines con el envejecimiento activo, tales como la jubilación parcial, combinada con una parte de la pensión y trabajo a tiempo parcial o en algunos días de la semana. Esta opción, además, puede hacer más llevadero el inicio de la jubilación para muchas personas, para quienes el cambio hacia la jubilación es traumático. En todo caso, dando cumplimiento a lo establecido por la Recomendación núm. 162 de la OIT, la jubilación no debería ser obligatoria.

    En directa relación con el cuidado, es necesario establecer explícitamente la obligación de cotizar en períodos pre- y postnatales y otorgar licencias de cuidado. En gran parte de la legislación existente se omite este aspecto. Ante ese vacío, no se exige la cotización, lo que deriva en lagunas previsionales. Los países que reconocen expresamente la cotización obligatoria en estos períodos son Chile, Colombia, Costa Rica y el Uruguay.

    Por último, cabe señalar dos propuestas puntuales en relación con los parámetros de cálculo de las prestaciones, que son factibles bajo ciertos sistemas que no respondan exclusivamente a la capitalización individual. Se trata de las tasas de reemplazo escalonadas, diferenciadas según el nivel de ingreso, que tienen un efecto redistributivo importante. También es preciso considerar adecuadamente los años utilizados para determinar el promedio del salario de referencia. Este último parámetro tiene directa incidencia en las prestaciones de las mujeres, pues suelen utilizarse como referencia los años previos al retiro y, en muchos casos, la trayectoria salarial femenina, a diferencia de la masculina, es descendente. Además, el hecho de considerar solo los últimos años estimula la subdeclaración en períodos anteriores.

    En suma, se trata de que las mujeres ejerzan plenamente su ciudadanía. De esta forma pasarán de ser beneficiarias de la asistencia social a ciudadanas en ejercicio de sus derechos económicos y sociales.

    https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/44488/1/S1900077_es.pdf
    Leer más...