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sábado, 24 de septiembre de 2016

Nuestros cuerpos, nuestro único territorio. Mitos, miedos y culpas



“Desde nuestra propias experiencias y el trabajo que realizamos con jóvenes hemos conocido a diversidad de personas, hombres y mujeres, y, de ellxs y nosotrxs, los imaginarios con respecto al inicio de las relaciones sexuales, las percepciones sobre la “primera vez” están marcadas por un montón de mitos, miedos y culpas que hacen que estas primeras relaciones sexuales no sean realmente como las esperamos.
La sociedad va marcando a las mujeres desde que nacemos. Qué es lo que debemos hacer y cómo lo tenemos que hacer. Entonces a nosotras nos crían de una forma diferente a los hombres, nos crían como princesas, que necesitamos de protección, de cuidado por parte de ellos que son los proveedores, los fuertes, los protectores. Entre estas cosas a las mujeres nos hacen tener miedo de nuestra feminidad ya que todo lo que pasa por el cuerpo de las mujeres, parte de su sexualidad,
es doloroso, y el dolor es natural (porque lo han naturalizado). Nos dicen que menstruar es doloroso, que la primera relación sexual es dolorosa, estar embarazada es doloroso, y parir es aún más doloroso, predisponiéndonos y haciendo que la feminidad no sea aceptada completamente para disfrutarla plenamente, pues el miedo o el dolor que implica poder pasar por todas aquellas cosas
naturales nos impide disfrutar de nuestra sexualidad plenamente y poder hablar sobre los temas abiertamente, desmitificar y dejar de sentir miedos y culpas. Es importante que las mujeres conozcamos nuestros cuerpos y sepamos que es nuestro, que es lo único nuestro, único territorio donde sí podemos decidir solamente nosotras y nadie más, ni nuestras parejas, ni nuestra familia, ni el estado, ni la iglesia.
Con respecto a la primera vez, existen muchos juicios, pues las mujeres debemos mantenernos vírgenes hasta el matrimonio o hasta que encontremos el hombre perfecto para entregar nuestro cuerpo con y por amor. El cuerpo de las mujeres es mercantilizado, las concepciones de amor romántico como el amor perfecto, el amor que todo lo da, todo lo entrega, todo lo perdona, siguen afectando a que las mujeres podamos disfrutar plenamente de nuestra sexualidad, no debemos ni podemos tener relaciones sexuales por placer, tener sexo solamente es sucio y malo, pues las mujeres debemos “hacer el amor”, o en muchos casos dejar que los hombres nos hagan el amor, reafirmando la heterosexualidad como un destino no como una opción en el que siempre somos nosotras las pasivas, las que esperamos, las que no proponemos. Por otro lado el acceso a antconcepción es muy difícil lo que pone en situaciones de desigualdad pues son las mujeres jóvenes y adolescentes las que en muchos casos dependen económicamente de otros por lo que el acceso a métodos anticonceptivos muchas veces es limitado por falta de dinero.
La realidad de quedar embarazada para las adolescentes es cada vez más cercana, las mujeres sabemos que nos podemos quedar embarazadas, sin embargo existen muchos motivos por los que nos ha tocado vivir esa situación, a pesar de no quererla. Por ejemplo, como muestra de amor y pureza, las mujeres no exigimos usar protección en la relación sexual porque es difícil que nuestras parejas lo acepten, no usar condón es una práctica que se ha visto marcada por el control sobre el cuerpo de las mujeres, si queremos protegernos y cuidarnos es porque buscamos estar con otros hombres, ser infieles, es decir, en casos de violencia y en los que es innegociable el tema de la anticoncepción para nosotras no es nisiquiera una opción. En otros casos aceptamos no protegernos por amor, porque creemos en la entrega total y pensamos que nuestra pareja se va a hacer cargo si sucede algo, que se va a quedar con nosotras si nos quedamos embarazadas
Cuando quedamos embarazadas y es nuestra decisión abortar, esperamos que nos acompañen; pero, al contrario somos juzgadas por nuestras propias parejas, que no confían en nuestra capacidad para decidir, muchas veces nos abandonan, pero, otras veces se resignan y están con nosotras; pero, cuando hay existen conflictos de pareja nos sacan en cara la decisión que hemos tomado, tratan de hacernos sentirnos culpables. Si las mujeres decidimos continuar con el embarazo o interrumpirlo los hombres tienen que estar en cualquiera de las dos decisiones, así no estén de acuerdo; eso es asumir su responsabilidad.
Tanto hombres como mujeres sentimos placer teniendo relaciones sexuales consentidas. En adolescente sucede algo muy curioso, los adolescentes son los que, al parecer, buscan tener relaciones sexuales, y ellos son los que están encargados de la protección pues si se encuentran con una mujer que quiere tener relaciones sexuales, que lleva condones siempre con ella, que habla de esta stuación, creen que es una mujer “fácil”, una mujer que se sale del estereotipo normal de mujer, una mujer que le gusta sentir placer, una mujer que exige que se utilice protección en sus relaciones sexuales, que vive su sexualidad de manera plena.
Creemos que es muy importante que se piense en las relaciones sexuales como placenteras, que no solo pensemos en la reproducción, algunas mujeres, hombres y parejas no quieren tener hijxs y tienen relaciones sexuales por placer, por sentir esa satisfacción que te da el hecho de tener relaciones sexuales de manera consentida.

La información que recibimos por parte de la educación es reducida y con muchos prejuicios, nos hablan de riesgos, miedos, todas las situaciones de peligro a las que nos exponemos, pero nunca se habla sobre el otro lado de las relaciones sexuales, que pueden provocarnos sensaciones excitantes y brindarnos mucho placer. La educación en sexualidad debería ir enfocada a dar las herramientas necesarias para que las personas podamos decidir libre, informada, y conscientemente sobre nuestra sexualidad, información real, verdadera, científica, actualizada, oportuna y sin prejuicios. Por ejemplo, lxs maestrxs deberían tener toda la información adecuada y eso es lo que deberían transmitir, la información, herramienta básica para decidir, en lugar de decir que las mujeres debemos mantenernos vírgenes hasta el matrimonio, que debemos entregarnos al hombre que amamos y otras situaciones que parten de una moralidad de la sociedad y con la que no todxs estamos de acuerdo”.
Coordinadora Juvenil por la Equidad de Género


http://www.clacaidigital.info:8080/xmlui/bitstream/handle/123456789/524/LibroDecisionescotidianas.pdf?sequence=1


http://www.fundaciondesafio-ec.org/

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